Document de Michal Rovner en la Biblioteca Nacional de España

Cartas a Ofelia / Crónicas hispanas

Foto: © Pablo Gómez-Ogando. Cortesía Michal Rovner e Ivorypress

Cubamatinal / Madrid, 26 de febrero de 2021.

Querida Ofelia:

La Biblioteca Nacional de España acogerá el libro de artista Document, creado por la artista israelí Michal Rovner para Ivorypress, en el Salón Italiano. El libro, publicado en una edición de tres ejemplares y dos pruebas de artista, consta de impresiones sobre papel reciclado, cuerda y proyección de vídeo dentro de una vitrina de metal y cristal.

Este libro de artista se inscribe dentro de la línea de investigación de Rovner, en la que explora temas como el tiempo, la memoria y la escritura. En la delicada superficie de sus obras se entrelazan y se sincronizan una multitud de conceptos y medios, creando una profunda narrativa visual. Michal Rovner exige del observador una mirada contemplativa y atenta.

Sólo al examinar el libro en detalle se pueden apreciar los característicos individuos tipográficos en movimiento de la artista, que desde algo más de distancia pasarían desapercibidos. Estas ‘tipografías’ se presentan en un eterno bucle de movimiento procesionario, que se repite de manera hipnótica y meticulosa. La fascinación de Rovner por el tiempo se plasma en Document a través de diferentes dimensiones temporales: el uso de papel reciclado, el proceso de impresión o las cinéticas masas proyectadas sobre el papel.

La repetición del movimiento humano nos recuerda que la historia se escribe y reescribe en un ciclo infinito. A medio camino entre el arte y la arqueología, el libro nos ofrece un testimonio enigmático aparentemente escrito en una lengua aún por descifrar. Rovner no circunscribe su obra a un mensaje acotado, al contrario, deja que el subtexto hable por sí mismo.

Michal Rovner (Israel,1957) es una artista que trabaja principalmente el video, la fotografía, la escultura y la instalación. Su obra se define a través del lenguaje de la abstracción y aborda temas como el espacio, el tiempo y la condición humana. Las obras de Rovner han sido motivo de más de setenta exposiciones individuales en algunas de las instituciones más importantes del mundo, como la Tate Gallery, Londres (1997); el Stedelijk Museum, Ámsterdam (1999); el pabellón de Israel en la 50º edición de la Bienal de Venecia (2007); y el Musée du Louvre, París (2011). Su obra forma parte de las colecciones del British Museum, Londres; el Metropolitan Museum of Art (MoMA), Nueva York; el Museo Solomon R. Guggenheim, Nueva York; el Tel-Aviv Museum, Tel-Aviv; y el Israel Museum, Jerusalén.

A lo largo de su carrera, Rovner ha recibido varios premios, entre ellos el America-Israel Cultural Foundation, AICF (2007), el título del Orden de las Artes y las Letras otorgado por el Ministerio de Cultura de Francia (2010), y el premio EMT en la categoría de Cultura y Arte (2018). Ha recibido además títulos honoríficos de la Hebrew University en Jerusalén (2008), Ben-Guiron University en Beersheba (2015); y la universidad de Tel-Aviv (2016).

La exposición forma parte del programa expositivo que organiza Ivorypress con motivo de su vigésimo quinto aniversario en 2021 en colaboración con museos, bibliotecas y universidades internacionales en países como Reino Unido, Alemania, España o Estados Unidos. Las instituciones participantes incluyen a la Biblioteca Nacional de España en Madrid, las Bibliotecas Bodleian en la Universidad de Oxford, la Biblioteca Británica en Londres, el Centro de Iniciativas Culturales en la Universidad de Sevilla, Ivorypress Space en Madrid, Kettle’s Yard en la Universidad de Cambridge, el Museo de Bellas Artes de Bilbao, el Museo Chillida Leku de Hernani, el Museo Lázaro Galdiano de Madrid, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el Museo Neues de Berlín, la Biblioteca de la Universidad de Stanford en California, el Instituto Warburg de Londres y el Centro de Arte Británico de Yale en New Haven.

Como parte de la celebración se publica además un libro en tres volúmenes que sirve de guía para comprender la historia de Ivorypress desde 1996, utilizando una amplia diversidad de fuentes, desde relatos orales y documentos de archivo hasta registros gráficos y textos recuperados.

Información práctica

Del 24 de marzo al 3 de julio de 2021. De lunes a viernes, de 09:30 a 20:00. Sábados, de 9:30 a 14:00 h. Domingos y festivos cerrado. Salón Italiano (2ª planta). Entrada gratuita y libre.

Un gran abrazo desde nuestra querida y culta España,

Félix José Hernández.

Document de Michal Rovner en la Biblioteca Nacional de España

Cartas a Ofelia / Crónicas hispanas

Foto: © Pablo Gómez-Ogando. Cortesía Michal Rovner e Ivorypress

Cubamatinal / Madrid, 26 de febrero de 2021.

Querida Ofelia:

La Biblioteca Nacional de España acogerá el libro de artista Document, creado por la artista israelí Michal Rovner para Ivorypress, en el Salón Italiano. El libro, publicado en una edición de tres ejemplares y dos pruebas de artista, consta de impresiones sobre papel reciclado, cuerda y proyección de vídeo dentro de una vitrina de metal y cristal.

Este libro de artista se inscribe dentro de la línea de investigación de Rovner, en la que explora temas como el tiempo, la memoria y la escritura. En la delicada superficie de sus obras se entrelazan y se sincronizan una multitud de conceptos y medios, creando una profunda narrativa visual. Michal Rovner exige del observador una mirada contemplativa y atenta. Sólo al examinar el libro en detalle se pueden apreciar los característicos individuos tipográficos en movimiento de la artista, que desde algo más de distancia pasarían desapercibidos.

Estas ‘tipografías’ se presentan en un eterno bucle de movimiento procesionario, que se repite de manera hipnótica y meticulosa. La fascinación de Rovner por el tiempo se plasma en Document a través de diferentes dimensiones temporales: el uso de papel reciclado, el proceso de impresión o las cinéticas masas proyectadas sobre el papel. La repetición del movimiento humano nos recuerda que la historia se escribe y reescribe en un ciclo infinito. A medio camino entre el arte y la arqueología, el libro nos ofrece un testimonio enigmático aparentemente escrito en una lengua aún por descifrar. Rovner no circunscribe su obra a un mensaje acotado, al contrario, deja que el subtexto hable por sí mismo.

Michal Rovner (Israel,1957) es una artista que trabaja principalmente el video, la fotografía, la escultura y la instalación. Su obra se define a través del lenguaje de la abstracción y aborda temas como el espacio, el tiempo y la condición humana.

Las obras de Rovner han sido motivo de más de setenta exposiciones individuales en algunas de las instituciones más importantes del mundo, como la Tate Gallery, Londres (1997); el Stedelijk Museum, Ámsterdam (1999); el pabellón de Israel en la 50º edición de la Bienal de Venecia (2007); y el Musée du Louvre, París (2011). Su obra forma parte de las colecciones del British Museum, Londres; el Metropolitan Museum of Art (MoMA), Nueva York; el Museo Solomon R. Guggenheim, Nueva York; el Tel-Aviv Museum, Tel-Aviv; y el Israel Museum, Jerusalén.

A lo largo de su carrera, Rovner ha recibido varios premios, entre ellos el America-Israel Cultural Foundation, AICF (2007), el título del Orden de las Artes y las Letras otorgado por el Ministerio de Cultura de Francia (2010), y el premio EMT en la categoría de Cultura y Arte (2018). Ha recibido además títulos honoríficos de la Hebrew University en Jerusalén (2008), Ben-Guiron University en Beersheba (2015); y la universidad de Tel-Aviv (2016).

La exposición forma parte del programa expositivo que organiza Ivorypress con motivo de su vigésimo quinto aniversario en 2021 en colaboración con museos, bibliotecas y universidades internacionales en países como Reino Unido, Alemania, España o Estados Unidos. Las instituciones participantes incluyen a la Biblioteca Nacional de España en Madrid, las Bibliotecas Bodleian en la Universidad de Oxford, la Biblioteca Británica en Londres, el Centro de Iniciativas Culturales en la Universidad de Sevilla, Ivorypress Space en Madrid, Kettle’s Yard en la Universidad de Cambridge, el Museo de Bellas Artes de Bilbao, el Museo Chillida Leku de Hernani, el Museo Lázaro Galdiano de Madrid, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el Museo Neues de Berlín, la Biblioteca de la Universidad de Stanford en California, el Instituto Warburg de Londres y el Centro de Arte Británico de Yale en New Haven.

Como parte de la celebración se publica además un libro en tres volúmenes que sirve de guía para comprender la historia de Ivorypress desde 1996, utilizando una amplia diversidad de fuentes, desde relatos orales y documentos de archivo hasta registros gráficos y textos recuperados.

