El Museo Nacional del Prado celebra la Navidad con un vídeo en YouTube

Cartas a Ofelia / Crónicas hispanas

Ilustración: Adoración de los pastores Fray Bautista Maíno Madrid, Museo Nacional del Prado.

Cubamatinal / Madrid, 24 de diciembre de 2020.

Querida Ofelia:

Tras nueve meses de pandemia global y en una situación en la que el virus sigue activo generando incertidumbre e imponiendo precauciones, el Museo Nacional del Prado vuelve a ofrecer al público el cobijo de sus colecciones, en esta ocasión, y con motivo de la celebración de la Navidad, a través del villancico “El tamborilero” interpretado por David Lagos.

Una selección de 7 obras de las colecciones del Museo Nacional del Prado desfilarán ante los ojos del espectador al ritmo de “El tamborilero” para mostrar todas las emociones contenidas en ellas descubriendo su belleza en: 

Relación de obras

Paisaje con patinadores Jan Brueghel el Viejo

Paisaje nevado con patinadores y trampa para pájaros Pieter Brueghel el Joven

Paisaje de invierno con la Adoración de los pastores Francisco Collantes

Adoración de los pastores Corrado Giaquinto

Adoración de los pastores Fray Bautista Maíno

Adoración de los pastores Bartolomé Esteban Murillo

Adoración de los pastores El Greco

Un gran abrazo desde nuestra querida y culta España,

Félix José Hernández.

Adiós a Manrufo, mi querido y viejo amigo

Cartas a Ofelia/ Crónicas cubanas

Manolo Manrufo. La Habana, 1966.

Cubamatinal / París, 21 de diciembre de 2020.

Querida Ofelia:

Nuestra querida amiga Mayra Serra, me envió la triste noticia desde Miami:

Manrufo fue llamado por Dios a las 5 p.m. Perdió su combate frente a la larga y dolorosa enfermedad.

Al saber que estaba ingresado en el hospital en cuidados intensivos, traté sin éxitos de hablar con él por teléfono, pero ya no tenía fuerzas ni para poder mantener una conversación. Me hubiera gustado tanto conversar con él y recordar los buenos momentos que pasamos junto al grupo de amigos.

Me vienen a la mente imágenes de Manrufo de cuando bailamos en tantas Fiestas de Quince en aquellos inicios de los años sesenta en La Habana. Formábamos parte de un grupo de adolescentes y nos divertíamos sanamente. Nunca hubo uno solo que cayera en drogas, robos o alcohol.

Su partida me hace recordar la bella canción “Cuando un amigo se va”, de Alberto Cortez:  

Mi esposa e hijo se unen a mí para enviar nuestras más sinceras condolencias a su esposa e hijos.

Descansa en paz por la eternidad Amigo, es muy probable que nos volvamos a encontrar más temprano que tarde,

Félix José Hernández.

Quienes quedaron en Nuestra Tierra

Cartas a Ofelia / Crónicas cubanas

Foto: Ischia, vista desde la terraza de nuestro amigo Gió. Al fondo el Vesubio.

Cubamatinal / París, 21 de diciembre de 2020.

Querida Ofelia:

Recibí esta bella crónica desde Italia. La escribió mi hermano Juan Alberto con motivo del aniversario de su llegada a Tierras de Libertad.

Un gran abrazo,

Félix José Hernández.

Ischia, 19 de diciembre de 2020.

Han pasado 27 años y parece que fue ayer. Era la noche del 18 de diciembre de 1993, el fresco de la campiña cubana en invierno se hacía sentir en Rancho Boyeros mientras esperábamos que CUBANA DE AVIACIÓN llamara a los pasajeros del vuelo hacia París, que inexplicablemente salió con casi hora y media de retraso. Eran ya cerca de las nueve y media de la noche y habíamos perdido las esperanzas de ver a nuestros familiares y amigos por última en vez en la terraza del aeropuerto de La Habana cuando bajáramos a la pista. El avión se encontraba a pocos pasos del edificio del aeropuerto frente a la terraza desde donde unos reflectores muy intensos lo iluminaban e impedían ver quienes desde allí saludaban en alta voz. Allí quedaban nuestros recuerdos entre aquellas siluetas que agitaban las manos.

El vuelo estaba completo, sólo nosotros, además de dos críticos de cine y la tripulación, éramos cubanos, todo el resto eran turistas franceses que regresaban a Europa, por lo que nos dimos cuenta de que sólo nuestros familiares y amigos podían haber sido los que estaban en aquella terraza agitando las manos. Ellos nos vieron pero nosotros no a ellos, quizás fue mejor así, se abría paso un silencio profundo ante la incertidumbre de todo lo que comenzaba de ese modo. El sonido de las turbinas del DC10 nos avisó que la nave iniciaba sus maniobras de despegue dirigiéndose hacia la pista central, un fuerte impulso nos pegó a los asientos y vimos como quedaban atrás las luces de la pista como un adiós a los cuatro cubanos que partían en ese vuelo.

El avión comenzó a tomar altura y las aeromozas, todas cubanas, comenzaron a circular por los pasillos. De pronto se me acercó una de ellas, una hermosa joven de piel oscura y una bellísima sonrisa en sus labios, y me susurró al oído: “Cualquier cosa que necesites, no te preocupes, dímelo a mí”.

Me di cuenta de que la joven sabía o se imaginaba que éramos una familia cubana que salía para siempre de Cuba sin un centavo en los bolsillos, pues nadie más como un simple cubano mortal subía a esos aviones, a menos que fuera en misión de trabajo al extranjero, y eso me conmovió profundamente. Ella en silencio, me sonreía y apoyó su mano derecha sobre mi hombro, como para darme consuelo y comunicarme un afectuoso saludo cubano en medio de un profundo silencio obligado, so pena de afectarse políticamente en medio de una tripulación donde nadie sabía a ciencia cierta quién era quién.

Cerré los ojos para agradecerle con mi silencio ese consuelo cómplice común a todos los cubanos, sin pronunciar palabra y continuó sonriéndome en una comunicación sin palabras. En mi mente pasó ante mí la interminable lista de personas de piel oscura, de la sangre criolla que fluye por las venas de los cubanos, y que en todo momento de mi vida me dieron cariño sin esperar nada a cambio. Recordé a mis queridos vecinos, blancos, negros y mulatos de La Habana que me habían visto crecer y lloraban nuestra despedida.

Aquello vino a confirmar en mí una vez más que todos los cubanos no somos más que hijos de una tierra donde nace y crece un pueblo del que se enamora todo aquel que allí pone un pie. Nadie puede imaginar quiénes son los cubanos hasta que no los conoce de cerca. Lo mismo hemos experimentado aquí en Italia con el pueblo napolitano o partenopeo, son personas que tienen mucho en común con nosotros, a tal punto que a veces me parece estar entre cubanos cuando en realidad son italianos, quizás sea por las raíces españolas que nos unen. Como el nuestro, es un pueblo espléndido que te abre los brazos sin pensarlo dos veces.

En mi mente he llegado a imaginarme, tras la experiencia de todos estos años compartidos con este pueblo, que los napolitanos son cubanos que se han establecido aquí en el sur de Italia y han aprendido a hablar el napolitano, y que en cambio los cubanos son napolitanos que se han ido a poblar aquella isla remota y querida en el Caribe. Baste pensar en el elevadísimo número de napolitanos que van a Cuba a pasar sus vacaciones y que se sienten allá como en su tierra pero con playas blancas y cocoteros.

Cuánto dolor han sentido las familias del sur de Italia al despedir para siempre a quienes emigraron hacia Australia, a quienes llevaron a este pueblo hasta la Argentina, Brasil, Uruguay y Venezuela, a quienes subieron a los barcos rumbo al Nuevo Mundo y a inicios del siglo XX se embarcaron por millares hacia Estados Unidos y Canadá, a todos los que decidieron irse a la renacida Alemania en los años sesenta, a todos los que están en Austria y Suiza.

La diferencia entre este dolor y el que han sentido los cubanos en el aeropuerto de La Habana al despedir sus familiares y amigos, ha sido una, que los italianos no se iban como en medio de un funeral donde se “enterraba” a quien se iba “para siempre” pues los italianos despedían con dolor a quien partía pero esperaban siempre en un “arrivederci”. El común denominador de quien lloraba en el muelle desde donde partían los barcos con los emigrantes italianos y los cubanos que veían despegar los aviones que se llevaban a los cubanos, como aquellos que se quedaban con las manos apoyadas en las cercas del aeropuerto de Varadero cuando los vuelos del “puente aéreo” despegaban, era uno: el silencio, aquel silencio desgarrador de una soledad que partía el corazón que se hundía en una oración desesperada frente a lo desconocido, mientras el avión se perdía, como el barco, en el horizonte.

Los emigrantes italianos crearon su mundo en la Little Italy en New York y continuaron hablando los diferentes dialectos de la Italia Meridional entre ellos, como los cubanos crearon su Little Havana en Miami y continúan fumando tabacos, jugando al dominó, comiendo frijoles negros, plátanos, tasajo, ropa vieja, vaca frita, ensalada de aguacate y yuca con mojo, conservando las raíces y el recuerdo imborrable del mundo que dejaron a sus espaldas.

