De regreso a Estocolmo en el Costa Mágica

Cartas a Ofelia / Crónicas de Cruceros

portalayu

Foto: Soportales del Ayuntamiento de Estocolmo.

 

Cubamatinal / París, 15 de agosto de 2018.

Querida Ofelia:

La llegada al puerto de Estocolmo se caracteriza por el atractivo tránsito dentro de un canal, en medio de pequeñas islas y lenguas de tierra que hacen que el amanecer ofrezca una vista impresionante. Estaba programada para las 9 a.m. pero a causa de la niebla llegó a las 11 a.m.

Era el amanecer del viernes 27 de julio, habíamos navegado toda la noche con un mar moderado, teníamos +17°c que llegarían por la tarde a + 30°c.

La primera mención de Estocolmo en los documentos se remonta al año 1252, cuando un gobernante llamado Birger Jarl construyó una fortaleza contra las invasiones por mar. Sin embargo, los orígenes son atribuibles a los vikingos. Hoy, la ciudad se encuentra frente a la costa este de Suecia, desarrollándose en catorce islas que emergen donde el lago Mälaren se encuentra con el Mar Báltico.

La fundación de Estocolmo se remonta al 3,000 a.C., cuando varias poblaciones, tras la retirada de los glaciares, seestablecieron en la costa de la futura capital. Estocolmo tomó forma con la llegada del Cristianismo, a partir del siglo XI. A partir del siglo XVII la ciudad creció y en dos siglos se convirtió en una entidad cultural de gran relieve.

Bajamos al muelle en cuanto que lo permitieron y comenzamos con  una interesante excursión  en lancha por la bella ciudad, durante la cual contemplamos, cómodamente sentados y mecidos por el agua,  las bellezas de la ciudad que vimos pasar lentamente ante nuestros ojos.

Estocolmo, es una ciudad suspendida entre agua, naturaleza y arquitectura, las que se han fundido de forma admirable para hacer de la ciudad  una de las capitales más atractivas del mundo, y nosotros tuvimos el privilegio de visitarla durante este itinerario, que nos la mostró desde un punto de vista excepcional: la ciudad vista desde el agua.

Contemplamos esparcidas por todas partes zonas verdes y parques, plazas arboladas a menudo adornadas con estatuas de bronce majestuosas, amplias avenidas ordenadas, patios, jardines e idílicos lagos.

Al menos cuarenta puentes de formas y tamaños distintos conectan las catorce islas de Estocolmo entre sí. Tuvimos la posibilidad de contemplar muchos de estos puentes mientras navegábamos por las aguas de esta encantadora ciudad escuchando al buen guía libanés, el que nos contaba la historia y nos describía los paisajes que se desplegaban ante nuestros ojos.

Llegamos a la magnífica isla de Djurgården, antigua reserva de caza real y hoy idílico lugar para pasear inmersos en la naturaleza virgen, a pesar de encontrarse a un paso del centro, y sede de numerosos museos.

Aquí se encuentra el Museo ABBA, la mítica banda con botas de plataforma y trajes de lentejuelas que revolucionó la música pop entre 1972 y 1983, regalándonos canciones inolvidables.

El museo expone objetos y curiosidades de la banda como vestuario para las actuaciones, en un montaje moderno e interactivo, acompañado de filmaciones de sus conciertos y entrevistas con los cuatro ídolos de los años setenta.

El billete que nos entregaron a la entrada genera una página en la web del museo desde la que  pudimos descargar un actuación en directo: nos convertimos en estrellas del pop por un día dentro de una cabina donde pudimos cantar y bailar “llevando” ropa digital… ¡Y todo ello grabado para la posteridad!

La moneda local es  la corona sueca (sek) 1.00 € = 9.60 sek. Cuando compras algo puedes pagar con euros, pero el vuelto te lo dan siempre en sek, por tal motivo utilizamos siempre las tarjetas de crédito.

Visitamos también el  espectacular Museo de la Navegación, que custodia el barco Vasa del siglo XVII. Hundido el 10 de agosto de 1628 durante su viaje inaugural en el puerto de Estocolmo. En 1961, tras 333 años en el fondo del mar se localizó, se sacó a la luz y se le devolvió íntegramente todo su esplendor original. Está adornado por centenares de esculturas talladas en madera, de las cuales el 98% son originales. 

Nuestra excursión nos llevó a conocer los lugares más representativos y los edificios arquitectónicamente más destacados de la ciudad, el más imponente de todos ellos, el Ayuntamiento, centro político de la ciudad y lugar donde cada año se celebra la entrega de los Premios Nobel. Después de haber admirado la magnífica estructura externa, rodeada de agua y dominada por las tres coronas doradas, símbolo del reino de Suecia, nos quedamos extasiados ante el suntuoso Salón de Oro, cuyas paredes están totalmente recubiertas por preciosos mosaicos dorados compuestos por más de 20 millones de encastres. 