Información práctica

Del 24 de marzo al 3 de julio de 2021. De lunes a viernes, de 09:30 a 20:00. Sábados, de 9:30 a 14:00 h. Domingos y festivos cerrado. Salón Italiano (2ª planta). Entrada gratuita y libre.

Un gran abrazo desde nuestra querida y culta España,

Félix José Hernández.

El Museo Nacional del Prado celebra la Navidad con un vídeo en YouTube

Cartas a Ofelia / Crónicas hispanas

Ilustración: Adoración de los pastores Fray Bautista Maíno Madrid, Museo Nacional del Prado.

Cubamatinal / Madrid, 24 de diciembre de 2020.

Querida Ofelia:

Tras nueve meses de pandemia global y en una situación en la que el virus sigue activo generando incertidumbre e imponiendo precauciones, el Museo Nacional del Prado vuelve a ofrecer al público el cobijo de sus colecciones, en esta ocasión, y con motivo de la celebración de la Navidad, a través del villancico “El tamborilero” interpretado por David Lagos.

Una selección de 7 obras de las colecciones del Museo Nacional del Prado desfilarán ante los ojos del espectador al ritmo de “El tamborilero” para mostrar todas las emociones contenidas en ellas descubriendo su belleza en: 

Relación de obras

Paisaje con patinadores Jan Brueghel el Viejo

Paisaje nevado con patinadores y trampa para pájaros Pieter Brueghel el Joven

Paisaje de invierno con la Adoración de los pastores Francisco Collantes

Adoración de los pastores Corrado Giaquinto

Adoración de los pastores Fray Bautista Maíno

Adoración de los pastores Bartolomé Esteban Murillo

Adoración de los pastores El Greco

Un gran abrazo desde nuestra querida y culta España,

Félix José Hernández.

Mondrian y De Stijl en el Museo Reina Sofía

Cartas a Ofelia / Crónicas hispanas

Piet Mondrian (1872, Amersfoort – 1944, Nueva York)

Cubamatinal/ Madrid, 8 de diciembre de 2020

Querida Ofelia:

Mondrian y De Stijl es una exposición organizada por el Museo Reina Sofía y el Stichting Kunstmuseum den Haag con la colaboración de la Comunidad de Madrid, que aborda la obra del artista holandés Piet Mondrian (1872, Amersfoort – 1944, Nueva York) en el contexto De Stijl, un movimiento junto al que marcó el rumbo del arte abstracto geométrico desde los Países Bajos e imprimió un cambio drástico de la cultura visual después de la Primera Guerra Mundial.

La concepción de la belleza de Mondrian, basada en la superficie, en la estructura y la composición del color y las líneas, conformó un estilo novedoso e innovador que pretendía derribar las fronteras entre disciplinas y rebasar los límites tradicionales del espacio pictórico.

De Stijl (El Estilo), la revista homónima creada por el pintor y crítico Theo van Doesburg fue la plataforma para difundir las ideas de esta nueva plástica y superar el tradicional provincialismo holandés. El primer número salió en 1917 y, hasta 1931, la publicación ofreció información sobre el desarrollo del arte abstracto a nivel internacional. Piet Mondrian, que nació quince años antes que el resto de los componentes de De Stijl, era el patriarca de este movimiento.

Los integrantes de De Stijl perseguían un mundo que, gracias a la colaboración entre todas las disciplinas, pudiera abolir la jerarquía entre las artes. Pretendían así que estas se liberaran, se mezclaran y pudieran dar lugar a algo nuevo, una realidad que se adaptara mejor al mundo que empezaba a vislumbrarse, el mundo de la modernidad. Creadores de todo el mundo adoptaron este enfoque multidisciplinar y desarrollaron un intenso trabajo conjunto. Se trataba de un proyecto en el que sus participantes se comunicaban a través de la revista y mediante cartas.

El artista moderno por antonomasia

La muestra, que se enmarca dentro de la conmemoración del 30 aniversario del Museo Reina Sofía, revisa desde esta perspectiva la trayectoria e enorme influencia de Mondrian, considerado junto a Picasso como lagran figura de referencia de la Modernidad. Una idea que corrobora en el catálogo de la exposición su comisario, Hans Janssen, al señalar que “existen razones de peso para afirmar que Piet Mondrian, un héroe en las artes visuales, es el artista moderno por antonomasia”.

Mondrian y sus compañeros de De Stijl operaban en un mundo en el que también se desarrollaban otras corrientes artísticas. De ahí que en cada una de las nueve salas de la exposición se ponga en diálogo la filosofía de este movimiento con otras iniciativas de la época que perseguían crear un arte genuinamente contemporáneo. Así, el público que visite la exposición podrá contemplar 95 obras, 35 de Mondrian y 60 de artistas de De Stijl como Theo van Doesburg, Bart van der Leck, Georges Vantongerloo o Vilmos Huszár, entre otros, así como diversa documentación de la época (ejemplares de De Stijl, correspondencia, fotos, catálogos, etc.).

Los inicios de Mondrian

La exposición inicia su recorrido con una sala dedicada a los primeros pasos de Mondrian como artista, quien comenzó su carrera en 1892 como pintor de bodegones y paisajes holandeses, un género clásico que durante casi veinte años le permitió adquirir una increíble pericia pictórica. Obras tempranas como Naturaleza muerta con naranjas (1900) o Tarde en el Weesperzijde (1901-1902) que pueden verse aquí, son piezas de corte naturalista y simbolista en las que Mondrian se muestra como un pintor que poco a poco va incorporando influencias de corrientes artísticas emergentes, como el puntillismo, el fauvismo y el cubismo.

Para explicar el entorno en que se desenvolvía Mondrian y las influencias recibidas antes del desarrollo del movimiento De Stijl, en una segunda sala se aborda también la fuerte sensibilidad que existía en esta época en Holanda en relación a la función social del arte y, en particular, respecto a la disciplina de la arquitectura.

De hecho, el ímpetu innovador de De Stijl en 1916 surge en gran medida de esta particular devoción por el espacio arquitectónico y de proyectos colectivos como el emprendido entre 1986 y 1903 por el arquitecto Hendrik Petrus Berlage para el nuevo edificio de la Bolsa de valores de Ámsterdam, en el que consiguió implicar a pintores, escultores, poetas y escritores. Así, el espectador podrá observar aquí ejemplos de diversos diseños del propio Berlage y de otros autores como Karel Petrus Cornelis Bazel o Johannes Jacobus van Nieukerken realizados a principios del siglo XX para interiores, edificios o planes urbanísticos de ciudades como La Haya, Leipzig o Amsterdam.

El siguiente espacio vuelve a retomar la obra de Mondrian mostrando trabajos como Noche de verano (1906-07) o Paisaje grande (1907-08), ambientes sosegados, depurados y de gran expresividad que señalan a un artista que cree en el progreso, en un mundo que puede ser mejorado a través del arte. Se trata de obras que Mondrian tuvo la oportunidad de exhibir a modo de retrospectiva en el prestigioso Stedelijk Museum en Ámsterdam en 1909.

Para concluir este apartado dedicado a las distintas etapas de Mondrian previas a su vinculación con De Stijl, la muestra indaga en la búsqueda de la “belleza universal” que perseguía el holandés y que le motivó a viajar a París en 1911. Composición No. II (1913), exhibida en la cuarta sala de la exposición, es una de las primeras pinturas que le satisfizo en este sentido.

A este respecto Mondrian escribió: “en el arte plástico, la realidad sólo puede expresarse a través del equilibrio del movimiento dinámico de la forma y el color, y los medios puros (limpios de funcionalidades de representación) ofrecen la forma más eficaz de conseguirlo”. Según el comisario de la muestra, Hans Janssen, “nació entonces un nuevo lenguaje plástico que, cuatro años después fue bautizado como Neo-Plasticismo, el arte de De Stijl”.

Propuestas rompedoras

Durante la Primera Guerra Mundial, Mondrian se siente parte de una multiplicidad de intentos de desarrollar un lenguaje plástico que sea al mismo tiempo sencillo y estructurado, y que haga patente el espacio ilusorio de la obra de arte como realidad accesible para cualquiera.

Como se puede apreciar en las tres siguientes salas de la exposición, centradas ya de lleno en el movimiento De Stijl, en aquel momento otros creadores como Gerrit Rietveld, Vilmos Huszár o Georges Vantongerloo coinciden con Mondrian en esta búsqueda de un nuevo arte completamente abstracto que apele directamente a las emociones.

Es entonces cuando Theo van Doesburg consigue aunar estas fuerzas en la revista De Stijl, nacida en 1917. Los comienzos del movimiento muestran la enorme diversidad en el afán experimental de los artistas del grupo, como el espectador puede observar en Composición 1917, nº 2 (Carro de perro) (1917), de Bart van der Leck.

Para todos ellos, las formas de expresión tienen como único objetivo la modernidad. De esta manera, una maqueta de arquitectura, como las que se pueden contemplar en esta parte de la exposición de Théo van Doesburg y Cornelis van Eesteren, o incluso una silla, pueden convertirse en esculturas.