Los emigrantes italianos escribían cartas a sus parientes y amigos que quedaban en la península, recibían otras tantas de ellos, escuchaban las transmisiones de radio, como hoy en día disfrutan de la televisión que da la vuelta al mundo deseándoles un “Buon Natale” en italiano con el cariño de todos los que se quedaron aquí.

Los emigrantes cubanos enviaban sus cartas sin saber si jamás llegarían a su destino, lo mismo los que quedamos atrás enviábamos nuestras cartas siempre en silencio, sin saber si llegarían a no al otro lado del mar. El rigor de la sociedad cubana establecía que “no podías querer a quien no quería la patria y se iba”, por lo que cartearse con esas personas era políticamente incorrecto y te imposibilitaba sobrevivir en el orden social de la isla.

Llamar por teléfono era también una odisea a través del famoso 09 de la línea internacional. Muchos vínculos familiares y afectivos se fueron perdiendo poco a poco a través de los años luz de distancia que separaban a “los que se fueron” de “los que se quedaron en nuestra tierra”.

En los años setenta, una entrañable amiga que siempre llevo en el alma y hoy vive en New Jersey, me dijo que lo que estábamos viviendo era la realidad que reflejaba un tema del entonces famoso Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC (Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográfica), que proclamaba: “qué paga este sudor, el tiempo que se va”, al repetir que “Cuba Va”. Claro está, Cuba Va, sí, pero a qué precio… Así fue, el tiempo se llevó todo, como se llevó las fiestas de nuestras familias unidas en la Navidad y el Año Nuevo, la última vez en diciembre de 1968, como se llevó los valores que habían crecido en tantos años de cubanía desde el eminente Maestro Félix Varela pasando por el brillante Apóstol José Martí.

Día a día se fue abriendo una zanja entre “los que están allá” y “los que están afuera” al calor de la distancia impuesta que generaba una diferencia artificial dentro de un mismo pueblo, de un solo pueblo. Es un crimen incalificable, como lo fue el sembrado por la división de Alemania en la postguerra hasta la reunificación en 1989.

Es Navidad hoy en el mundo, estamos en el Tercer Milenio, y pido a Dios por mi pueblo querido, por los que están afuera, por los que están dentro, por Todos y Para el Bien de Todos, parafraseando a José Martí, eterno baluarte de la cubanía a escala mundial.

¡Queridos todos, entrañables amigos de siempre, Feliz Navidad en vuestras familias, y sobre todo mucha salud y felicidad en el próximo año!

Juan Alberto Hernández.”

Mondrian y De Stijl en el Museo Reina Sofía

Cartas a Ofelia / Crónicas hispanas

Piet Mondrian (1872, Amersfoort – 1944, Nueva York)

Cubamatinal/ Madrid, 8 de diciembre de 2020

Querida Ofelia:

Mondrian y De Stijl es una exposición organizada por el Museo Reina Sofía y el Stichting Kunstmuseum den Haag con la colaboración de la Comunidad de Madrid, que aborda la obra del artista holandés Piet Mondrian (1872, Amersfoort – 1944, Nueva York) en el contexto De Stijl, un movimiento junto al que marcó el rumbo del arte abstracto geométrico desde los Países Bajos e imprimió un cambio drástico de la cultura visual después de la Primera Guerra Mundial.

La concepción de la belleza de Mondrian, basada en la superficie, en la estructura y la composición del color y las líneas, conformó un estilo novedoso e innovador que pretendía derribar las fronteras entre disciplinas y rebasar los límites tradicionales del espacio pictórico.

De Stijl (El Estilo), la revista homónima creada por el pintor y crítico Theo van Doesburg fue la plataforma para difundir las ideas de esta nueva plástica y superar el tradicional provincialismo holandés. El primer número salió en 1917 y, hasta 1931, la publicación ofreció información sobre el desarrollo del arte abstracto a nivel internacional. Piet Mondrian, que nació quince años antes que el resto de los componentes de De Stijl, era el patriarca de este movimiento.

Los integrantes de De Stijl perseguían un mundo que, gracias a la colaboración entre todas las disciplinas, pudiera abolir la jerarquía entre las artes. Pretendían así que estas se liberaran, se mezclaran y pudieran dar lugar a algo nuevo, una realidad que se adaptara mejor al mundo que empezaba a vislumbrarse, el mundo de la modernidad. Creadores de todo el mundo adoptaron este enfoque multidisciplinar y desarrollaron un intenso trabajo conjunto. Se trataba de un proyecto en el que sus participantes se comunicaban a través de la revista y mediante cartas.

El artista moderno por antonomasia

La muestra, que se enmarca dentro de la conmemoración del 30 aniversario del Museo Reina Sofía, revisa desde esta perspectiva la trayectoria e enorme influencia de Mondrian, considerado junto a Picasso como lagran figura de referencia de la Modernidad. Una idea que corrobora en el catálogo de la exposición su comisario, Hans Janssen, al señalar que “existen razones de peso para afirmar que Piet Mondrian, un héroe en las artes visuales, es el artista moderno por antonomasia”.

Mondrian y sus compañeros de De Stijl operaban en un mundo en el que también se desarrollaban otras corrientes artísticas. De ahí que en cada una de las nueve salas de la exposición se ponga en diálogo la filosofía de este movimiento con otras iniciativas de la época que perseguían crear un arte genuinamente contemporáneo. Así, el público que visite la exposición podrá contemplar 95 obras, 35 de Mondrian y 60 de artistas de De Stijl como Theo van Doesburg, Bart van der Leck, Georges Vantongerloo o Vilmos Huszár, entre otros, así como diversa documentación de la época (ejemplares de De Stijl, correspondencia, fotos, catálogos, etc.).

Los inicios de Mondrian

La exposición inicia su recorrido con una sala dedicada a los primeros pasos de Mondrian como artista, quien comenzó su carrera en 1892 como pintor de bodegones y paisajes holandeses, un género clásico que durante casi veinte años le permitió adquirir una increíble pericia pictórica. Obras tempranas como Naturaleza muerta con naranjas (1900) o Tarde en el Weesperzijde (1901-1902) que pueden verse aquí, son piezas de corte naturalista y simbolista en las que Mondrian se muestra como un pintor que poco a poco va incorporando influencias de corrientes artísticas emergentes, como el puntillismo, el fauvismo y el cubismo.

Para explicar el entorno en que se desenvolvía Mondrian y las influencias recibidas antes del desarrollo del movimiento De Stijl, en una segunda sala se aborda también la fuerte sensibilidad que existía en esta época en Holanda en relación a la función social del arte y, en particular, respecto a la disciplina de la arquitectura.

De hecho, el ímpetu innovador de De Stijl en 1916 surge en gran medida de esta particular devoción por el espacio arquitectónico y de proyectos colectivos como el emprendido entre 1986 y 1903 por el arquitecto Hendrik Petrus Berlage para el nuevo edificio de la Bolsa de valores de Ámsterdam, en el que consiguió implicar a pintores, escultores, poetas y escritores. Así, el espectador podrá observar aquí ejemplos de diversos diseños del propio Berlage y de otros autores como Karel Petrus Cornelis Bazel o Johannes Jacobus van Nieukerken realizados a principios del siglo XX para interiores, edificios o planes urbanísticos de ciudades como La Haya, Leipzig o Amsterdam.

El siguiente espacio vuelve a retomar la obra de Mondrian mostrando trabajos como Noche de verano (1906-07) o Paisaje grande (1907-08), ambientes sosegados, depurados y de gran expresividad que señalan a un artista que cree en el progreso, en un mundo que puede ser mejorado a través del arte. Se trata de obras que Mondrian tuvo la oportunidad de exhibir a modo de retrospectiva en el prestigioso Stedelijk Museum en Ámsterdam en 1909.

Para concluir este apartado dedicado a las distintas etapas de Mondrian previas a su vinculación con De Stijl, la muestra indaga en la búsqueda de la “belleza universal” que perseguía el holandés y que le motivó a viajar a París en 1911. Composición No. II (1913), exhibida en la cuarta sala de la exposición, es una de las primeras pinturas que le satisfizo en este sentido.

A este respecto Mondrian escribió: “en el arte plástico, la realidad sólo puede expresarse a través del equilibrio del movimiento dinámico de la forma y el color, y los medios puros (limpios de funcionalidades de representación) ofrecen la forma más eficaz de conseguirlo”. Según el comisario de la muestra, Hans Janssen, “nació entonces un nuevo lenguaje plástico que, cuatro años después fue bautizado como Neo-Plasticismo, el arte de De Stijl”.

Propuestas rompedoras

Durante la Primera Guerra Mundial, Mondrian se siente parte de una multiplicidad de intentos de desarrollar un lenguaje plástico que sea al mismo tiempo sencillo y estructurado, y que haga patente el espacio ilusorio de la obra de arte como realidad accesible para cualquiera.

Como se puede apreciar en las tres siguientes salas de la exposición, centradas ya de lleno en el movimiento De Stijl, en aquel momento otros creadores como Gerrit Rietveld, Vilmos Huszár o Georges Vantongerloo coinciden con Mondrian en esta búsqueda de un nuevo arte completamente abstracto que apele directamente a las emociones.

