Y… ¿Cómo quedo yo?

Opinión / La actual situación tiene como principal problema la mediocridad del equipo ejecutivo y …

miseria
Más de lo mismo, pero con otra mortaja

Cubamatinal / Como siempre el cubano de a adentro y de abajo hará otro agujero al cinturón y verá incrementada (aún más) su estado-dependencia.

Por Germán M. González

Bauta, 14 de junio de 2020 / CM / A los tres meses exactos de anunciarse el primer caso confirmado en Cuba de la COVID-19 (jueves 11 de junio) el partido & gobierno anuncia el próximo fin de la cuarentena. Sin embargo, lo que vino a continuación despierta la sospecha que el anuncio tiene más que ver con una fecha redonda para fines de propaganda que con la realidad. Recordar la importancia financiera de la renta de personal de la salud en el exterior y el interés en insertarse en el mercado internacional de medicamentos.

No obstante el anuncio de próximo cese de la cuarentena, al día siguiente, viernes 12, en el habitual parte del MINSAP se reconocen 14 casos positivos y -lo más preocupante- en uno no puede ser identificado el origen del contagio, algo que viene ocurriendo y de continuar así evidenciaría una circulación endémica del patógeno, tal como ocurre con algunas influenzas y catarros comunes. Téngase en cuanta que la toma de muestra se hace a una porción mínima de la población, lo cual indica un potencial de cientos o más personas sin origen del contagio identificable “sueltas”.

Realmente la cuarentena en Cuba se ha restringido al sector presupuestado la escasa actividad productiva de la deteriorada economía cubana, agrícola y agro industrial, minera, constructiva, industria y construcciones, etc. se han mantenido trabajando ralentizada por la falta de insumos, obsolescencia de medios, u otras causas generalmente organizativas, frecuentes, comunes y no exclusivas en la cuarentena cuyo fin se anuncia.

En el caso de sector del turismo debemos recapitular la información. El cierre se anunció por Díaz-Canel como un medida cuarentenaria, sin embargo, en aquella comparecencia el primer ministro (y ex ministro del sector) aclaró que “ya no están llegando aviones”, es decir, no fue una decisión nacional, fue la situación internacional la causa real del cese de esa actividad.

Ahora se anuncia desde la primera etapa la apertura al turismo nacional y posteriormente al internacional, pero éste limitado a la apertura de hoteles según la demanda y la utilización de los cayos del norte y del sur de la Isla como destinos únicos.

Es de esperar que la propaganda se centre en esa particularidad: lugares despoblados, totalmente seguros. Una vez más confusión entre necesidad y virtud.

La presentación y resumen del tema a cargo de Díaz-Canel brindó muy poca información, muchas consignas, protestas de fidelidad y continuidad y citas muy bien balanceadas de Castro I y II, cuidadosamente colocadas para evitar susceptibilidades. La información concreta cabría en un párrafo, a lo sumo.

El primer ministro resultó más explícito, pero siempre dejando muchas dudas, más que
aclaraciones, pues no se mencionaron fechas -excepto para el reinicio de la actividad docente en septiembre- sino etapas y dejando muy claro que serían asimétricas, es decir, enmarcadas en las regiones y los sectores que se determinarán en gran medida localmente, con margen de decisión para las autoridades locales. La Habana como actual epicentro de la pandemia será la última región del país en pasar a la normalidad.

Sorprendente el énfasis del premier en la reactivación del raquítico sector privado, la mayor víctima de la represión y de las restricciones, administrativas, policíacas y económicas justificadas por la COVID-19. Esto evidencia las contradicciones existentes en la cúpula del poder pues los responsables ante la opinión pública se sienten constreñidos por los límites impuestos por la vieja guardia reaccionaria, la cual es por otra parte la máxima corresponsable de conjunto con el difunto de la desastrosa situación socioeconómica actual.

La tercera parte, y más breve le correspondió al vice primer ministro y ministro de Economía y Planificación. Con muchos términos imprecisos: más; incremento; disminución; etc. y gerundios: trabajando: manteniendo; ajustando; etc. es quizás el único economista de la Historia capaz de hablar durante largo tiempo sin aterrizar en un número, comparar varios, es decir, manteniéndose en la esfera de lo intangible. Sin dudas representa una innovación para el oficio. Si E. Preobrazensky; N. Kondratiev y N. Bujarin, tres destacadisimos economistas rusos hubieran dominado la técnica del ministro cubano quizás hubieran evadido su ejecución en época de Stalin.

Varios meses antes del comienzo de la COPVID-19 resultaba unánime la opinión de que Cuba se dirigía hacia una crisis grave, la tercera que interrumpiría el declive sistemático de la economía desde los años sesenta como despeñaderos en el cauce de un río desde la montaña al mar. Estas crisis, la que desembocó en la desastrosa zafra del 70, el mayor desastre de la Historia sin guerras o catástrofes naturales, o la ocasionada por el desmerengamiento soviético nunca recuperaron su nivel pre crisis. La actual tiene como principal problema la mediocridad del equipo ejecutivo y el anquilosamiento de la vieja guardia estancada en los años sesenta, el apoyo material soviético y sus asesores Brezhnianos.

Por otra parte el traqueteo mediático va in crecendo en proporción inversa a la disponibilidad de mercancías. Limitaciones a los campesinos, cooperativas y hasta entidades estatales obligadas a entrar por el Vía Crucis de las burocráticas e híper ineficientes entidades acopiadoras estatales desestimulan la producción hasta llevarla a niveles mínimos. Los productores solían cumplir con Acopio y demás para luego complementar sus ingresos en el mercado liberado, ahora esa posibilidad se esfumó. La absurda consigna, en un país donde se desapareció la base productiva agropecuaria incluyendo a sus trabajadores, de que comeremos lo que seamos capaces de producir anuncia lo inevitable: no comeremos nada.

Dos culpables en los medios de propaganda del partido&gobierno se proclaman: al tradicional demonio del bloqueo se suma la COVID-19. De ésta ya hablamos: no se paró nada que ya no estuviera parado desde antes y del bloqueo solo decir en síntesis: nunca, jamás, se han quedado mercancías cubanas sin vender por falta de mercado, no se ha exportado lo que no se ha producido. En segundo lugar el monto de la venta de alimentos autorizado por el gobierno estadounidense muestra un resultado ridículo: de 9,3 Miles de Millones solo se compraron 257,7 millones el pasado año (http://www.cubatrade.org) y la ejecución del actual hasta abril, más los anuncios de los propios gobernantes auguran una disminución drástica.

En resumen, menos comida y mercancías en general; las medidas restrictivas y represivas llegaron para quedarse; la emigración limitada por la situación de la economía mundial y las restricciones de viajes; por estas últimas razones las remesas y ayudas de familiares en el exterior tendiendo a disminuir; el turismo internacional limitado a áreas aisladas y entidades estatales.

Por muchas razones el cubano de abajo y de adentro, la inmensa mayoría, se hace la
interrogante popularizada por Aurora Basnuevo en spots didácticos ¿Cómo quedo yo?


 

Artículos del Autor 

germanmgonzalezGermán M. González

Publicado por

cubamatinal

Revista de análisis sobre la realidad cubana y su situación social. Es un producto del Centro de Información y Estudios Sociales.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .