Piedras negras, de Eugenio Fuentes

Cartas a Ofelia / Crónicas literarias 

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Cubamatinal / París, 6 de mayo de 2019.

Esta magnífica novela negra, me ha hecho descubrir a Eugenio Fuentes. El autor logra que uno mantenga el interés por saber los resultados de sus investigaciones y, trate de imaginar el desenlace, siguiendo sus pistas. Sus personajes están muy bien logrados y la intriga es excelente. ¡Una novela apasionante!

Un nuevo caso del detective Ricardo Cupido, en un Toledo espectral, donde el pasado ajusta cuentas y se cobra sus víctimas.

—¡Vaya! Toma, es la carta que te escribió la abuela.

En el sobre, de tamaño folio, había un puñado de hojas manuscritas con un título, BREDA, y dos sobres más pequeños, ambos cerrados. Uno contenía un fajo de billetes de cien euros. En el otro había dos cuartillas escritas en español—para evitar las faltas de ortografía que seguía cometiendo en francés— con la letra redonda y uniforme de su abuela, muy entintada, porque siempre escribía con pluma. Comenzó a leer en silencio mientras su padre recostaba la cabeza hacia atrás en el sillón y cerraba los ojos, con el rostro desfigurado por la tensión y el cansancio.

Querida nieta:

No sé cuánto tiempo pasará aún hasta que leas esta carta. En todo caso será cuando yo haya muerto. La había escrito dos veces, y dos veces la rompí, dudando si debía implicarte en este encargo, pero esta vez no la destruiré. No puedo posponerla más, porque no sé si mañana encontraría las palabras necesarias. Ahora es un buen momento: estoy sola, con la casa en silencio, con tiempo para buscar la expresión más correcta. Y seré breve.

Voy a hacerte un encargo que solo tú puedes cumplir. Tu padre y tu tío Jean-Luc están demasiado enfrascados en sus cosas y, además, a ellos nunca les ha gustado que hable de esto. Lo mantuve oculto durante tanto tiempo que, cuan-do al fin se lo dije, no quisieron creerme, lo consideraron una fantasía, una consecuencia más de esta enfermedad que devora mi memoria y mezcla lo soñado con lo vivido. Y a tus primos gemelos no les interesa nada lo de España. Tú, en cambio, siempre me has escuchado, quizá porque eres la única mujer de la familia, y puedes entender lo que significa mi petición. Para poder cumplirla deberás emprender un viaje, pero no te causará ningún daño. Al contrario, cabe la posibilidad de que te enriquezca de algún modo.

Quiero que vayas a España a buscar a mi hijo, a mi primer hijo. Nació en el hospital militar de Ciempozuelos el 5 de febrero de 1938, unos años antes que tu padre y que tus otros tíos. Fue fruto del amor, pero lo perdí. Me lo quitó la guerra y yo no tuve ni el coraje ni las fuerzas suficientes para retenerlo conmigo. No hice todo lo necesario. Durante muchos años creí que había conseguido, si no olvidarlo, sí resignarme a su pérdida. Me había casado con tu abuelo Émile, que tanto bienestar me dio. Pero ahora sé que no tardaré mucho en morir. O en olvidar, que es otra forma de morir. Y los recuerdos más lejanos han vuelto con mayor claridad, como si la enfermedad fuera descorriendo los velos que los cubrían.

Imagino la sorpresa que te estará causando esta carta y las preguntas que te estarás haciendo. Tienes todos los detalles de su nacimiento en estos folios, donde he anotado los lugares, las personas, las fechas que aún recuerdo y que no olvido, aunque se me olvide lo que ocurrió ayer.

Quiero que encuentres a mi hijo y le pidas que me perdone. Solo así podré descansar en paz. Tu abuela Marta, que tanto te quiere.

Marthe se quedó pensativa, con la cabeza agachada y un ligero temblor en la mano que sostenía la carta. La palabra «hijo» era la última que deseaba oír, estaba llena de espinas y, sin embargo, en boca de su abuela adquiría una inmensa dulzura. Acostumbrada a verla en casa, caminando despacio, sobrellevando sus achaques, con el rostro lleno de arrugas y las manos artríticas, hinchadas en las articulaciones pero aún capaces de sacar pasión de la viola, el contenido de la carta era una enorme sorpresa. Nunca había pensado que también ella había sido una muchacha de veinte años que un día amó a un hombre y lo besó con pasión, con la boca llena de luz, y se estremeció de placer en noches ardientes y sonámbulas, y fue feliz en sus brazos y desdichada al perderlo, y luego abrió su vientre tierno y elástico para arrojar al mundo un hijo entre sangre y humores… Cuando levantó la vista, su padre estaba mirándola, intrigado.