Es entonces cuando Theo van Doesburg consigue aunar estas fuerzas en la revista De Stijl, nacida en 1917. Los comienzos del movimiento muestran la enorme diversidad en el afán experimental de los artistas del grupo, como el espectador puede observar en Composición 1917, nº 2 (Carro de perro) (1917), de Bart van der Leck.

Para todos ellos, las formas de expresión tienen como único objetivo la modernidad. De esta manera, una maqueta de arquitectura, como las que se pueden contemplar en esta parte de la exposición de Théo van Doesburg y Cornelis van Eesteren, o incluso una silla, pueden convertirse en esculturas.

Este aspecto experimental y la diversidad de un trabajo colectivo realizado como si se tratase de un taller virtual de debate, fue la fuerza del movimiento, pero también, como se descubriría al poco tiempo, y como refleja la exposición, su debilidad.

De hecho, en la década de 1920, lo que inicialmente se podía entender como un unánime movimiento utópico hacia el proyecto común de un arte realmente abstracto, se convirtió en un crisol de opiniones y concepciones del arte en continuo combate. Lo que permaneció fue la imagen de un “estilo internacional” en el que la abstracción, la fuerte reducción de recursos plásticos y la geometría eran las características comunes, pero los caminos se diversificaron.

Van Doesburg, por ejemplo, lanzó en 1927 su propio estilo nuevo, el elementarismo, y en obras como Composición emanada de la hipérbole de equilibrio xy=k con acuerdo de vert et rouge(1929), de Georges Vantongerloo, el público puede apreciar en esta parte de la exposición cómo, a diferencia de Mondrian, que desarrolló sus pinturas de manera completamente intuitiva, este otro artista de De Stijl fue más sistemático en su enfoque, partiendo de una fórmula matemática para crear este cuadro.

Tras todos estos avatares, De Stijl entró en declive a mediados de los años 30. Solo Mondrian siguió destacando en el panorama artístico internacional. Los demás creadores apenas tuvieron mayor reconocimiento, en parte porque el optimismo en relación con la idea de un nuevo mundo se había atenuado en la segunda mitad de los años veinte, y en parte porque las tendencias figurativas se habían vuelto a imponer.

Un arte siempre nuevo

La exposición se cierra con dos salas dedicadas a las últimas etapas de Mondrian quien, aunque en 1922 pensaba que el experimento abstracto había acabado ya, siguió trabajando con el reducido repertorio de recursos visuales que manejaba (líneas horizontales y verticales que delimitan planos de color blanco, rojo, amarillo o azul) para descubrir con asombro la infinitud de oportunidades compositivas ocultas que eran posibles.

Su gran habilidad consistió precisamente en el uso de estos recursos limitados. Así, al final de los años 20 le fascinó cada vez más engarzar formas, pero en la década de los 30sustituyó el equilibrio más clásico de sus composiciones por un equilibrio dinámico, como puede advertirse en Composición C (nº III) con rojo, amarillo y azul (1935).

Finalmente, en 1940 Mondrian emigró a los Estados Unidos, donde se llevó diecisiete pinturas que había realizado durante su estancia en París en los años anteriores, en las que se superponían densas cuadrículas de líneas horizontales y verticales, como el espectador puede apreciar en Cuadro II, (1936-43). Mondrian comenzó a cambiar estas pinturas y su lenguaje visual una vez más, introduciendo bloques de pintura de color que se movían libremente para complicar la estructura rítmica de su arte, algo que persiguió hasta el final de su vida.

Una trayectoria de experimentación continua

Piet Mondrian nace con el nombre de Pieter Cornelis Mondrian el 7 de marzo de 1872 en Amersfoort (Países Bajos). En mayo de 1892, participa en la exposición anual de la Genootschap Kunstliefde, sociedad artística de Utrecht. Ese mismo año comienza a estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Amsterdam (Rijksakademie van Beeldende Kunsten), donde empieza a experimentar a partir de la tradición de la pintura paisajística holandesa y el simbolismo, y a ejercer como profesor. En 1907, el conocimiento de la obra de los pintores postimpresionistas cambia por completo sus antiguas nociones sobre el color, cuyo tratamiento aborda a partir de entonces de manera mucho más audaz. En enero de 1909, Mondrian tiene la oportunidad de exponer en el prestigioso Stedelijk Museum en Ámsterdam junto a Jan Sluijters y Cornelis Spoor y ese mismo año se une a la Sociedad Teosófica.

Entre 1909 y 1910 experimenta con las técnicas puntillistas antes de volcarse plenamente en el cubismo en 1911. Impactado tras ver una exposición con obras de Braque y Picasso en el Moderne Kunstkring del Stedelijk Museum decide mudarse a Paris. Instalado en la capital francesa, su obra respeta en un principio los preceptos cubistas, aunque desde 1913 experimenta un claro avance hacia la abstracción.

Mondrian se encontraba visitando los Países Bajos cuando estalla la Primera Guerra Mundial en 1914, lo que le impide volver a París. Durante ese periodo en Holanda, restringe aún más el uso de colores y formas geométricas en su trabajo. Allí conoce a Theo van Doesburg, y junto a él y otros dos artistas (Van der Leck y Huszar), fundan en 1917 la revista y el movimiento De Stjil, pretendiendo un rechazo completo de la realidad circundante como referente de la obra y la reducción del lenguaje pictórico a sus elementos básicos, lo que el propio Mondrian bautizaría como neoplasticismo. Los preceptos de De Stijl extendían también los principios de la abstracción de la pintura y la escultura a la arquitectura y el diseño gráfico e industrial.

En julio de 1919 vuelve a mudarse a París, donde expone junto a De Stijl en 1923. Unas disputas artísticas con Van Doesburg lo llevan a abandonar el grupo en 1925 y posteriormente expone junto al movimiento Círculo y cuadrado (con artistas como Joaquín Torres García o Férnand Léger) en 1930 y se une a la asociación de artistas abstractos Abstraction-Création en 1931.

La inminente Segunda Guerra Mundial obliga a Mondrian a huir de París a Londres en 1938, y tras una breve aunque fructífera estancia de dos años en la capital inglesa, se muda a Nueva York en 1940. Allí se une a la asociación American Abstract Artists y sigue publicando textos sobre neoplasticismo. Su obra en esta última etapa se ve muy influida por el dinamismo de la vida urbana y los ritmos de la música estadounidense. En 1942 tiene lugar su primera exposición individual, en la Galería Valentine Dudensing de Nueva York. Mondrian muere en esa ciudad el 1 de febrero de 1944.

Catálogo

La exposición Mondrian y De Stijl está acompañada por la publicación de un catálogo en castellano e inglés que contiene una semblanza de la figura del artista holandés escrita por el director del Museo Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, así como diversos textos de Michael White, Marek Wieczorek y del comisario Hans Janssen que tratan de arrojar nueva luz sobre las estrategias desarrolladas por Mondrian para presentar sus obras de manera que los espectadores pudieran elucidar su significado y descubrir una relación clara y significativa tanto con ellas como con el mundo que las rodea. El catálogo incluye, asimismo, imágenes y listado de obras.

Mondrian y De Stijl

FECHAS: 11 de noviembre de 2020 – 1 de marzo de 2021

LUGAR: Edificio Sabatini. Primera planta.

ORGANIZACIÓN: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y Stichting Kunstmuseum den Haag

COMISARIADO: Hans Janssen

COORDINACIÓN: Belén Díaz de Rábago y Beatriz Jordana

Un gran abrazo desde nuestra querida y culta Madrid,

Félix José Hernández.

Hacia el alzamiento en el Escambray de Miguel García Delgado

Cartas a Ofelia / Crónicas cubanas

Foto: El puente sobre el río Yayabo en Sancti Spiritus

Cubamatinal / París, 28 de noviembre de 2020.

Querida Ofelia:

Nuestro viejo y querido amigo Miguel García me envió desde Miami este nuevo testimonio.Te ruego que lo hagas conocer allá en nuestra querida San Cristóbal de La Habana.

Forma parte de las historias ocurridas en el II Frente del Escambray, en los años 1957 y 1958. Todos ellas son verídicas, narradas por sus autores: Eloy Gutiérrez Menoyo, Miguel García Delgado, Roger Redondo, Dr, Armando Fleites, y Felipe Lema. Estas y otras pueden ser leídas en www.camajuani.net, sección biblioteca.

“Eliope, tenía muchos contactos con los revolucionarios, en La Habana. Me llevó un día a la Plaza del Mercado Único y me presentó a un señor, que era el contacto con Anastasio Cárdenas, éste me prometió, que cuando llegara un contacto de la Sierra del Escambray, él, me avisaría y así fue.

  Un buen día, Eliope me dijo:

 —¡Miguel, llegó un mensajero de los alzados del Escambray!

Nos fuimos a hablar con él, en la Plaza del Mercado del Cerro. Anastasio Cárdenas, que era de Camajuaní, era el dueño de la tarima, frente a la cual nos reunimos. Éste le dijo al mensajero que yo estaba quemado y que tenía que irme para la Sierra, pues si me cogían me mataban.

El mensajero estuvo de acuerdo y a partir de ese momento, me pegué a él, como un chicle. Cuando Eliope, vio que nos marchábamos, llamó al mensajero y le dijo:

Procura que él llegue, a las montañas pues si le pasa algo, yo te busco donde quiera, que te metas.