Este aspecto experimental y la diversidad de un trabajo colectivo realizado como si se tratase de un taller virtual de debate, fue la fuerza del movimiento, pero también, como se descubriría al poco tiempo, y como refleja la exposición, su debilidad.

De hecho, en la década de 1920, lo que inicialmente se podía entender como un unánime movimiento utópico hacia el proyecto común de un arte realmente abstracto, se convirtió en un crisol de opiniones y concepciones del arte en continuo combate. Lo que permaneció fue la imagen de un “estilo internacional” en el que la abstracción, la fuerte reducción de recursos plásticos y la geometría eran las características comunes, pero los caminos se diversificaron.

Van Doesburg, por ejemplo, lanzó en 1927 su propio estilo nuevo, el elementarismo, y en obras como Composición emanada de la hipérbole de equilibrio xy=k con acuerdo de vert et rouge(1929), de Georges Vantongerloo, el público puede apreciar en esta parte de la exposición cómo, a diferencia de Mondrian, que desarrolló sus pinturas de manera completamente intuitiva, este otro artista de De Stijl fue más sistemático en su enfoque, partiendo de una fórmula matemática para crear este cuadro.

Tras todos estos avatares, De Stijl entró en declive a mediados de los años 30. Solo Mondrian siguió destacando en el panorama artístico internacional. Los demás creadores apenas tuvieron mayor reconocimiento, en parte porque el optimismo en relación con la idea de un nuevo mundo se había atenuado en la segunda mitad de los años veinte, y en parte porque las tendencias figurativas se habían vuelto a imponer.

Un arte siempre nuevo

La exposición se cierra con dos salas dedicadas a las últimas etapas de Mondrian quien, aunque en 1922 pensaba que el experimento abstracto había acabado ya, siguió trabajando con el reducido repertorio de recursos visuales que manejaba (líneas horizontales y verticales que delimitan planos de color blanco, rojo, amarillo o azul) para descubrir con asombro la infinitud de oportunidades compositivas ocultas que eran posibles.

Su gran habilidad consistió precisamente en el uso de estos recursos limitados. Así, al final de los años 20 le fascinó cada vez más engarzar formas, pero en la década de los 30sustituyó el equilibrio más clásico de sus composiciones por un equilibrio dinámico, como puede advertirse en Composición C (nº III) con rojo, amarillo y azul (1935).

Finalmente, en 1940 Mondrian emigró a los Estados Unidos, donde se llevó diecisiete pinturas que había realizado durante su estancia en París en los años anteriores, en las que se superponían densas cuadrículas de líneas horizontales y verticales, como el espectador puede apreciar en Cuadro II, (1936-43). Mondrian comenzó a cambiar estas pinturas y su lenguaje visual una vez más, introduciendo bloques de pintura de color que se movían libremente para complicar la estructura rítmica de su arte, algo que persiguió hasta el final de su vida.

Una trayectoria de experimentación continua

Piet Mondrian nace con el nombre de Pieter Cornelis Mondrian el 7 de marzo de 1872 en Amersfoort (Países Bajos). En mayo de 1892, participa en la exposición anual de la Genootschap Kunstliefde, sociedad artística de Utrecht. Ese mismo año comienza a estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Amsterdam (Rijksakademie van Beeldende Kunsten), donde empieza a experimentar a partir de la tradición de la pintura paisajística holandesa y el simbolismo, y a ejercer como profesor. En 1907, el conocimiento de la obra de los pintores postimpresionistas cambia por completo sus antiguas nociones sobre el color, cuyo tratamiento aborda a partir de entonces de manera mucho más audaz. En enero de 1909, Mondrian tiene la oportunidad de exponer en el prestigioso Stedelijk Museum en Ámsterdam junto a Jan Sluijters y Cornelis Spoor y ese mismo año se une a la Sociedad Teosófica.

Entre 1909 y 1910 experimenta con las técnicas puntillistas antes de volcarse plenamente en el cubismo en 1911. Impactado tras ver una exposición con obras de Braque y Picasso en el Moderne Kunstkring del Stedelijk Museum decide mudarse a Paris. Instalado en la capital francesa, su obra respeta en un principio los preceptos cubistas, aunque desde 1913 experimenta un claro avance hacia la abstracción.

Mondrian se encontraba visitando los Países Bajos cuando estalla la Primera Guerra Mundial en 1914, lo que le impide volver a París. Durante ese periodo en Holanda, restringe aún más el uso de colores y formas geométricas en su trabajo. Allí conoce a Theo van Doesburg, y junto a él y otros dos artistas (Van der Leck y Huszar), fundan en 1917 la revista y el movimiento De Stjil, pretendiendo un rechazo completo de la realidad circundante como referente de la obra y la reducción del lenguaje pictórico a sus elementos básicos, lo que el propio Mondrian bautizaría como neoplasticismo. Los preceptos de De Stijl extendían también los principios de la abstracción de la pintura y la escultura a la arquitectura y el diseño gráfico e industrial.

En julio de 1919 vuelve a mudarse a París, donde expone junto a De Stijl en 1923. Unas disputas artísticas con Van Doesburg lo llevan a abandonar el grupo en 1925 y posteriormente expone junto al movimiento Círculo y cuadrado (con artistas como Joaquín Torres García o Férnand Léger) en 1930 y se une a la asociación de artistas abstractos Abstraction-Création en 1931.

La inminente Segunda Guerra Mundial obliga a Mondrian a huir de París a Londres en 1938, y tras una breve aunque fructífera estancia de dos años en la capital inglesa, se muda a Nueva York en 1940. Allí se une a la asociación American Abstract Artists y sigue publicando textos sobre neoplasticismo. Su obra en esta última etapa se ve muy influida por el dinamismo de la vida urbana y los ritmos de la música estadounidense. En 1942 tiene lugar su primera exposición individual, en la Galería Valentine Dudensing de Nueva York. Mondrian muere en esa ciudad el 1 de febrero de 1944.

Catálogo

La exposición Mondrian y De Stijl está acompañada por la publicación de un catálogo en castellano e inglés que contiene una semblanza de la figura del artista holandés escrita por el director del Museo Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, así como diversos textos de Michael White, Marek Wieczorek y del comisario Hans Janssen que tratan de arrojar nueva luz sobre las estrategias desarrolladas por Mondrian para presentar sus obras de manera que los espectadores pudieran elucidar su significado y descubrir una relación clara y significativa tanto con ellas como con el mundo que las rodea. El catálogo incluye, asimismo, imágenes y listado de obras.

Mondrian y De Stijl

FECHAS: 11 de noviembre de 2020 – 1 de marzo de 2021

LUGAR: Edificio Sabatini. Primera planta.

ORGANIZACIÓN: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y Stichting Kunstmuseum den Haag

COMISARIADO: Hans Janssen

COORDINACIÓN: Belén Díaz de Rábago y Beatriz Jordana

Un gran abrazo desde nuestra querida y culta Madrid,

Félix José Hernández.

Reencuentro con El Jardín de las Delicias del Bosco en el Museo del Prado

Cartas a Ofelia / Crónicas hispanas

Jardín de las Delicias El Bosco Grisalla, Óleo sobre tabla de madera de roble 1490 – 1500 Madrid, Museo Nacional del Prado

Cubamatinal / Madrid, 27 de octubre de 2020.

El Museo Nacional del Prado reabre al público, con la colaboración de la Comunidad de Madrid y el apoyo de Samsung como Protector tecnológico de la institución, la sala dedicada al Bosco con un nuevo montaje que supone una reforma radical desde un punto de vista técnico. Con este fin, se han fabricado soportes nuevos para tres trípticos, una mesa vitrina y se ha instalado un nuevo sistema de iluminación, gráfica nueva y una pantalla que permitirá admirar detalles ampliados de las obras.

En 2016, la exposición temporal que el Museo dedicó al Bosco superó las 600.000 visitas y marcó un récord histórico en la institución. En 2019, más de 7.000 visitantes al día pasaron por la sala del Bosco, acumulando un total de dos millones y medio de visitantes al año. El Jardín de las delicias es una de las cinco obras más escuchadas por los usuarios de audioguías del Museo, sólo por detrás de Las Meninas y durante el periodo de confinamiento ocasionado por la COVID-19, el vídeo más visto del programa online #PradoContigo fue el directo en Instagram dedicado a esta obra, con 1.344.240 impresiones. Observando estas cifras, el Museo Nacional del Prado ha querido responder a la gran demanda de visita que genera esta sala ofreciendo, con esta nueva instalación, la optimización del espacio y una mejora en la percepción de las obras.

Si bien se mantiene la ubicación de las piezas en la sala, el montaje anterior presentaba unas características formales que requerían una actualización y mejora, por eso, se modifica su presentación pública para ganar espacio de circulación para los visitantes, mejorar la accesibilidad a las piezas, personalizar la iluminación de los 22 trípticos para enriquecer la percepción general de todas las obras expuestas y se contemplan las necesidades derivadas de la implantación del Plan de Protección de Colecciones ante Emergencias.