Por todas partes puedes ver la bandera del arcoíris gay, la que abunda mucho más que la nacional sueca.

Volvimos a subir al autocar para atravesar el centro y llegar al centro histórico llamado Gamla Stan. Allí nos cautivó el enorme contraste entre la histórica elegancia del imponente Palacio Real del siglo XVIII y los pequeños y característicos callejones de piedra que serpentean entre edificios antiguos y elegantes y pintorescas plazoletas. 

Visitamos algunas de las más de 600 salas existentes, decoradas en estilo barroco y rococó, del Palacio Real. En la entrada ofrecen ligeras banquetas de tijera en aluminio y lona, para que las personas que tienen dificultades para mantenerse de pie, puedan sentarse mientras escuchan las explicaciones de los guías.

Seguimos con una agradable visita guiada a pie por el centro histórico, donde palacios medievales y serpenteantes callejuelas empedradas se funden con la historia creando una atmósfera característica. 

Nos dirigimos después  al castillo de Drottningholm, el ejemplo mejor conservado de palacio del siglo XVIII de Suecia, claramente inspirado en Versalles y declarado Palacio de la Humanidad por la UNESCO.

Allí nos esperó una interesante visita guiada del palacio que nos llevó a descubrir la suntuosidad de los apartamentos reales y los espléndidos jardines finamente dispuestos en estilo barroco, decorados por elegantes figuras de bronce.

En el magnífico parque, admiramos la fisonomía del Teatro de Corte, cuyo aspecto permanece intacto desde su construcción en 1766 y el Pabellón Chino, regalo del cumpleaños del rey Adolfo Federico a su mujer y uno de los más genuinos ejemplos de chinoiserie de la Europa del siglo XVIII.

Al final de la visita al complejo de Drottningholm, llegó la  hora de volver a subir al autocar para regresar al barco.

Ese día nos hicieron como sugerencia que nos vistiéramos con los colores negro y dorado. Las señoras italianas principalmente hicieron gala de sus trajes y joyas. Fue un verdadero desfile de bellezas elegantes itálicas.

La cena de esa noche fue dedicada a la cocina de Cerdeña.

La tierra es árida está agrietada por el calor seco el viento, los rebaños de ovejas y cabras se dirigen a las colinas tras los pasos de hábiles pastores, familiarizados con cada recoveco de la tierra y con la dureza de una vida formada por cosas sencillas, pocas palabras y acciones ancestrales que se repiten del mismo modo desde hace generaciones.

 Siempre en equilibrio entre el salvajismo de lo primitivo y la amable hospitalidad. Cerdeña es, antes que nada, una isla, lo cual se aprecia en un noble desapego. Sus habitantes ponen de manifiesto su pertenencia a esta regióndistinguiéndose de los que viven en el «continente». El orgullo de la pertenencia y la dignidad de salir adelante solos, incluso en condiciones difíciles.

Los platos de carne se caracterizan por su fuerza, como se aprecia en las chuletillas de cordero asadas y aromatizadas con hinojo, pero también revelan delicadeza, como en la sopa con queso ricotta fresco y verduras.

Nuestra cena consistió en:

Carpaccio de bacalao, hinojos, salsa de apio y aceite tibio.

-Risotto con queso Gorgonzola y salsa de ternera.

-Cordero en costra de queso parmesano, con judías verdes y mermelada de tomate.

-Tarta de chocolate sin harina con nata y compota de fresas.

-Vino Teroldego Rotaliano “Foradori”.

Il Teatro Urbino ofreció el espectáculo “The voice of the sea”, inspirado en el conocido show televisivo. En la entrada del teatro te daban el mando a distancia para que pudieras votar por tu cantante preferido.

A las 9 p.m. en Il Grand Bar Salento, se llevó a cabo el juego  “El mercader en feria” con el equipo de animación.

 A las 10 y 30 p.m. en el Atrium Italia Magica, se efectuó la fiesta “Mille bolle party” con el equipo de animación, los bailarines y la música del Dj.

A las 11 p.m. dejamos nuestras maletas en las puertas de los camarotes, las cuales recuperaríamos al día siguiente en la aduana del puerto, antes de subir al autocar que nos llevaría al aeropuerto (sauna) de Arlanda.

Mañana te contaré sobre el último día de este bello viaje pasado por el Mar Báltico con nuestro hijo, su esposa y nuestros dos nietos.

Besos desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

 

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