 El mensajero le contesto: —él, llegará a la Sierra, yo, te lo aseguro.

Al mensajero le decían Valdecito, era de Sancti Spiritus. Me dijo que teníamos que ir al hospital, que estaba al otro lado del Castillo del Príncipe, que su señora, estaba bastante enferma. Por lo cual, nos quedamos dos o tres días en La Habana, hasta que nos fuimos para, Sancti Spiritus.

 Cogimos la guagua, por la noche en La Habana y al amanecer del día siguiente, llegamos a Sancti Spiritus. Valdecito me llevó directamente para una casa, que estaba situada en Dolores 60, cerca del río Yayabo, era de la familia Suárez-Orozco, que se componía de su mamá, su hijo Gabrielito, el cual se dedicaba al giro de T.V. y sus hermanas, María Josefa, Belén y Consuelo y otros de los cuales, no recuerdo sus nombres.

En esa casa, me trataron a cuerpo de rey y no querían que me alzara. Al día siguiente, empezaron a llegar amistades de la familia. Como los cubanos, somos muy curiosos, todos querían ver al futuro rebelde. Recuerdo, a las hermanas Brizuelas: Ana Lidia y Gladys. Conocí también a Piro Abreu. En esa casa, fue donde William Morgan, se refugió antes de subir al Escambray. Al segundo día, vino a verme un joven, que no me perdería ni pie ni pisada, durante mi estancia en Sancti Spiritus.

Se llamaba, Manuel Solano (Manolito). Murió en combate, el 27 de diciembre en Trinidad, al igual que Ernesto Valdés Muñoz (Valdecito). Del primer tema que hablé con Manolito, fue de que teníamos que ser muy discretos, hasta el día que yo me alzara. Él me dijo que sería mi guía y protector en el pueblo. Fue uno de los muchos que me ayudaron, en Sancti Spiritus.

Nadie me preguntó, a cuál organización yo pertenecía, ni tampoco yo se lo pregunté a nadie. Todos conspirábamos, contra el régimen de Batista y esa era la única razón de nuestra lucha. Nadie me dijo que lucharíamos para instalar un régimen comunista. Valdecito me iba a ver todos los días y me preguntaba cómo me trataban y si necesitaba algo.

  Yo, le preguntaba que cuándo me subirían a las lomas y él me contestaba:

—Cuando baje el práctico, que es el que manda de allá arriba.

   Un día, me dijo:

   —Para poder alzarte, tienes que tener un arma, para que no seas una carga allá arriba.

   Le contesté: —eso no es problema, yo tengo en Camajuaní, armas.

Ante su gesto de incredulidad, le narré la historia, que en mi pueblo antes de salir huyendo, el jefe del Movimiento 26 de Julio, Carlos Gómez, me había metido en un grupo, que salíamos de noche, por los campos de Camajuaní, a confiscar armas a los guajiros y agregué:

   — Mañana tú te vas para Camajuaní y hablas con Carlos Gómez.

  Yo no sé cómo Manolito lo hizo, pero a los pocos días, me dijo:

  —Miguel mañana temprano nos vamos para Santa Clara pues tenemos una entrevista con Carlos Gómez, en el bufete de abogados de la familia Asensio.

Fuimos a Santa Clara y hablamos con Carlos, el cual muy emocionado me abrazó. Él me quería mucho, pues me conocía desde hacía mucho tiempo, de cuando yo manejaba, la guagua del Central Fe, donde él trabajaba. Nos veíamos a diario, además él era muy amigo, de mi papá y de mi padrastro. En el bufete le explicamos que para que yo pudiera subir a la Sierra, tenía que tener un arma y él, nos dijo que las que teníamos estaban en Camajuaní.

Como Carlos, siempre fue un hombre de palabra, cumplió su promesa. Él y Manolito Solano, habían entrado en contacto y por esa vía, se pudieron alzar otros camajuanenses, gracias a que yo no tenía ningún reparo ni ego para evitar que otros siguieran mi camino, (cosa que no sucedió, con algunos en otras ocasiones).

A los dos días, se apareció en la casa de la calle Dolores 60, Felicio Torres. Él era un chofer de piquera de nuestro pueblo, que pertenecía al Movimiento y nos dijo: – ahí traigo las armas que Carlos Gómez, les envía.

Mandamos a buscar a Manolito Solano y los tres nos montamos en el carro de Felicio y nos fuimos para un poblado, que estaba en la carretera de Sancti Espíritus a Trinidad, llamado Capitolio. Antes de llegar al Cacahual, nos bajamos en una casa y allí dejamos las armas, regresamos a Sancti Spiritus y Felicio se fue para Camajuaní, muy contento al haber concluido con éxito su misión.

Mientras tanto, yo seguía en esa ciudad esperando por el guía que me subiría a las lomas. Manolito Solano todos los días me llevaba a un lugar distinto y por eso pude conocer a bastantes familias en aquella comarca espirituana. Por ejemplo, conocí a la familia Salas-Valdés. La componía la matriarca Celia Valdés, con sus cinco hijos, de los cuales cuatro varones Raúl, Beraldo, Rey, su hermana gemela Reina y el menor Ever Salas Valdés. Todos los hombres se alzaron en armas, contra la tiranía de Batista y si Reina, no fue también, fue porque sus hermanos se lo impidieron. Estos hombres de la familia Salas-Valdés, alcanzaron grados: Beraldo y Raúl, los grados de capitán, Rey y Ever, los de teniente. Todos ellos eran muy valientes y muy serenos, en los combates. También conocí, a la familia de los Duque, la que también tenía a uno de ellos alzado en la Sierra Maestra.

Fui a Zaza del Medio y conocí, a la familia de Aurelio Nazario Sargen. A su hermano Andrés Nazario, lo conocí en una tienda de efectos eléctricos que él tenía en Sancti Spiritus y a partir de aquel momento, lo visité con frecuencia.

(Continuará).

Miguel García Delgado”

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz confinada y bajo Toque de Queda a causa de la pandemia del Coronavirus,

Félix José Hernández.

París confinado y bajo Toque de Queda

Cartas a Ofelia / Crónicas galas

Foto: Les Champs Elysées de París iluminados por la Navidad, pero bajo Toque de Queda

Cubamatinal / París, 23 de noviembre de 2020.

Querida Ofelia:

¡Qué año este 2020! Es uno de los tres peores de mi vida, los anteriores fueron el 1959 y el 1980.

1959

Como bien sabes en febrero de 1959 tuvimos que mudarnos de Camajuaní hacia La Habana con algunas pertenencias en dos cajas de cartón, mis padres sin trabajo y con una fortuna personal de sólo 45 pesos. Sobrevivimos gracias a la solidaridad familiar y algunas personas que se convertirían en grandes amigos. Poco a poco “volvimos a ser gentes” como decía mi madre.

Uno de mis más tristes recuerdos ocurrió durante el recreo en el Plantel de La Ceiba en Camajuaní. Yo estaba en quinto grado. Al regresar de las vacaciones de Navidad, un niño me empujó por la espalda al piso, me dio una patada por el vientre, otro me golpeaba, mientras yo me protegía la cabeza. Al mismo tiempo me gritaban: “tu padre es un esbirro”. Por suerte Cuquita, la señora de la limpieza, me salvó del linchamiento. Me llevó a la oficina de la directora y allí me curó las palmas de las manos y las rodillas con mercurocromo y un polvito blanco. Al regresar al aula ya el recreo había terminado. Mi maestra, la Sra. Veneranda Rojas, se dirigió a los alumnos y les dijo: “los niños no tienen la culpa de lo que hayan hecho los padres”.

Regresé a casa en bicicleta con el Sr. Torres, padre de María Elena, ella iba siempre en la parrilla de atrás y yo delante. Llegué a casa llorando. Ese fue mi último día de escuela en el querido pueblo donde vi la luz.

A mi padre lo habían encaramado en la tristemente célebre Tribuna en el portal de la que había sido la Jefatura de Policía y allí la plebe, lo insultó humilló escupió etc., al igual que a numerosas personas acusadas por aquella plebe revolucionaria, de ser simpatizantes del régimen que acababa de caer. Pero mi padre sólo había sido policía desde hacía 22 años y no tuvo ningún problema con la “justicia revolucionaria”.

En mayo de 1981, fui a Camajuaní y recorrí todos los lugares de mi infancia: el parque, el parque infantil, el charco (manantial) de Ismael, la finca de los Riestra, el despalillo, el río, el puente de las Yaguas, el Central Fe, la Casa de Socorros, mi casa de Fomento N° 8 (hoy Raúl Torres), el Cine Muñiz, la loma del tanque del acueducto que tantas veces bajé en bicicleta, las casas de mis tías Luga y Biba, las de mis queridas vecinas Digna González y Elena Linares. También fui a ver el Plantel de la Ceiba y aquel patio donde fui golpeado y humillado con sólo 9 años de edad.