Actuaciones que mejoran la visita pública

La reducción del tamaño de los soportes, estéticamente más atractivos, permite ganar espacio de circulación para los visitantes que disfrutarán de mayor amplitud entre las obras expuestas lo que enriquecerá su contemplación.

La nueva gráfica, que aporta información sobre las obras del Bosco, consiste en textos explicativos individuales de cada pieza y un gran texto introductorio que, con un guiño al pintor, muestra su firma autógrafa como colofón.

La personalización de la iluminación de los trípticos mejora la percepción general de las obras expuestas y presta especial atención a la correcta visión del reverso de sus alas, todo un reto técnico por la limitación del ángulo de incidencia de la luz.

El nuevo color de la sala, un verde más oscuro que en el anterior montaje, realza la gráfica y los tonos de las pinturas e incide más en la iluminación.

Además, la sala cuenta con un monitor profesional de 65” de Samsung que permite la sucesión animada de detalles sorprendentes de las obras expuestas en un tamaño hasta 12 veces mayor que el original.

Actuaciones de conservación preventiva y seguridad

Se han combinado simultáneamente soluciones técnicas que mejoran la accesibilidad para instalación y desinstalación de las piezas por parte del equipo de manipulación de obras de arte del Museo Nacional del Prado y se han contemplado las necesidades derivadas de la implantación del Plan de Protección de Colecciones ante Emergencias en lo que se refiere a medidas de protección in situ y a medidas para evacuación. En este caso, se trata de una iniciativa pionera de diseño y ejecución de fundas de protección multirriesgos a medida (agua, fuego, polvo, humo, etc.) que se instalan mediante un procedimiento operativo de una duración máxima de 2,5 minutos que se combinan con diseño de bases de estabilización de los trípticos, reduciendo significativamente los tiempos de retirada de obras a lugar seguro, en caso de emergencia.

Un gran abrazo desde nuestra querida y culta Madrid,

Félix José Hernández.

De norte a sur los ritmos de Anna-Eva Bergman

Cartas a Ofelia / Crónicas hispanas

Ilustración: Anna-Eva Bergman. N°12-1968.Vinilo y hoja de metal sobre tela. Fondation Hartung-Bergman,Antibes.

Cubamatinal / Madrid, 2 de noviembre de 2020.

Querida Ofelia:

El Palacio de Velázquez del Parque del Retiro acoge De norte a sur, ritmos, una muestra de Anna-Eva Bergman (Estocolmo, Suecia,1909 -Grasse, Francia, 1987), cuya obra es una de las propuestas de arte abstracto más singulares de la segunda mitad del siglo XX.

La práctica artística de Bergman se articula a partir del “ritmo”, elemento que considera esencial como parte estructural de la pintura, un ritmo fruto de combinar determinadas formas, líneas y colores. El trabajo de Bergman consiste en una particular aproximación al género del paisaje que guarda relación con la abstracción norteamericana de autores como Mark Rothko o Barnett Newmany que trata de adentrar al espectador en la experiencia del infinito que proporciona la naturaleza.

Las primeras obras de Bergmanes tuvieron marcadas por la influencia de los artistas alemanes de la Nueva Objetividad. Fue a partir de la década de los cincuenta cuando su trabajo experimentó un giro radical y se centró en la abstracción pictórica, construyendo un universo singular en torno a la línea y el ritmo. El paisaje se convierte entonces en la referencia esencial de su obra al utilizar motivos relacionados con la naturaleza o mitología escandinava.

A través de una selección de 70obras –algunas de ellas rara vez expuestas en público-realizadas entre 1962 y 1971, la exposición aborda los temas más recurrentes de su producción artística tras una serie de viajes que realizó a España y Noruega que le influyeron notablemente: un diálogo permanente entre Norte y Sur, el aspecto desértico y la luminosidad de los paisajes, los fiordos, los astros, las montañas, los barcos, los acantilados y las piedras, entre otros variados motivos.

La muestra, organizada por la Fundació Per Amor a l’Art –Bombas Gens Centre d’Art y la Fundación Hartung Bergman, en colaboración con el Museo Reina Sofía y comisariada por Christine Lamothe y Nuria Enguita, se pudo contemplar en el centro valenciano entre noviembre de 2018 y mayo de 2019 y es la primera iniciativa que se realiza en el marco del convenio de colaboración firmado entre el Museo y la Fundació Per Amor a l’Art–Bombas.

La naturaleza, protagonista de su obra.

La exposición que se puede contemplar en el Palacio de Velázquez del Parque del Retiro no es una retrospectiva al uso, sino que recoge una selección de un periodo concreto, 1962-1971, coincidiendo con una serie de viajes de Anna-Eva Bergman a España y Noruega y que la artista traducirá como un diálogo permanente entre el norte y el sur en sus paisajes, “formalmente semejantes,-dice Nuria Enguita-pero con una representación del color y la luz muy distinta”.

El recorrido no discurre de forma cronológica sino temática y comienza en la sala central del Palacio de Velázquez, bajo cuya bóveda se reúnen una serie de obras como Paisaje de Noche (1968) o Muro de hielo (1971), que avanzan, a modo de resumen, la mayoría de los motivos característicos de la iconografía de Bergman que podrán verse a lo largo del resto de la muestra: paisajes, líneas de horizontes, muros y montañas o elementos de la naturaleza como el aire, el agua o el fuego.

En un amplio espacio se exhiben una serie de paisajes de Noruega, como Montaña transparente (1967) o La gran Finnmark en rojo (1966) que reflejan las gélidas estampas de los glaciares del país escandinavo y de los fiordos de Finnmark-su provincia más septentrional y oriental-.

Frente a estos paisajes, se disponen sus trabajos de horizontes, inspirados en los paisajes de la localidad almeriense de Carboneras, donde viajó en 1962. Destaca el lienzo titulado Horizontes (1971) que se exhibe por primera vez tras haber permanecido casi medio siglo en los almacenes donde lo depositó la artista tras concluirlo. “El horizonte, lugar por excelencia de lo poético”,-explica Enguita-,“es también aquí lugar de lo político cotidiano. Bergman sintió que esos territorios almerienses le hablaban a su ser más íntimo —por el vacío y la extensión, por sus ausencias—,de forma diferente a la que lo hicieron las leyendas de los sublimes paisajes nórdicos, cristalinos e icónicos. El horizonte es aquí en esta tierra yerma el lugar donde se mira continuamente”.

Los acantilados y las barcas son otros de los motivos reflejados en las obras que están presentes en la exposición. En la obra de Anna-Eva Bergman son frecuentes las referencias a fuentes de la mitología escandinava, donde sobresale el motivo de las barcas, habitual en las leyendas nórdicas y considerado un símbolo espectral y mortífero .Como se aprecia en Barca Negra (1971), el motivo se convierte n figuras geométricas elementales, como triángulos o líneas rectas, cuyas formas llenan por completo la superficie dela tela o el papel, de modo que el paisaje resulta excluido, quedando muy poco espacio para el fondo de la composición.

La atracción de Anna-Eva Bergman por España también está reflejada en la muestra en obras como Carboneras (1963)o una importante serie de tinta china sobre papel que llamó Piedras de Castilla .Estos trabajos recogen toda la transformación que experimentó el lenguaje formal de la artista durante los continuos viajes que realizó a la península ibérica hasta principios de los años setenta. La obra de Bergman va evolucionando hacia formas cada vez más simples y hacia una gama cromática más restringida.

Sobre Anna-Eva Bergman y su obra

Anna-Eva Bergman estudió Bellas Artes en Oslo y desde sus primeras pinturas, realizadas en 1924, muestra su interés por captar la luz muy especial del paisaje noruego. En 1929se trasladó a Francia, donde conoció al también artista Hans Hartung y formó parte de la Escuela de Arte de París.

En sus inicios, su obra está marcada por la influencia de los artistas alemanes de la Neue Sachlichkeit [Nueva Objetividad]. Su pintura empezó siendo figurativa y, aproximándose a la caricatura, realizó encargos de ilustración para diversos medios. Trabaja con la tinta, la acuarela, con líneas simples y colores primarios.

En1933 se establece en Menorca con Hans Hartung, cerca del pueblo de Fornells. Las pinturas y acuarelas que Bergman producirá durante su estancia en Menorca muestran un mayor interés por la geometría y por las formas simples arquitectónicas.

Después de un tiempo sin trabajar, a partir de 1946 vuelve con intensidad a la pintura, emprendiendo a finales de 1948 una vía no figurativa, dando un giro de la figuración de corte expresionista hacia la abstracción pictórica. Este período marca un punto fundamental en su creación, que la lleva a construir un universo singular entorno a la línea y el ritmo.

Establecida definitivamente en París en 1953, su obra marca el momento en el que el encuentro de la línea y la progresiva exploración de superficies de color afianzan su obra frente a la deriva de la abstracción y las tendencias informalistas en boga.