—¿Qué te dice?

—Quiere que vaya a España —respondió, como si aún estuviera viva.

—¡¿A España?!

—A buscar a un hijo que tuvo antes que a vosotros. En la guerra —añadió—. Ya me lo había dicho algunas veces.

Su padre suspiró y se frotó los ojos.

—Tu abuela se obsesionó con esa historia en los últimos años, pero ni siquiera tenemos la certeza de que ese hijo exista. Busqué por internet si había alguien con su apellido en ese lugar donde decía que nació, Ciempozuelos… ¡Y no encontré ninguna pista! Tu abuela no trajo de allí ningún documento que lo demuestre, se vino con las manos vacías, huyendo de una guerra que terminó en 1939. ¡Y estamos en el año 2004, Marthe! ¿Cómo podríamos encontrar algo después de sesenta y cinco años? Es imposible. ¿Y ahora quieres ir allí abajo?

—No lo sé —respondió Marthe guardando la carta en el sobre.

—El ambiente no debe de estar muy tranquilo después de esos horribles atentados en los trenes, hace un par de meses.

—Lo sé.

—Y en el caso improbable de encontrar a quien ni siquiera sabemos si existe —insistió—, ¿qué tendrías que decirle?

—Tendría que pedirle perdón en nombre de la abuela.

—¿Perdón? ¿Por qué?

—No lo sé. Supongo que por haberlo abandonado.

Su padre volvió a quedarse pensativo.

—Que perdone a alguien que ya no vive.

—Papá, esta es una historia de muertos.”

Cuando, en mayo de 2004, Marta Medina falleció en Toulouse, y se lee su testamento, su nieta Marthe escucha con asombro que debe buscar a un hijo de Marta nacido durante la Guerra Civil y que dio en adopción. Tras viajar a España, la nieta encarga la investigación a Ricardo Cupido. El detective encuentra en Toledo al hijo de Marta: se llama Alejandro Garcilaso y es un hombre muy rico, padre, a su vez, de una hija ilegítima. Sin embargo, Alejandro se niega a aceptar esa perturbadora noticia, y Marthe regresa a Toulouse. Unos días después, la hija de Alejandro aparece asesinada y éste acudirá a Cupido para que encuentre a los autores del crimen. Su búsqueda llevará a los lectores al epicentro de la burbuja inmobiliaria, a esa época en que la fortuna parecía estar al alcance de cualquiera, cuando emergían con fuerza las nuevas tecnologías y empezaban a desvelarse los «robos» de niños durante la dictadura.

«¡Qué bien le sienta al género negro tener detrás a un buen escritor!» J.M. Pozuelo Yvancos, Abc Cultural

«Las novelas de Eugenio Fuentes están soberbiamente escritas. Y sus tramas, suspendidas hasta las últimas páginas.» J.Ernesto Ayala-Dip, Babelia (El País)

Eugenio Fuentes nació en Montehermoso (Cáceres) en 1958. Galardonado con varios premios y traducido en doce países, Fuentes ha logrado con éxito situarse como uno de los autores españoles de novela negra con mayor proyección en el extranjero gracias a su detective privado Ricardo Cupido, protagonista de las novelas El interior del bosque (IX Premio Alba/Prensa Canaria, Andanzas 663), La sangre de los ángeles (2001), Las manos del pianista (Andanzas 504) y Cuerpo a cuerpo (Premio Brigada 21 en 2008 a la mejor novela policiaca escrita en castellano; Andanzas 624). A ellas viene a sumarse ahora Contrarreloj, en la que Cupido se traslada a un escenario apasionante como es el Tour de Francia. Autor de un volumen de cuentos, Vías muertas (1997), y otro de ensayos literarios, La mitad de Occidente (2003), Eugenio Fuentes también ha publicado en Tusquets Editores Venas de nieve (Andanzas 571), una historia en torno a la lucha contra la fatalidad, narrada con pulso maestro, que le valió el Premio Extremadura a la Creación.

Piedras negras. Eugenio Fuentes. Novela negra. Reservados todos los derechos de esta edición para Tusquets Editores, S.A. Colección Andanzas 934. Diseño de la colección: Guillemot-Navares. © Eugenio Fuentes, 2019. Rústica con solapas. Ilustración de la cubierta: © Jesús M. García / Getty Images. 14,8 x 22,5 cm – 368 páginas – 19 euros. Ebook disponible. ISBN: 978-84-9066-629-6

Félix José Hernández.