1980

El segundo año terrible de mi vida fue el 1980. Mi suegro nos fue a buscar por el Puerto de Mariel y no nos dejaron partir. Mi familia cayó en desgracia ante la intransigencia revolucionaria que consistió en la expulsión de los trabajos de mi esposa del Ten Cent de Galiano (desde el que tuvo que correr por toda la calle San Rafael hasta casa en la calle Soledad, para evitar que las “compañeritas” la lincharan) y a mí de la Escuela Secundaria Básica Humboldt 7, en la que ejercía como profesor de Geografía, en donde las “compañeras” Orquidea Campos, Mildret Miró y Berta Espinoza me querían organizar un mitin de repudio, pero logré escapar a tiempo.

La expulsión de nuestro hijo de 4 años del Círculo Infantil fue bochornosa. Recuerdo las palabras de la directora: “aquí no queremos escorias”.

El mitin de repudio frente a casa en Soledad N° 507 entre Zanja y San José, fue organizado, así como tantas humillaciones por parte de los “heroicos” dirigentes del “glorioso” Comité de la Revolución Leopoldito Martínez: la familia Arranz, Fina y Miguel Ángel Down y Ramón Vázquez. Sobrevivimos bajo la protección de mis padres, pues incluso hasta miembros de nuestra familia por parte de madre, no osaban venir a casa pues estábamos “apestados”. Todo duró hasta que pudimos partir hacia Francia el 21 de mayo de 1981.

2020

Y ahora, después de 40 años de Libertad y prosperidad en la Dulce Francia, Tierra de Libertad, Igualdad y Fraternidad, en la cual hemos llegado hasta donde nunca hubiéramos podido imaginar. Nuestro hijo es catedrático al igual que su esposa, nos dieron dos nietos bellos, inteligentes y bien educados (recuerden que soy el abuelo, ¡Ja,ja,ja!). Hemos recorrido 79 países, vivimos en la ciudad más bella y culta del Mundo, donde llevamos una intensa vida social, de enriquecimiento cultural y estamos rodeados de belleza.

El 6 de enero fui operado de la cadera derecha, todo salió bien y en un mes ya caminaba perfectamente bien. El 21 de febrero vinieron a casa mi hijo con su pequeña familia y coincidió con el inicio del confinamiento, por lo cual pasamos una semana sin salir de casa jugando: dominó, parchís, damas chinas, lotería, bingo, palitos chinos, Monopolio y leyendo.

Desde entonces y hasta hoy no podemos salir a la calle sin la mascarilla puesta y con un formulario que se imprime por la Internet y hay que rellenarlo a cada vez que uno sale de casa para los casos autorizados: ir al médico, farmacia, a comprar alimentos, llevar o traer a los niños de la escuela, ir al trabajo o salir una hora al día a caminar pero no más lejos de un kilómetro de casa.

También se debe escribir: nombre, apellido, fecha de nacimiento, dirección, N° del carnet de identidad, fecha y hora de salida de casa y firmarla. Si uno sale sin ese documento, la policía te puede poner una multa de 135 euros.

Como hace 5 años me jubilé (fui profesor universitario y de Institutos) y mi esposa desde hace dos años (trabajó en la cadena de hoteles Hilton y posteriormente en la de lujo Dorchester), tenemos todo el tiempo disponible para disfrutar de París y lo mucho que ofrece.

Desde febrero no tenemos vida social, no podemos invitar ningún amigo a cenar en casa ni tampoco ir a casa de amigos. Salvo las farmacias y lugares que venden alimentos, todo lo demás está cerrado: restaurantes, cafeterías, bares, discotecas, cabarets, museos, salas de exposiciones, todo el comercio, parques de diversiones, circos, estadios, gimnasios y un largo etc. Desde febrero sólo vemos a nuestros nietos por la Internet.

Para colmo, como nuestro inmueble está en restauración, estaba cubierto por andamios, por tal motivo no podíamos salir al balcón y por las ventanas veíamos tubos como si estuviésemos en una cárcel. Por suerte después de varios meses autorizaron a terminar los trabajos y ahora podemos sentarnos en el balcón a leer y admirar el bello parque que tenemos enfrente.

Algo surrealista es que ya han decorado todo París para Navidad. Creo que sólo New York y Londres decoran al mismo nivel de belleza que La Ciudad Luz. Incluso hemos visto por la televisión que los grandes almacenes de lujo lucen sus mejores galas: Galeries Lafayette, Au Printemps, Au Bon Marché, etc. , pero está cerrados al público.

Toda la avenida donde vivimos está engalanada, pero como a las 9 p.m. comienza el Toque de Queda, no podemos salir a pasear por ella.

Mañana Monsieur Macron, Presidente de la República, hablará por la televisión desde el Palacio Presidencial a las 8 p.m., como cada 15 días para informar sobre las medidas que se seguirán tomando para paliar esta horrible pandemia de Covid-19 que nos está afectando al igual que al Mundo entero.

Hasta hoy se han infectado con el coronavirus en Francia 2 183, 660 personas, han fallecido 50, 5897, están hospitalizadas 29, 310 y en grave estado 4,018.

Es increíble cómo algunas personalidades políticas internacionales ignorantes y/o irresponsables, han propagado la desinformación de que las mascarillas no eran necesarias para evitar el Covid-19. Una amiga médico me dijo que si los que se niegan a ponerse la mascarilla vieran un video de lo que ocurre en los servicios de reanimación de enfermos a causa del coronavirus, seguramente cambiarían de opinión.

En enero yo había preparado nuestras vacaciones de verano, pero como podrás imaginar, todo se vino abajo. Del 17 al 28 de julio íbamos a hacer un crucero por el Mediterráneo en el Costa Victoria: Tolosa, Tarragona, Ibiza, Palma de Mallorca, Ajaccio, Olbia, Nápoles, Portoferraio y Savona.

En agosto íbamos a pasar una semana en la playa de Calpe (donde vive mi querida prima Clarita), cerca de Alicante, otra en la isla italiana de Ischia (donde vive mi hermano Juan Alberto con su familia) en el Golfo de Nápoles y otra en el chalet de nuestro hijo en las montañas.

En septiembre un segundo crucero de 15 días en el Costa Fortuna, nos hubiera llevado alrededor de la Islas Británicas desde Ámsterdam a: Belfast, Greenock, Oban, Invergordon, Edimburgo, Dublín, Liverpool, Harwic y Londres.

La Compañía Costa nos ofreció cruceros similares para el 2021 por el mismo precio y con mejores cabinas y otras ventajas. Mientras que las compañías de aviación nos devolvieron el importe pagado por los billetes.

No tengo esperanzas de que podamos volver a vivir lo que yo llamo La Bella Época (1981-2019), hasta que nos podamos vacunar. Ojalá sea lo más pronto posible y con seguridad.

Por el momento, pasaré con mi esposa solos en casa, La Navidad y La Noche Vieja. No podremos ir ni a La Misa del Gallo, pues las iglesias aceptan sólo 30 personas en su interior.

¡Ah! París será siempre París, incluso bajo la pandemia de Covid-19. ¿No lo creen? Pues miren este vídeo de una corista que podría ser del “Moulin Rouge”, “Le Lido” o “Le Paradis Latin”, por sólo poner tres ejemplos. Ella se viste como para bailar en el espectáculo, sale a pasear en bicicleta por Montmartre y regresa a su inmueble antes de que comience el Toque de Queda, se asoma a su ventana y… https://www.youtube.com/watch?v=7a0AuaNPDzA

Te deseo de todo corazón una Navidad y un Feliz 2021, con salud, amor, paz y Libertad.

Que Dios permita que desaparezca la pesadilla de la pandemia en todo el Mundo.

Félix José Hernández.

Mis amigos sobrevivientes de Facebook

Cartas a Ofelia / Crónicas éticas

Cubamatinal / París, 14 de noviembre de 2020.

Estimados amigos:

Un viejo y querido amigo me dijo ayer que mi perfil y los grupos que administro deberían llevar como título: “Los sobrevivientes de Facebook”, debido a que he borrado y bloqueado a todos los que han tratado de sembrar en ellos el odio; así como a los que han dado opiniones escribiendo blasfemias, vulgaridades, groserías o tratando de humillar a otras personas por medio de difamaciones, debido a sus orígenes étnicos, nacionalidad, religión, género, etc.

También han sido bloqueados los: homófobos, xenófobos, aporófobos, fascistas, nazistas, integristas y extremistas de todo tipo, en fin, a todos los abyectos coprófagos.

Aquí no hay espacio para hacer propaganda política de ningún tipo, ni proselitismo como lo han intentado hacer algunos miembros de sectas religiosas.

Creo que es debido a que hay personas que me piden la amistad virtual o pertenecer a los grupos, sin haber leído los estatutos y se equivocan. No saben que mis objetivos en Facebook y en mi sitio web www.cartasaofelia.com son el defender los Derechos Humanos Universales (sin sensibilidades selectivas) y el difundir también la Cultura Universal.

Así hogaño he logrado mantener limpios mi perfil y los grupos.

Reciban mis cordiales saludos desde París,

Félix José Hernández

Reencuentro con El Jardín de las Delicias del Bosco en el Museo del Prado

Cartas a Ofelia / Crónicas hispanas

Jardín de las Delicias El Bosco Grisalla, Óleo sobre tabla de madera de roble 1490 – 1500 Madrid, Museo Nacional del Prado

Cubamatinal / Madrid, 27 de octubre de 2020.