En 1958, conjuga por primera vez en sus pinturas el repertorio de formas que viene desarrollando en su obra desde 1952: piedra, luna, astro, planeta, montaña, estela, árbol, tumba, valle, barco, proa y espejo. En 1962Anna-Eva Bergman realiza un viaje a Andalucía, en concreto al municipio almeriense de Carboneras que fue determinante para su obra ya que allí comenzó a elaborar sus primeros horizontes, motivo que le hace retomar el contacto con los paisajes noruegos.

Tras un viaje en barco en 1964 a lo largo de la costa noruega, Bergman vuelve con más de un millar de fotografías y empieza a trabajar a partir de bocetos y fotografías, a las que seguirá remitiéndose en sus pinturas durante varios años.

En 1967 representa a Noruega en la sección de pintura de la Bienal de São Paulo y en 1984 es nombrada miembro titular de la Academia Europea de las Artes y las Ciencias.

Catálogo

Con motivo de la exposición, el Museo Reina Sofía ha editado un catálogo, en castellano e inglés, que incluye una introducción de Thomas Schlesser, director de la Fundación Hartung-Bergman, y una presentación conjunta de Nuria Enguita, directora del IVAM y comisaria de la muestra, y de Manuel Borja-Villel, director del Museo Nacional Reina Sofía. Además de un listado de obras y una biografía artística de Anna-Eva Bergman, el catálogo también contiene ensayos de diversos autores como Romain Mathieu, Teresa Lancetao Michael Tarantino.

FECHAS: 22 de octubre de 2020 / 4 de abril de 2021

LUGAR: Palacio de Velázquez. Parque del Retiro (Madrid)

ORGANIZACIÓN: Fundació Per Amor a l’Art –Bombas Gens Centre d’Art y la Fundación Hartung Bergman, en colaboración con el Museo Reina Sofía

COMISARIADO: Christine Lamothe y Nuria Enguita

COORDINACIÓN: Andrea Pérez Envid

Un gran abrazo desde nuestra querida y culta Madrid,

Félix José Hernández.

Cuatro exposiciones de artistas y proyectos de Castilla y León en el MUSAC

Cartas a Ofelia / Crónicas hispanas

Cubamatinal / León, 30 de octubre de 2020.

Querida Ofelia:

Las salas 2 y 3 acogerán hasta el 28 de febrero muestras individuales de la escultora zamorana Ana Prada y la artista multimedia de origen burgalés Paloma Navares. El proyecto Tráfico de arte. Galería, ciudad y periferia pone el foco en la intensa actividad artística generada entre 1990 y 2007 en torno a la galería y espacio de producción artística leonés Tráfico de Arte. La Convocatoria Laboratorio 987 pone en marcha Intervalo lúcido. Consciencias del espacio, una exposición de la artista palentina Ana Frechilla surgida de la investigación en torno a la industria armamentística en el territorio castellano y leonés. Para garantizar una visita segura a las muestras durante la jornada de apertura, mañana sábado se proponen tres horarios de visita libre con aforo limitado a las 17:00, 18:30 y 20:00 horas, previa inscripción gratuita a través dewww.musac.es .

MUSAC, Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, abrirá al público cuatro exposiciones el sábado 31 de octubre a partir de las 17:00 horas, con entrada gratuita previa inscripción a través de www.musac.es. Con motivo de la celebración del 15 aniversario del museo, perteneciente a la red de museos regionales de la Junta de Castilla y León,parte de la programación expositiva de 2020 se ha centrado en la visibilización y puesta en valor de la labor del centro en el marco de de ctubre de su contexto cercano. Entre enero y octubre, el apartado Dinámica relacional. Contexto y acción situada de la exposición Cinco itinerarios con un punto de vista respondió a la voluntad de visibilizar aquellas obras de la Colección MUSAC surgidas de la inserción del museo en su entorno cercano. A partir del 31 de octubre, se incidirá en el trabajo de artistas y proyectos castellanos y leoneses a través de muestras individuales de Paloma Navares (Burgos 1947), Ana Prada (Zamora 1965), y Ana Frechilla (Palencia 1983); así como la muestra colectiva Tráfico de Arte. Galería, ciudad y periferia.

Asimismo, la Consejería de Cultura y Turismo está trabajando ya en la adaptación y digitalización de la programación cultural prevista en noviembre, para poder mantenerla si las circunstancias sanitarias así lo requieren.

Tráfico de arte. Galería, ciudad y periferia

Desde diciembre de 1990, la ciudad León vivió el nacimiento y consolidación de una galería y espacio de producción artística denominado Tráfico de Arte, pensado y materializado por el artista Carlos de la Varga.

La propia denominación elegida para el proyecto era una declaración de intenciones con la que romper la mayoría de las convenciones del mercado del arte, y su línea de programación generó, desde el primer momento, una fuerte interacción con la ciudad, sus artistas e instituciones. Sin abandonar la pintura y la escultura, su programación transitaba entre el arte público y el conceptual, entre lo performativo y el land art, entre la mirada fotográfica y el videoarte.

Asimismo, la intensa vinculación que Tráfico de Arte mantuvo con el comisariado a través de las numerosas colaboraciones y confluencias con el profesor y crítico de arte Javier Hernando, implicó la aparición de proyectos satélites de arte público como El hall transformado, Acción Pública, El espacio inventado, o el Centro de Operaciones Land Art El Apeadero, junto con ediciones, debates, exposiciones y asistencia a ferias de arte, que configuraron un rico y proteico escenario artístico que se prolongó hasta 2007.

La exposición Tráfico de Arte. Galería, ciudad y periferia, comisariada por Jesús Palmero, da cuenta ha de este intenso periodo en la práctica artística leonesa, a través abundante documentación y más de un centenar de obras de 66 artistas, que abarcan técnicas como el vídeo, fotografía, pintura, instalación, o escultura. El proyecto, que podrá visitarse hasta el 16 de mayo, aporta una mirada actual, desde el ámbito expositivo, a toda esa práctica desarrollada a lo largo de 17 años que significó a nivel social un caldo de cultivo idóneo para el asentamiento en la ciudad del MUSAC en 2005.

Para dar cuenta de este extenso periodo de actividad, la muestra se organiza en torno a tres ámbitos temáticos titulados galería, ciudad y periferia. El primero de ellos recoge los planteamientos y experiencias vinculadas a un espacio galerístico único en el panorama de la comunidad en ese momento. En el ámbito Ciudad ciudad convergen las derivas urbanas procedentes de la apertura de la galería hacia el exterior. Por último, Periferia se ocupa de las experiencias artísticas desarrolladas en la naturaleza.

Paloma Navares.

El vuelo. 1978-2018 El vuelo. 1978-2018 es una exposición retrospectiva de la artista Paloma Navares (Burgos, 1947) que ha sido coproducida por MUSAC y el Área de Vicealcaldía y Proyección Exterior Servicio de Cultura del ayuntamiento de Zaragoza. La muestra, que podrá visitarse hasta el 28 de febrero, repasa cuatro décadas de trayectoria de la artista burgalesa, caracterizada por un lenguaje plástico muy personal definido por el uso de nuevas tecnologías, la utilización del espacio, la luz y la integración de diversas técnicas.

A partir de una extensa selección de en torno a treinta obras de fotografía, vídeo, instalaciones, esculturas, objetos y collages, El vuelo, que podrá visitarse hasta el 28 de febrero de 2021, profundiza en los temas principales en la práctica artística de Paloma Navares: la figura de la mujer en la historia y en la sociedad, sus ritos, costumbres y tradiciones, a través de un lenguaje interdisciplinar en el que predomina una reflexión sobre la construcción de la imagen y su apropiacionismo y el acercamiento al cuerpo femenino como motivo.

En esta muestra, Navares invita al visitante a acompañarla en una lectura poética de la vida y la muerte, del dolor y la belleza, la libertad y la oscuridad, lo natural y lo artificial; todo un viaje en el que su obra y su vida personal están igualmente presentes.

La muestra se completa con una publicación coproducida por la Lonja de Zaragoza y MUSAC, en la que a través de textos de Manuel Olveira y Marta Mantecón y de una extensa selección de imágenes se da cuenta de las aportaciones de la artista a lo largo de su extensa carrera.

Ana Prada. Todo es otro

La exposición Todo es otro revisa la trayectoria de la escultora Ana Prada desde 1994 a la actualidad a través de once obras, incluyendo dos piezas escultóricas realizadas ex profeso para el proyecto y una intervención específica con la arquitectura del MUSAC. La obra de Prada parte del apropiacionismo, la transformación y resignificación de objetos cotidianos extraídos del ámbito doméstico —tazas, pelotas de golf, chicles o cuchillos— para construir estructuras geométricas complejas, a veces de escala monumental. Con ellas, la artista reflexiona sobre el uso del objeto cotidiano como sujeto escultórico, los problemas físicos de la materia y la creación de espacio a través de cuestiones como el volumen, la medida, la simetría y la solidez. La muestra ha sido coproducida por MUSAC y el C3A, Centro de Creación Contemporánea de Andalucía.