El Museo Nacional del Prado reabre al público, con la colaboración de la Comunidad de Madrid y el apoyo de Samsung como Protector tecnológico de la institución, la sala dedicada al Bosco con un nuevo montaje que supone una reforma radical desde un punto de vista técnico. Con este fin, se han fabricado soportes nuevos para tres trípticos, una mesa vitrina y se ha instalado un nuevo sistema de iluminación, gráfica nueva y una pantalla que permitirá admirar detalles ampliados de las obras.

En 2016, la exposición temporal que el Museo dedicó al Bosco superó las 600.000 visitas y marcó un récord histórico en la institución. En 2019, más de 7.000 visitantes al día pasaron por la sala del Bosco, acumulando un total de dos millones y medio de visitantes al año. El Jardín de las delicias es una de las cinco obras más escuchadas por los usuarios de audioguías del Museo, sólo por detrás de Las Meninas y durante el periodo de confinamiento ocasionado por la COVID-19, el vídeo más visto del programa online #PradoContigo fue el directo en Instagram dedicado a esta obra, con 1.344.240 impresiones. Observando estas cifras, el Museo Nacional del Prado ha querido responder a la gran demanda de visita que genera esta sala ofreciendo, con esta nueva instalación, la optimización del espacio y una mejora en la percepción de las obras.

Si bien se mantiene la ubicación de las piezas en la sala, el montaje anterior presentaba unas características formales que requerían una actualización y mejora, por eso, se modifica su presentación pública para ganar espacio de circulación para los visitantes, mejorar la accesibilidad a las piezas, personalizar la iluminación de los 22 trípticos para enriquecer la percepción general de todas las obras expuestas y se contemplan las necesidades derivadas de la implantación del Plan de Protección de Colecciones ante Emergencias.

Actuaciones que mejoran la visita pública

La reducción del tamaño de los soportes, estéticamente más atractivos, permite ganar espacio de circulación para los visitantes que disfrutarán de mayor amplitud entre las obras expuestas lo que enriquecerá su contemplación.

La nueva gráfica, que aporta información sobre las obras del Bosco, consiste en textos explicativos individuales de cada pieza y un gran texto introductorio que, con un guiño al pintor, muestra su firma autógrafa como colofón.

La personalización de la iluminación de los trípticos mejora la percepción general de las obras expuestas y presta especial atención a la correcta visión del reverso de sus alas, todo un reto técnico por la limitación del ángulo de incidencia de la luz.

El nuevo color de la sala, un verde más oscuro que en el anterior montaje, realza la gráfica y los tonos de las pinturas e incide más en la iluminación.

Además, la sala cuenta con un monitor profesional de 65” de Samsung que permite la sucesión animada de detalles sorprendentes de las obras expuestas en un tamaño hasta 12 veces mayor que el original.

Actuaciones de conservación preventiva y seguridad

Se han combinado simultáneamente soluciones técnicas que mejoran la accesibilidad para instalación y desinstalación de las piezas por parte del equipo de manipulación de obras de arte del Museo Nacional del Prado y se han contemplado las necesidades derivadas de la implantación del Plan de Protección de Colecciones ante Emergencias en lo que se refiere a medidas de protección in situ y a medidas para evacuación. En este caso, se trata de una iniciativa pionera de diseño y ejecución de fundas de protección multirriesgos a medida (agua, fuego, polvo, humo, etc.) que se instalan mediante un procedimiento operativo de una duración máxima de 2,5 minutos que se combinan con diseño de bases de estabilización de los trípticos, reduciendo significativamente los tiempos de retirada de obras a lugar seguro, en caso de emergencia.

Un gran abrazo desde nuestra querida y culta Madrid,

Félix José Hernández.

De norte a sur los ritmos de Anna-Eva Bergman

Cartas a Ofelia / Crónicas hispanas

Ilustración: Anna-Eva Bergman. N°12-1968.Vinilo y hoja de metal sobre tela. Fondation Hartung-Bergman,Antibes.

Cubamatinal / Madrid, 2 de noviembre de 2020.

Querida Ofelia:

El Palacio de Velázquez del Parque del Retiro acoge De norte a sur, ritmos, una muestra de Anna-Eva Bergman (Estocolmo, Suecia,1909 -Grasse, Francia, 1987), cuya obra es una de las propuestas de arte abstracto más singulares de la segunda mitad del siglo XX.

La práctica artística de Bergman se articula a partir del “ritmo”, elemento que considera esencial como parte estructural de la pintura, un ritmo fruto de combinar determinadas formas, líneas y colores. El trabajo de Bergman consiste en una particular aproximación al género del paisaje que guarda relación con la abstracción norteamericana de autores como Mark Rothko o Barnett Newmany que trata de adentrar al espectador en la experiencia del infinito que proporciona la naturaleza.

Las primeras obras de Bergmanes tuvieron marcadas por la influencia de los artistas alemanes de la Nueva Objetividad. Fue a partir de la década de los cincuenta cuando su trabajo experimentó un giro radical y se centró en la abstracción pictórica, construyendo un universo singular en torno a la línea y el ritmo. El paisaje se convierte entonces en la referencia esencial de su obra al utilizar motivos relacionados con la naturaleza o mitología escandinava.

A través de una selección de 70obras –algunas de ellas rara vez expuestas en público-realizadas entre 1962 y 1971, la exposición aborda los temas más recurrentes de su producción artística tras una serie de viajes que realizó a España y Noruega que le influyeron notablemente: un diálogo permanente entre Norte y Sur, el aspecto desértico y la luminosidad de los paisajes, los fiordos, los astros, las montañas, los barcos, los acantilados y las piedras, entre otros variados motivos.

La muestra, organizada por la Fundació Per Amor a l’Art –Bombas Gens Centre d’Art y la Fundación Hartung Bergman, en colaboración con el Museo Reina Sofía y comisariada por Christine Lamothe y Nuria Enguita, se pudo contemplar en el centro valenciano entre noviembre de 2018 y mayo de 2019 y es la primera iniciativa que se realiza en el marco del convenio de colaboración firmado entre el Museo y la Fundació Per Amor a l’Art–Bombas.

La naturaleza, protagonista de su obra.

La exposición que se puede contemplar en el Palacio de Velázquez del Parque del Retiro no es una retrospectiva al uso, sino que recoge una selección de un periodo concreto, 1962-1971, coincidiendo con una serie de viajes de Anna-Eva Bergman a España y Noruega y que la artista traducirá como un diálogo permanente entre el norte y el sur en sus paisajes, “formalmente semejantes,-dice Nuria Enguita-pero con una representación del color y la luz muy distinta”.

El recorrido no discurre de forma cronológica sino temática y comienza en la sala central del Palacio de Velázquez, bajo cuya bóveda se reúnen una serie de obras como Paisaje de Noche (1968) o Muro de hielo (1971), que avanzan, a modo de resumen, la mayoría de los motivos característicos de la iconografía de Bergman que podrán verse a lo largo del resto de la muestra: paisajes, líneas de horizontes, muros y montañas o elementos de la naturaleza como el aire, el agua o el fuego.

En un amplio espacio se exhiben una serie de paisajes de Noruega, como Montaña transparente (1967) o La gran Finnmark en rojo (1966) que reflejan las gélidas estampas de los glaciares del país escandinavo y de los fiordos de Finnmark-su provincia más septentrional y oriental-.

Frente a estos paisajes, se disponen sus trabajos de horizontes, inspirados en los paisajes de la localidad almeriense de Carboneras, donde viajó en 1962. Destaca el lienzo titulado Horizontes (1971) que se exhibe por primera vez tras haber permanecido casi medio siglo en los almacenes donde lo depositó la artista tras concluirlo. “El horizonte, lugar por excelencia de lo poético”,-explica Enguita-,“es también aquí lugar de lo político cotidiano. Bergman sintió que esos territorios almerienses le hablaban a su ser más íntimo —por el vacío y la extensión, por sus ausencias—,de forma diferente a la que lo hicieron las leyendas de los sublimes paisajes nórdicos, cristalinos e icónicos. El horizonte es aquí en esta tierra yerma el lugar donde se mira continuamente”.

Los acantilados y las barcas son otros de los motivos reflejados en las obras que están presentes en la exposición. En la obra de Anna-Eva Bergman son frecuentes las referencias a fuentes de la mitología escandinava, donde sobresale el motivo de las barcas, habitual en las leyendas nórdicas y considerado un símbolo espectral y mortífero .Como se aprecia en Barca Negra (1971), el motivo se convierte n figuras geométricas elementales, como triángulos o líneas rectas, cuyas formas llenan por completo la superficie dela tela o el papel, de modo que el paisaje resulta excluido, quedando muy poco espacio para el fondo de la composición.

La atracción de Anna-Eva Bergman por España también está reflejada en la muestra en obras como Carboneras (1963)o una importante serie de tinta china sobre papel que llamó Piedras de Castilla .Estos trabajos recogen toda la transformación que experimentó el lenguaje formal de la artista durante los continuos viajes que realizó a la península ibérica hasta principios de los años setenta. La obra de Bergman va evolucionando hacia formas cada vez más simples y hacia una gama cromática más restringida.