Esta interrelación entre objeto cotidiano y escultura está en el centro de la tensión conceptual y formal que gira en torno a la obra de Prada, determinada por cierto grado de complicidad con el espectador a través de factores como el descubrimiento y el absurdo. El volumen escultórico, la medida y el material generan diversos espacios y planos de perspectiva para el observador. Lo que en la distancia puede parecer una retícula, un tótem o un cubo, en el plano cercano se desvela como un conjunto de cucharas o botes de plástico desprovistos de su función utilitaria. La búsqueda de objetos, texturas, materiales y colores no es una asociación casual, sino el resultado de un proceso de experimentación donde las propiedades de estos elementos se subordinan a la obra de arte. De esta manera, Ana Prada lleva los materiales al límite de su frontera física de carga, pesos y fuerzas.

El título del proyecto, Todo es otro, parte de la fascinación de la artista por lo “otro”. Así, al hablar de su trabajo, Prada explica: “En el juego complejo de implicaciones mutuas que es la comunicación siempre nos olvidamos de la verdadera inestabilidad de las cosas y los significados. Busco establecer una comunicación defectuosa que deje sumido al receptor en un estado de incertidumbre o doble comprensión respecto a qué clase de mensaje es el que se presenta. Este empeño irresistible está basado en mi fascinación por “el otro”, considerado siempre como algo diferente, aquello que es otro frente a la idea de ser considerado algo. Es mi determinación y deseo servirme de esta inestabilidad de los signos para atraer al otro, controlar su mirada, provocar su curiosidad y, en última instancia, transformarlo en un voyeur”.

Ana Frechilla. Intervalo lúcido. Consciencias del espacio

La Convocatoria Laboratorio 987 pone en marcha la exposición Intervalo lúcido. Consciencias del espacio, de Ana Frechilla (Palencia 1983). La propuesta forma parte de la investigación de largo recorrido de la artista sobre la industria armamentística y el territorio castellano y leonés. En esta ocasión, la artista pone su atención en la biodiversidad del Páramo de Masa (Burgos), un extenso, árido y despoblado entorno natural donde 2.500 hectáreas fueron ocupadas a comienzos de siglo para realizar actividades entre las que se subraya a fabricación de explosivos militares. A través de fotografías, textos y entrevistas en audio, la artista reflexiona sobre la incidencia de las actividades humanas en los entornos naturales.

Ana Frechilla indaga en la relación que mantienen el sector de las armas y el territorio castellano y leonés desde el año 2017. Una investigación que la fotógrafa e historiadora del arte inició con el trabajo que lleva por título Niebla, a través del estudio la Fábrica de Armas de Palencia (Santa Bárbara) y su relación con la memoria histórica. Con Intervalo lúcido. Consciencias del espacio, que podrá visitarse hasta el 7 de marzo en el Laboratorio 987 del MUSAC, da un nuevo paso en dicha investigación –apoyada ahora desde la Convocatoria Laboratorio 987 del MUSAC y cuyo Grupo de Mediación que la organiza, decide sumar al proyecto a la comisaria de exposiciones, Leyre Goikoetxea Martínez, para acompañar el trabajo de Ana Frechilla y ensanchar sus prácticas artísticas.

Información práctica fin de semana de apertura

Con motivo de la apertura, la entrada será gratuita el sábado 31 de octubre de 17:00 a 21:30 h. y el domingo en horario de 11:00 a 15:00 y de 17:00 a 21:00 h.

Para garantizar una visita segura y el cumplimiento de las normas sanitarias, durante la tarde el sábado 31 de octubre se proponen tres pases de visita libre con aforo limitado a las 17:00 h., 18:30 h. y 20:00 h. Inscripción gratuita imprescindible a través de www.musac.es

Un gran abrazo desde nuestra querida y culta España,

Félix José Hernández.

La cultura europea se moviliza

Cartas a Ofelia / Crónicas culturales europeas

Círculo de Bellas Artes. Madrid

Cubamatinal / Madrid, 10 de octubre de 2020.

Querida Ofelia:

Madrid, 10 de octubre de 2020.

Querida Ofelia:

Sesenta instituciones europeas, entre las que se encuentran el Centre Pompidou (París), la Royal Academy of Arts (Londres), la Akademie der Künste (Berlín) y el Círculo de Bellas Artes, crean la European Alliance of Academies, una red transnacional presentada con el objetivo de salvaguardar a través de la cultura valores europeos como la democracia, la igualdad, la justicia o la defensa de los derechos humanos.

Como indica el manifiesto de este proyecto conjunto que acaban de presentar los centros culturales europeos, la alianza nace como un llamamiento a la solidaridad entre las instituciones del arte y la cultura de Europa. “El arte, la cultura y las ciencias solo pueden desarrollarse con el espíritu de la Ilustración superando las fronteras. Solo lograremos mantener y defender este espacio de libertad para el futuro manteniéndonos unidos”, señala. Así mismo, las instituciones que conforman esta unión, exigen “que el arte y la cultura formen parte integrante de la política europea”.

La primera reunión de las instituciones que forman parte de este hermanamiento cultural se ha celebrado en Berlín. El presidente del Círculo de Bellas Artes, Juan Miguel Hernández León y el director de la institución, Valerio Rocco Lozano, han acudido en representación de la cultura española. Hernández León ha participado en la rueda de prensa con la que la Alianza ha dato a conocer su manifiesto, destacando la responsabilidad que como Casa Europa asume el CBA y su compromiso de servir como puerta de conexión con Latinoamérica.

La próxima semana el Círculo de Bellas Artes, única institución española perteneciente a la alianza junto con la Real Academia Española, presentará las principales conclusiones de esta primera reunión de la European Alliance of Academies.

Un gran abrazo desde nuestra querida y culta Madrid,

Félix José Hernández.

El Niño de Elche. Auto Sacramental Invisible en el Museo Reina Sofía

Cartas a Ofelia / Crónicas hispanas

Foto de Joaquín Cortés / Román Lores. Archivo fotográfico del Museo Reina Sofía

Cubamatinal / Madrid, 8 de octubre de 2020.

Querida Ofelia;

En el marco del programa Fisuras, el Área de Colecciones del Museo Reina Sofía ha emprendido, junto con Niño de Elche (Francisco Contreras, Elche 1985), el proyecto Auto Sacramental Invisible. Una representación sonora a partir de Val del Omar. La propuesta concebida por el artista ilícita no se inspira libremente en la obra Auto Sacramental Invisible realizada a principios de la década de los 50 del siglo pasado por José Val del Omar (Granada, 1904 -Madrid, 1982),uno de los autores fundamentales de la Colección del Museo. El resultado final incorpora, en una compleja síntesis, componentes teatrales y musicales que, en la interpretación propuesta por Niño de Elche se manifiestan a través de una pluralidad de voces que se orientan simultáneamente tanto hacia la España de 1952 que vio nacer la obra original, como a este año 2020 en que el Museo Reina Sofía acoge, en primicia, su presentación en el Espacio 1 del edificio Sabatini hasta el próximo mes de abril.

Niño de Elche es uno de los artistas más heterodoxos del panorama cultural nacional. Reconocido por su faceta principal como cantante, su trabajo engloba la búsqueda de nuevas propuestas para conseguir aunar disciplinas tan dispares como el flamenco, la performance, la música electrónica o el rock. De ahí sus colaboraciones con bailaores como Israel Galván, grupos de rock instrumental como Toundra o bandas tan representativas como Los Planetas, con los que creó el grupo “Fuerza nueva”. Actualmente está inmerso en un proyecto global basado en la investigación del legado sonoro de Val del Omar, del que ésta relectura personal que presenta en el Reina Sofía es una parte destacada.

Origen del Auto Sacramental Invisible de Val del Omar

En el año 1949 Val del Omar comienza a componer el Auto Sacramental Invisible a modo de instalación sonora, y en 1952 se presenta de manera parcial en el Instituto de Cultura Hispánica (ICH). Concibe este dispositivo en perfecta articulación con un elaborado guion que distribuye minuciosamente el sonido (voces, músicas, ruidos diversos…) a través de más de una decena de altavoces, lo que supone una propuesta artística con un desarrollo tecnológico muy avanzado para la época. Además, se considera como una suerte de «eslabón perdido» dentro de la evolución estética de su obra. “Desde el año 2014 vengo entablando diferentes acercamientos a la obra siempre inacabada y, por ende, abierta de Val del Omar. Aproximaciones que en su mayoría fueron formalizadas como improvisaciones vocales inspiradas en la rítmica visual generada, sobre todo, de sus variados y valiosos ejercicios fílmicos registrados en formato Super-8. En cambio, y a lo que se refiere a mi desbordamiento vocal y sonoro, mi práctica consistía en diversos intentos o ensayos de mimetizar las bandas sonoras valderomarianas con la maquinaria de mis voces, lo que podría ser considerado como una experiencia cíborg”, explica Niño de Elche.