Sobre Anna-Eva Bergman y su obra

Anna-Eva Bergman estudió Bellas Artes en Oslo y desde sus primeras pinturas, realizadas en 1924, muestra su interés por captar la luz muy especial del paisaje noruego. En 1929se trasladó a Francia, donde conoció al también artista Hans Hartung y formó parte de la Escuela de Arte de París.

En sus inicios, su obra está marcada por la influencia de los artistas alemanes de la Neue Sachlichkeit [Nueva Objetividad]. Su pintura empezó siendo figurativa y, aproximándose a la caricatura, realizó encargos de ilustración para diversos medios. Trabaja con la tinta, la acuarela, con líneas simples y colores primarios.

En1933 se establece en Menorca con Hans Hartung, cerca del pueblo de Fornells. Las pinturas y acuarelas que Bergman producirá durante su estancia en Menorca muestran un mayor interés por la geometría y por las formas simples arquitectónicas.

Después de un tiempo sin trabajar, a partir de 1946 vuelve con intensidad a la pintura, emprendiendo a finales de 1948 una vía no figurativa, dando un giro de la figuración de corte expresionista hacia la abstracción pictórica. Este período marca un punto fundamental en su creación, que la lleva a construir un universo singular entorno a la línea y el ritmo.

Establecida definitivamente en París en 1953, su obra marca el momento en el que el encuentro de la línea y la progresiva exploración de superficies de color afianzan su obra frente a la deriva de la abstracción y las tendencias informalistas en boga.

En 1958, conjuga por primera vez en sus pinturas el repertorio de formas que viene desarrollando en su obra desde 1952: piedra, luna, astro, planeta, montaña, estela, árbol, tumba, valle, barco, proa y espejo. En 1962Anna-Eva Bergman realiza un viaje a Andalucía, en concreto al municipio almeriense de Carboneras que fue determinante para su obra ya que allí comenzó a elaborar sus primeros horizontes, motivo que le hace retomar el contacto con los paisajes noruegos.

Tras un viaje en barco en 1964 a lo largo de la costa noruega, Bergman vuelve con más de un millar de fotografías y empieza a trabajar a partir de bocetos y fotografías, a las que seguirá remitiéndose en sus pinturas durante varios años.

En 1967 representa a Noruega en la sección de pintura de la Bienal de São Paulo y en 1984 es nombrada miembro titular de la Academia Europea de las Artes y las Ciencias.

Catálogo

Con motivo de la exposición, el Museo Reina Sofía ha editado un catálogo, en castellano e inglés, que incluye una introducción de Thomas Schlesser, director de la Fundación Hartung-Bergman, y una presentación conjunta de Nuria Enguita, directora del IVAM y comisaria de la muestra, y de Manuel Borja-Villel, director del Museo Nacional Reina Sofía. Además de un listado de obras y una biografía artística de Anna-Eva Bergman, el catálogo también contiene ensayos de diversos autores como Romain Mathieu, Teresa Lancetao Michael Tarantino.

FECHAS: 22 de octubre de 2020 / 4 de abril de 2021

LUGAR: Palacio de Velázquez. Parque del Retiro (Madrid)

ORGANIZACIÓN: Fundació Per Amor a l’Art –Bombas Gens Centre d’Art y la Fundación Hartung Bergman, en colaboración con el Museo Reina Sofía

COMISARIADO: Christine Lamothe y Nuria Enguita

COORDINACIÓN: Andrea Pérez Envid

Un gran abrazo desde nuestra querida y culta Madrid,

Félix José Hernández.

Trump 2020! Trump for Ever!

Cartas a Ofelia / Crónicas americanas

Foto: Donald Trump and Melania Trump with Hillary Rodham Clinton and Bill Clinton at Trump’s wedding.

Cubamatinal / París, 1° de noviembre de 2020.

Querida Ofelia:

Estoy confinado con mi esposa en nuestro apartamento parisino. Sólo puedo salir para comprar alimentos, ir a la farmacia, al médico o sacar a pasear cerca de casa a Platón, mi fiel Labrador en un radio de menos de un kilómetro alrededor de casa. Para ello debo imprimir un formulario de la Internet y rellenarlo con hora, día y firma.

Qué bella aquella época en la que podíamos vivir normalmente. En un París en el que están cerrados: cines, teatros, bares, restaurantes, gimnasios, estadios, piscinas, museos, tiendas, cabarets, etc., del cual no puedes salir hacia otra ciudad a no ser que sea por casos muy justificados, etc. Todo esto me provoca una especie de claustrofobia como la que sentía en Cuba.

Paro bueno, el teléfono, la Internet, la televisión y sobre todo los libros, hacen los días menos largos. En estos diez meses he “devorado” numerosos libros.

Por la televisión me informo por los noticieros de: CNN, BBC, RAI, A2 y TVE. Mientras que leo por la Internet la prensa: Le Monde, Le Figaro, ABC, El País, Il Corriere della Sera, La Repubblica, etc. Te percatarás que son medios informativos serios fundamentalmente de: España, Francia e Italia.

Recientemente puse el enlace de un interesante artículo del madrileño El País sobre las elecciones en los EE.UU. en mi página de Facebook y una distinguida Sra. miamense me escribió: “cochino comunista, que tu hace en francia, vete pa Cuba”. ¡La pobre! Estimo que ella sólo se desinforma por medio de la “prensa basura”.

Ayer estuve escuchando en directo por la tele el discurso del probable de nuevo presidente de los EE.UU. Mr. Donald Trump. Fue algo muy emocionante, frente a las masas enardecidas- gran parte compuestas por personas disfrazadas como para un carnaval patriótico muy kitsch- por su brillante discurso.

Llamé por Jitsi Meet a Cachita, mi vecina en La Habana, pues sé que ella admira a Mr. Trump, para que no se perdiera el espectáculo. Ella en Cuba había sido la de vigilancia del C.D.R. y posteriormente presidenta del mismo. Pero muy buena gente, ya que para que varios jóvenes de la cuadra se pudieran ir por El Mariel, escribió cartas para que las presentaran a la policía mintiendo, donde explicaba que eran: crápulas, ladrones, maricones, gusanos, etc.

Ahora, desde Miami -me autorizó a grabar su conversación-me dijo:

Cachita- ¡Considero que El Mesías al fin llegó! Yo siempre votaré por él. ¡Trump, hoy, mañana y siempre! Con el muro a lo largo de la frontera con México, desaparecerán los crímenes, la violencia, las drogas y un largo etcétera de calamidades que azotan actualmente a la sociedad estadounidense. ¡Qué lo paguen los mexicanos! ¡Así es como hay que hacer! Trump sí que tiene los pantalones bien puestos, aunque a veces se le despeine el peluquín. De todas formas los reyes de Francia tenían peluquines despampanantes y se puede decir que esos viejos eran del tilín tilán. ¡Vamos chico, qué se mandaban! Salvo el Luis XVI que terminó sin peluquٕín ni cabeza. ¡Pobrecito!

Durante varios momentos del discurso que vi ayer, yo tenía deseos de pararme en el medio de mi sala y… recordando mis años cubanos de estudiante, gritar frente a la pantalla:  Trump en Jefe: ¡Ordene! Pero después me surgió una duda: ¿Y si los mexicanos, cubanos y latinoamericanos en general (que en los EE.UU. no son blancos sino “latinos”), se les ocurriera dar una vueltecita y entrar por la frontera de Canadá? Estimo que Mr. Trump debería construir también un muro a todo lo largo de la frontera con Canadá- que lo pague ese país- y…ya que estamos, para evitar que lleguen los balseros cubanos o haitianos, construir otro muro a todo lo largo de la costa de la Florida. Así se garantizaría impedir la llegada “de los hombres nuevos” como lo soñó el Che y de los haitianos.

Creo que el gobierno haitiano no podría pagar la construcción del muro floridano. ¡Ah, ah, ah! Pero los cubanos sí, bastaría con poner un impuesto especial de protección anti-balseros a todos los floridanos de origen cubano y además, un impuesto especial a todos los que vayan a Cuba. Esos que van a llevarle los dólares a Raúl Castro y a su camarilla.

Hay que encontrar una solución eficaz. No sé por fin si Mr. Trump va a prohibir la entrada de los musulmanes al territorio de los EE.UU., seguramente con su calidad de orador genial, levantando el dedito de la manito derecha, podrá convencer a los Jefes de Estado de:

Argelia, Benín, Burkina Faso, Camerún, Chad, Comores, Costa de Marfil, Yibuti, Egipto, Gabón, Gambia ,Guinea Bissau, Libia, Malí, Mauritania, Marruecos, Mozambique, Níger, Nigeria, Senegal, Sierra Leona, Somalia, Sudán, Togo, Túnez y Uganda, Guyana , Surinam, Albania, Bosnia Herzegovina, Afganistán, Arabia Saudita, Azerbaiyán, Baréin, Bangladés, Brunéi, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Irán, Irak, Jordania, Kazajistán, Kuwait, Kirguistán, Líbano, Malasia, Maldivas, Omán, Pakistán, Catar, Siria, Tayikistán, el Estado de Palestina, Turkmenistán, Turquía, Uzbekistán y Yemen, sobre la necesidad de evitar que sus ciudadanos- probables terroristas- lleguen a tierras bajo su protección.  De esta forma Mr. Trump garantizará el fin de los actos terroristas.