El Auto supone la culminación de los experimentos en electroacústica (el almacenamiento, la amplificación o transformación, y la repetición del sonido a partir de medios eléctricos) a los que Val del Omar dedicó buena parte de la década de los años cuarenta, e introduce algunas de las preocupaciones que marcarán su producción cinematográfica durante las siguientes décadas. Esta obra ayuda a explicar el salto entre el joven cineasta y fotógrafo cercano al realismo documental y vinculado a las Misiones Pedagógicas, y el Val del Omar ya plenamente cinemista, abstracto y poético que a partir de 1954 presentará, con su Aguaespejo granadino, ese “opus magnum” que es el Tríptico elemental de España.

Contextualización histórica

El montaje final que se puede ver ahora en el Reina Sofía consta de dos partes bien diferenciadas. Por un lado, una primera sala de contextualización histórica y documental alrededor de la creación del Auto Sacramental por parte de Val del Omar, de la que se ha encargado Lluís Alexandre. Se exhiben dos páginas de uno de los cuatro guiones que hizo el artista con notas y apuntes a mano que intentaban explicar de manera concreta como había que articular la voz para conseguir la tonalidad deseado “acto primero: voces resonantes con un tono envolvente” son algunas de las frases que se pueden leer en sus guiones. Pero como reconoce Niño de Elche “sus metáforas poéticas son imposibles de llevar a la realidad, de ahí que haya hecho una reinterpretación libre”.

Continuando el recorrido de esta sala encontramos invitaciones de aquella presentación del año 1952, fotografías de la revista del ICH de cuando se inauguró el edificio, los libros que tenía Val del Omar relacionados con asuntos del sonido y la música(Ciencia y música), patentes de marca de varios inventos que realizó o los documentos que muestran los encargos que hizo para Radio Nacional de España, donde trabajó entre 1946 y 1949.También vemos material gráfico que demuestra la importancia que tuvo para la difusión de la propaganda política la utilización del sonido.

Este primer espacio expositivo nos explica además, cómo funcionaban las Misiones Pedagógicas de la época en la parte relacionada con el sonido, de las que formó parte el creador granadino. Los integrantes de las Misiones iban a los pueblos con material para poder reproducirla música y las canciones populares con el fin de acercar ese acervo cultural a todo tipo de públicos. Para ello utilizaban un gramófono que indistintamente servía para escuchar la música o para grabar la manera de hablar de los habitantes que visitaban.

El Auto Sacramental reinterpretado por Niño de Elche

El segundo espacio es la instalación sonora que ha realizado Niño del Eche a partir del trabajo de Val del Omar. Los Auto Sacramentales son piezas de teatro de temática religiosa de un solo acto que en el siglo XVII estuvieron muy de moda. Por lo general, la gente era analfabeta y los Autos eran utilizados para narrar la vida y milagros de los personajes religiosos. Autores tan significativos como Calderón de la Barca tienen varias obras de este estilo, y de hecho Val del Omar, recurre a La vida es sueño de Calderón o a escritos de Federico García Lorca como referencias para su composición

Niño de Elche y su equipo han partido de los guiones originales de Val del Omar para hacer una relectura y crear su propia versión de aquella pieza. No hay referencias de la parte musical de la presentación parcial que hubo en el año 1952 en el ICH, por lo que ha actuado con total libertad para incluir versos suyos o frases que aparecen en los guiones y que ha readaptado: “alégrate del dolor y del placer” es una frase que está en el guión original, y que el artista ilicitano canta.

A la hora de acometer la escenografía, Lluís Alexandre se ha inspirado en lo que se cree que fue la puesta en escena del ICH: “Al entrar en la instalación, -explica Lluís- el visitante descubrirá una estructura alámbrica colonizada por marañas de cables, focos y bombillas empalmados con regletas y enchufes. De esta estructura cuelgan quince altavoces (en los guiones originales se hablaba de 12), cuyos pabellones se precipitan desafiantes sobre el visitante, como hicieran los altavoces militarizados de La Voz del Frente o del Circuito Perifónico. Ornamentados con bombillas de feria, los altavoces se transforman en lámparas votivas”.

Se cree que la representación del año 52 en el Instituto fue similar a la de un montaje teatral, de ahí que, para favorecer la sensación de estar asistiendo a una representación escénica, en la sala se han dispuesto dos hileras de cuatro butacas para que el espectador pueda sentarse, aunque la idea de Niño de Elche es que el visitante pueda también deambular por la sala y se deje envolver por la instalación sonora y el montaje de luces.

Lo que sí se sabe de la puesta en escena en el ICH es que allí había una gran cortina alrededor del escenario, y esa gran cortina se ha transformado en el Museo en una tela negra de grandes dimensiones que envuelve toda la sala con un estampado de decoración vegetal y animal inspirada en los motivos de los jardines de la Alhambra de Granada. Otro de los elementos decorativos de estas grandes telas se inspira en la bomba nuclear. Val del Omar estaba obsesionado con este dispositivo, por lo que el equipo creativo ha decidido que estas telas rematen su decoración con la simulación de las imágenes de manchas térmicas nucleares.

FECHAS: 7 de octubre de 2020 / 26 de abril de 2021

LUGAR: Edificio Sabatini. Espacio Uno

ORGANIZACIÓN: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

PROYECTO: Francisco Contreras (Niño de Elche)

EQUIPO COLABORADOR: Miguel Álvarez-Fernández en el guión, diseño sonoro y producción musical; Lluís Alexandre Casanovas Blanco en la contextualización histórica, guión y diseño arquitectónico; Carlos Marquerie y David Benito en la iluminación y Juan Andrés Beato en la ingeniería del sonido.

COORDINACIÓN: Almudena Díez.

Un gran abrazo desde nuestra querida y culta España,

Félix José Hernández.

Disonata en el Museo Reina Sofía

Cartas a Ofelia / Crónicas hispanas

Cubamatinal / Madrid, 28 de septiembre de 2020.

Querida Ofelia:

La exposición Disonata. Arte en sonido hasta 1980, basada en un proyecto original de Guy Schraenen, recientemente fallecido, analiza una de las facetas menos conocidas de las artes plásticas: el desarrollo del sonido como campo creativo diferenciado de la música, desde principios hasta finales del siglo XX.

Disonata se inscribe en una programación diseñada por el Museo Reina Sofía para poner en común las interconexiones entre arte y sonido: cómo éste irrumpe en las artes plásticas y de qué manera lo abordan distintos artistas de diferentes épocas.

La exposición constituye así una pieza más en esa especie de universo dedicado al arte sonoro que el Museo ha compuesto dando una visión de conjunto global, en el que es obligado relacionarla con Audiosfera. Experimentación sonora 1980-2020, que se abre el 14 de octubre, o la representación sonora del Niño de Elche a partir de Val del Omar que se podrá ver desde el 7 del mismo mes; el concierto celebrado recientemente de Barber o el ciclo Archipiélago, de música experimental, que acaba de finalizar. Distintas manifestaciones que conforman un todo que hará entender mejor al público las relaciones entre lo que hay de visual y auditivo en el arte.

En esta muestra en particular, que cuenta con la colaboración de la Comunidad de Madrid, el espectador encontrará cerca de doscientas obras: grabaciones, pinturas, instrumentos, esculturas, partituras, maquetas, manifiestos, fotografías y películas que descubren una cara diferente del arte, que arrancó con las vanguardias históricas del futurismo, el dadaísmo y el surrealismo, y en la que destacan obras de artistas como Elena Asins, Ulises Carrión, Marcel Duchamp, Esther Ferrer, Jean Tinguely o John Cage, de Fluxus, entre otros.

De esta forma se recupera el trabajo de una serie de pioneros que se adentraron en terrenos inexplorados de los fenómenos y procesos sonoros, antaño de dominio exclusivo de los músicos. La fuerza impulsora de esta transformación fueron los artistas visuales, pero también participaron poetas y músicos visionarios, incluso arquitectos e ingenieros, que favorecieron una serie de experimentos acústicos revolucionarios que desbordaron las categorías predefinidas del arte moderno y contemporáneo.

El recorrido de la exposición pone de relieve de forma cronológica diferentes momentos cruciales de este proceso: desde la experiencia futurista de construir instrumentos para entonar ruidos; los experimentos espaciales, musicales y multimedia en los años 50, como el Pabellón de la compañía Philips en la Exposición Universal de Bruselas de 1958, con contribuciones de Iannis Xenakisy Edgar Varèse, y todo ello bajo la dirección de Le Corbusier(autor del espectáculo Poema electrónico del interior); la fascinación de los artistas visuales por el magnetófono en los años centrales del siglo XX; las aportaciones del movimiento Fluxuso el grupo español Zaj hasta llegar a las escenas pospunk en los años 80.