Claro que necesitará convencer a los Jefes de Estado de los países del Golfo Pérsico que tienen depositados miles de millones de dólares en las arcas de Wall Street, para que no los retiren, pues ello traería un derrumbe de la Bolsa de New York.

Pienso que entre lo más complicado está por ejemplo: ¿Cómo prohibir la entrada a los seis millones de franceses musulmanes?  Y sobre todo … ¿Qué hacer con los más de cuatro millones y medio de musulmanes estadounidenses?

Yo le recordé que en el excelente libro de Robert A. Solera “Cuba: La República de militares y estudiantes de Machado a Batista”, se puede leer que el  célebre déspota Fulgencio Batista, firmó el 12 de diciembre de 1941 el decreto 3343, por el cual, siguiendo las huellas de Mr. Franklin Delano Roosevelt , se crearon campos de confinamiento para los japoneses, alemanes e italianos residentes en Cuba. De triste recordación para todos ellos fueron: Triscornia, el Castillo del Príncipe y la Prisión Modelo de Isla de Pinos, donde estuvieron encerrados hasta 1946: 114 alemanes, 341 japoneses y 13 italianos, por el simple delito de poseer esas nacionalidades.

Adolfo Hitler obligó a los judíos a llevar sobre su pecho el monograma con la Estrella de David en toda la Europa ocupada por sus tropas nazis. Sabemos cómo terminó todo con el genocidio de “La Solución Final”.

Pero, repetí: ¿Qué solución propondrá Mr. Trump para los musulmanes estadounidenses?

Cachita: Será maravilloso y se ahorrarán muchos dólares cuando Mr. Trump  retire a los EE.UU. de la OTAN, retire sus tropas de Corea del Sur, Japón, Alemania, Arabia Saudita, etc. Al fin los EE.UU. no podrá ser acusado de ingerencia exterior ni de Gendarme Mundial, ni de “imperialismo yankee”.

Pero le dije: ¡Los gobiernos de Rusia, China y Corea del Norte se deben de estar frotando las manos y brindando con champagne!

Pues mira chico: Ya nos fuimos de la UNESCO, la OMS, La Comisión de Derechos Humanos de la ONU, El Tratado de París…¿Y qué pasó? Todos son comunistas que se esconden detrás de la Cultura, Ecología, Derechos Humanos, Salud, etc.

Cachita conoce a una pareja que vive en Coral Gables. Me contó que aunque tenían pistolas – el señor tiene la obsesión de ser como Indiana Jones, hasta anda con una copia de su sombrero- ahora se entrenaron al manejo de ametralladoras “para defender su hogar de los negros”. Pero bueno, cuando todo el mundo lleve su ametralladora en el coche hasta para ir al mall, esta pareja: ¿Qué hará? Estimo que tendrán que comprarse un tanque de guerra. Ya los imagino montados en él desde Coral Gables por el expressway hasta la sagüesera.

Cachita continuó: Pero los envidiosos ahora la han cogido con Melania. Cuentan que lo del plagio en el discurso, es del estilo de su distinguido esposo, que él es capaz de decir las peores barbaridades para que la prensa lo comente y que de todas formas sus seguidores continuarán amándolo aunque los lleve al borde del precipicio. No la dejan decir la verdad. Incluso la obligaron a que dijera que ella fue la que había escrito el discursito. ¡Pobrecita!

La han obligado a decir que es arquitecta, cuando no terminó ni el primer año de arquitectura; también la han obligado a esconder que su padre era miembro activo del partido comunista de su país. Me imagino a ese “compañero” cuando fue a visitar la White House, seguramente tendría escalofríos al estar en el corazón de “su ex odiado monstruo imperialista yankee”. Su hija seguramente no le contará ningún secretico, ni entrará en cotilleos, pues ella sí que no se va a convertir en una nueva Mata Hari ¡No faltaba más!

Conozco a una “latina” de la sagüesera, cuyos abuelos eran tan comunistas, que decoraban la calle para festejar el aniversario de los Comités de Defensa de la Revolución. Hasta fue publicada una foto de ellos en esos menesteres en la revista cubana Bohemia. La “latina” hogaño es más trumpista que yo – y eso es mucho decir-. Esta es la prueba que el origen comunista no se hereda genéticamente.

La Sra. Obama tendrá un diploma de una de las más reputadas universidades del mundo, pero eso sí, no es capaz de caminar por las pasarelas cruzando las piernas como Melania.

La envidia es tan grande que hasta están especulando a propósito de la mano de Melania sobre la del gallito Bill Clinton  en su cadera, en la foto – que ilustra esta crónica- durante la  Trump’s wedding. En aquella época los Trump y los Clinton eran amigos.

Nada, que la envidia que le tienen a Melania es tan grande que hasta están analizando las fotos artísticas en donde aparece muy desvestida. Bueno… ¿Si se desnudó qué? A mí eso no me da frío ni calor. Recuerdo una entrevista de la espléndida Marilyn, en la que un periodista le preguntó qué había sentido cuando le hicieron la foto desnuda antes de ser célebre. Ella respondió: “Sentí frío, pues no había calefacción en el estudio”. A lo mejor el agua y la espuma de la bañera de Melania también estaban frías. ¡Pobrecita!

Le afirmé: Tengo una gran curiosidad por saber cómo Mr. Trump piensa resolver el grave problema de la muerte de jóvenes de origen subsahariano, a causa de la violencia policíaca en varias ciudades. En las que jóvenes entrenados para guerras con la finalidad de defender la Libertad del Mundo, se convirtieron en “brazos vengadores” de la comunidad americana de origen subsahariano. Murieron varios policías, los cuales lógicamente no poseen el mismo entrenamiento. Es menester calmar, buscar la serenidad y evitar muertes injustificadas que podrían desencadenar dramas de grandes magnitudes. ¿Cómo lo logrará Mr. Trump?

Pues mira, ya Trump lo dijo: “den un paso atrás y manténganse a la espera”. Y yo lo comprendo porque soy supremacista blanca, nosotros somos los que salvaremos a este gran país de todas las crápulas, de los comunistas demócratas como sea.

Una gran amiga que vive en Hialeah, me contó sobre los eslóganes que prepararon sus amigos nacidos en La Perla de las Antillas y hoy ciudadanos de ese gran país que es los EE.UU., en donde tienen la suerte de vivir. Ellos quieren organizar una Marcha Gigante del Pueblo de Cuba en el Exilio por toda la Calle 8. Pero no en los carros, sino a pie, para demostrarle al Mundo que los cubanos están con Trump.

Cachita es una de las que con megáfono en mano gritará las consignas que después será repetidas por los cientos de miles de cubanos-americanos que desfilarían:

¡Trump, Trump, dinos que otra cosa tenemos que hacer!

¡Trump o muerte: Trumpiremos!

¡Y los diez (miles de) millones de Trump van! ¡De qué van van!

¡Trump seguro, a Baiden dale duro!

¡Primero se hundirá el mundo antes de dejar de ser trumpistas!

Dame la T…¡teeeeee!

Dame la R…¡ereeeeee!

Dame la U…¡uuuuu!

Dame la M…¡emeeeeeeee!

Dame la P…¡peeeeeeee!

¿Qué Dice?

¡TRUUUMMMMP!

No se oye.

¡TRUUUMMMMP!

Más alto.

¡TRUUUMMMMP! ¡TRUUUMMMMP! ¡TRUUUMMMMP!

¡TRUUUMMMMP! ¡TRUUUMMMMP! ¡TRUUUMMMMP!

Trump en jefe: ¡Ordene!

Si las cosas de Trump son cosas de trumpista, que me anoten en la lista, que estoy de acuerdo con él.

Y los que no estén de acuerdo: ¡Qué se vayan! ¡Qué se vayan! ¡Qué se vayan!

Y los inmigrantes: ¡Qué se vayan! ¡Qué se vayan! ¡Qué se vayan!

Y los comunistas: ¡Qué se vayan! ¡Qué se vayan! ¡Qué se vayan!

Y los demócratas: ¡Qué se vayan! ¡Qué se vayan! ¡Qué se vayan!

Y los latinos: ¡Qué se vayan! ¡Qué se vayan! ¡Qué se vayan!

¡El muro, el muro, a construir el murooooooo!

¡Trump sí, Biden no!

¿Cómo vas Trump? ¡Voy bien trumpista!

Pero mi querida Cachita: ¿Te has puesto a reflexionar que en las elecciones que tendrá a cabo dentro de dos días se juega el destino de la Humanidad?

Cachita me miró perpleja y exclamó: ¿Qué disparate estás diciendo Félix José?

Los ciudadanos de los EE.UU. van a elegir por cuatro años a la persona que tiene la posibilidad de desencadenar La Guerra Nuclear y con ello la desaparición de todo lo que existe sobre la faz de la Tierra. ¡Tienen una enorme responsabilidad!

No te preocupes Félix José, te lo repito: ¡Trump o Muerte: Venceremos!

Cachita terminó diciéndome: 

Desde La Ciudad del Sol te envío besos, un abrazo trumpista y recuerda: Trump for Ever!

Bueno querida Ofelia, ya ves cómo ha cambiado nuestra amiga Cachita. Creo que tiene razón, pues vive en un Estado de Derecho y se puede expresar con Libertad.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.