Primeros experimentos

La exposición se abre con una serie de artistas de las primeras décadas del siglo XX, críticos respecto a lo establecido y conocido hasta entonces. Algunos de ellos comenzaron a trabajar en proyectos innovadores sobre el sonido, como los dadaístas o los futuristas italianos encabezados por Filippo T. Marinetti que, fascinados por los avances técnicos y mecánicos, recurrieron al paisaje sonoro e industrial urbano. Ejemplo de ello son las réplicas de los “intonarumori” que se muestran en la primera sala, unos entonadores de rugidos, crujidos, explosiones y gritos creados por Luigi Russolo.

Junto a Erratum Musical, de Marcel Duchamp, paradigma de procesos aleatorios en composiciones musicales, otras iniciativas tempranas de arte sonoro que se recogen en esta primera sala son las obras de Man Ray Emak Bakia (Déjame en paz, 1926), un instrumento que se niega a sonar, y Objeto indestructible, un metrónomo con ojo que supone un reconocimiento de la duración de la labor artística. También se proyecta la película de la vanguardia rusa Entusiasmo: La Sinfonía de Donbass (1930), de Dziga Vertov, que incluye en su banda sonora ruidos de la fábrica y de la industria minera.

La segunda sala traslada a los años 50, cuando tras la II Guerra Mundial se intenta recuperar cierto humanismo con las nuevas tecnologías como base. En este contexto se celebró la Exposición Universal de Bruselas de 1958 –la primera después del conflicto bélico-donde no se diseñó un pabellón al uso para la empresa de electrónica Philips, sino un contenedor para Poème électronique (Poema electrónico), una obra creada para la vista y el oído y compuesta por un collage visual de proyecciones, de Le Corbusier, y por una pieza sonora de Edgar Varèse.

Mediante 425 altavoces conectados por tecnología telefónica, la obra creaba un espectáculo multimedia para los visitantes que tenía la intención de ilustrar la historia de toda la humanidad dentro de un espacio en el que las multitudes tenían la ilusión de pasar a través de las cavidades y de la digestión de un estómago para renacer a una nueva comunidad después de la tragedia de la guerra. Para Le Corbusier, el espectáculo completo del poema reunía las cinco nuevas formas de jeux électroniques, juegos de luz, color, ritmo, imagen y sonidoy en esta sala el público puede contemplar una maqueta y un video de las proyecciones del pabellón Philips.

La transcendencia del magnetófono

La siguiente sala gira alrededor de la grabadora de cinta magnética, un dispositivo utilizado por los artistas para experimentar. Gracias a la posibilidad de manipulación de las bandas con superposiciones, cortes y regulaciones de velocidad, el británico Brion Gysin trabajó, por ejemplo, en la transposición de la técnica de cut-upo de recortes a sus poesías visuales y sonoras, como puede escuchar el público en la interpretación grabada de I Am That I Am (comenzado hacia 1958), poema basado en la frase bíblica Yo soy el que soy.

La cinta magnética fue también un medio para una posible “escritura directa” de obras etiquetadas como letrismo de creadores como Isidore Isou, cuya obra La plástica parlante (1960-87) es precisamente un magnetófono intervenido que puede ver aquí el espectador.

Con la llegada de los 60, la grabadora de cinta magnética se empleó en contra de las nociones clásicas de la música. Artistas como Karel Appely Asger Jorn, de quienes se muestran las portadas de sus discos titulados Musique Phénoménale (1961), se ocuparon en conseguir una música calificada como bárbara e interpretada mediante golpes más allá de la norma.

Escultura se instrumentos imposibles

El siguiente espacio de Disonata muestra diversos instrumentos, máquinas, estructuras y esculturas que cuestionan la distinción entre arquitectura y artes plásticas, por un lado, y la música, el teatro y similares, por otro.

Un ejemplo que puede verse en la exposición es Red Disc and Gong (1940) de Alexander Calder, donde el silencio o los sonidos aleatorios convierten la obra en los remanentes de un dispositivo que no se ejecuta y que, por lo tanto, deja de ser instrumental.

En contraposición, Cristal (1952 / 1980) es un instrumento musical con forma de escultura de los hermanos de Bernard y François Baschet que, como artesanos contemporáneos, buscaban producir los instrumentos manuales de su época. Por su parte, el maquinista Jean Tinguel y desarrolló su interés por la radio e ideó Radio-Skulptur, un mecanismo cuyo funcionamiento es tan cambiante como lo es el flujo de noticias que emite.

En la exposición también se recogen, por ejemplo, los instrumentos artísticos manejados mediante flujo electromagnético del artista Takis; las esculturas de cuerdas de Pol Bury, u obras como Cellar-Duo (Dúo de bodega, 1980-1989)de Dieter Roth, que reúne una acumulación indiscriminada de órganos de juguete, un sintetizador y una miscelánea de componentes ensamblados a una pared o como L’Anticoncept (El anticoncepto, 1951), compuesto por una proyección de Gil Wolman sobre un globo meteorológico en la que el sonido se concibe de manera independiente mediante monólogos que incluyen frases cantadas, repeticiones habladas en staccato y silbidos que se funden con ruidos.

Nuevas ideas: Fluxus y el grupo español Zaj

Aunque a comienzos del siglo XX se registraron importantes innovaciones musicales, el movimiento Fluxus, al que se dedica una sala de la exposición ,amplió durante los años 50 el concepto de composición musical mediante originales propuestas.

Así, junto a John Cage, de quien se muestran varias partituras, otros autores como George Brechty La Monte Young siguieron el camino de la transformación de la música notada hacia gráficos y textos con creaciones dirigidas hacia la libertad interpretativa total.

En este sentido, entre las diferentes posibilidades de una partitura, esta sala muestra a modo ilustrativo las posturas de Robert Filliou en su obra Musical Economy No. 5 (ca. 1971)que indican también un profundo cuestionamiento de lo convencional, de lo tradicional y de lo normativo en el patrimonio musical.

En este mismo apartado se exhiben obras del Grupo Zaj, un colectivo español en el que participaron artistas que cuestionaron la noción de autoría y de obra artística entendida como una totalidad cerrada, y convirtieron principios como la aleatoriedad, la sencillez o la indeterminación en ejes fundamentales de sus proyectos performativos. Es el caso de Esther Ferrer, con su obra Concierto Zaj para 60 voces (1983) o de Juan Hidalgo, del que se muestra un ejemplar de su libro Viaje a Argel (1968).

Tendencias en los años 70 y 80

Las últimas salas de la exposición explican cómo en los años 70, la convergencia del arte y del sonido comenzó a caminar cada vez más hacia nuevas manifestaciones, como los trabajos de Hanne Darboveno de la española Elena Asins que, con sus rigurosos estudios sobre estructuras armadas a partir de una multiplicidad de elementos finitos, quiso rendir homenaje a las composiciones de Mozart, como los que se muestran de su serie de obras Strukturen.

A su vez, Józef Robakowski y Ulises Carrión se afanaron en sus películas para seguir el ritmo de fenómenos que son similares a sucesos sonoros, como contar en voz alta estando en movimiento o las revoluciones sucesivas de un disco en reproducción; muestra de ello, 45 revoluciones por minuto, un video de Carrión que puede ver el público.

En lo que respecta a los años 80, momento caracterizado por el capitalismo exacerbado en EE.UU. y Reino Unido, se muestra la reacción del punk, un grito de protesta, a través de películas como Rock My Religion (Rock, mi religión) de Dan Graham (1982-1984) o Sir Drone(1989)de Raymond Pettibon (1989),donde queda patente su desencanto.

Disonata se cierra con los videos de Ronald Nameth de las actuaciones Exploding Plastic Inevitable (1966), unos espectáculos improvisados por Andy Warhol, y por Atomic Alphabetde Chris Burden (1980), una obra sonora que revela la aparente naturalidad con la que la violencia penetra en los hogares a través de las noticias de los medios de comunicación.

Catálogo: Con motivo de la exposición, el Museo Reina Sofía edita un catálogo que, además de imágenes de las obras, incluye ensayos de autores dela comisaria Maike Adeny deArndt Niebisch, Christina De Simone, Javier Ariza y Ricardo Dal Farra, así como textos históricos de Luigi Russolo, Pauline Oliveros, László Moholy-Nagy, Henri Chopin y Pierre Schaeffer.

Nota: Como medida de prevención higiénico-sanitaria, se ha evitado en la exposición el uso de auriculares y al objeto de que todos los audios puedan ser escuchados correctamente y con la calidad necesaria por los visitantes, se ha establecido un sistema de puesta en marcha alternativo de las piezas sonoras que evita que se solape el sonido de las mismas.

FECHAS: 22 de septiembre de 2020 /1de marzo de 2021

LUGAR: Museo Reina Sofía, Edificio Sabatini, 3ª planta ,Madrid.

ORGANIZACIÓN: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

COMISARIADO: Maike Aden (sobre un proyecto original de Guy Schraenen)

COORDINACIÓN: Beatriz Velázquez y Andrea Pérez Envid

Un gran abrazo desde nuestra querida y culta España,

Félix José Hernández.