Boguí, el niño malgache de Tamatave

Cartas a Ofelia / Crónicas de cruceros 

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Cubamatinal / París, 6 de mayo de 2019.

Querida Ofelia:

Uno de los momentos inolvidables de nuestro reciente viaje por las islas del Océano Índico, ocurrió en Madagascar el pasado 1 de marzo.

Estábamos en el puerto de Tamatave esperando la piragua que nos llevaría por el río Panganales hasta una aldea en la jungla. Nos percatamos que un niño descalzo, con pantalón y polo de mangas largas – a pesar del gran calor que hacía – nos observaba.

Mi esposa le dijo en francés: Hola. ¿Cómo te llamas?

-Boguí – respondió.

Comenzamos a conversar con él. Pero algo curioso es que aquel niño no sonreía, ni cuando mi esposa le dio los caramelos que llevaba en el bolso, ni cuando yo le ofrecí los bolígrafos de tinta roja y azul que suelo llevar para tomar apuntes.

Al llegar nuestro turno para subir a la piragua, Boguí nos dijo que iba a esperar nuestro regreso. Así fue, pues cinco horas después, al bajar en el muelle, allí estaba él a una distancia prudente de los guías y los policías.

Teníamos varias horas libres y deseábamos ir a recorrer la ciudad, pero Boguí nos invitó a ir a su casa. Le dio la mano a mi esposa y nos guió por un barrio de chabolas con calles de tierra, sin aceras, electricidad ni alcantarillado, verdaderamente impresionante. Su casa, como todas las demás es una choza con paredes de bambú y techo de paja – lo que nos recordó los bohíos cubanos -.

Nos presentó a su madre, una mujer de unos 30 años envejecida prematuramente y a sus siete hermanitos. En el interior de la choza no había muebles, todos duermen en el piso de tierra, se bañan en el río, donde también la madre lava la humildisima ropa de todos. Como no hay servicios sanitarios, para sus necesidades fisiológicas también van al río.

Los únicos objetos que existen en aquella cabaña de unos doce metros cuadrados, son una rústica Cruz de madera y una gran caldera de hierro negra, en la cual cocinan al exterior con leña, los alimentos que les proporciona la católica Caritas y que comen con las manos, pues no tienen cubiertos. Los vasos consisten en jícaras de cocos.

La madre hablaba un francés combinado con algún dialecto local, pero logramos entendernos.

Te haré un resumen de nuestra conversación: su esposo y su cuñado partieron hacia Europa hace un año cada uno con el hijo mayor – de 13 y 14 años -, a la búsqueda de un mundo mejor. Cito sus palabras: “para lograr vivir nosotros y nuestras familias como los blancos, no como los animales como ahora vivimos”. Lograron cruzar por toda el África Subsahariana, pero cayeron en manos de bandas militares en Libia y fueron vendidos como esclavos.

Su cuñado fue matado a latigazos, cuando descubrieron que se trataba de escapar con su hijo. Al chico después de torturarlo salvajemente frente a los demás esclavos, para dar el ejemplo, lo montaron en un vehículo que partió hacia el desierto y no se supo nada más de él.

Su esposo y su hijo lograron escaparse y llegar hasta la costa, desde donde lograron zarpar en un bote inflable hacia Europa, pero éste se hundió y ambos se ahogaron a pesar de la cercanía de un barco. Ella supo toda la historia gracias a un vecino que fue recatado por aquel barco de una ONG con el que logró llegar a Europa y que, por medio de Caritas hizo llegar una carta con toda la historia a su esposa.

En aquel momento recordé las palabras de la “distinguida” señora Rodríguez, cuando a bordo del Costa Mágica en un crucero por el Mediterráneo en abril de 2016. Llegué a la mesa apesadumbrado y dije: “es terrible, acabo de ver en el noticiero de la televisión que una embarcación de emigrantes africanos se hundió aquí cerca y todos murieron ahogados, incluso muchos niños”. La distinguida Sra. Rodríguez – la cual llegó a Tierras de Libertad desde el Mariel con un bebé en brazos- exclamó: “pues mira, es mejor así, pues si esos niños llegan vivos a Europa, cuando crezcan se volverán terroristas”. Ya podrás imaginar mi reacción indignada.

Su esposo, el “distinguido” Sr. Rodríguez, para calmar mi indignación me hizo un chiste antisemita con respecto a las cámaras de gases de los campos de concentración. El puñetazo que di sobre la mesa, hizo saltar las copas. Te puedo asegurar que desde entonces para mí y mi familia ambos dejaron de existir.

Pero volvamos a Tamatave. Mi esposa le propuso a Gisèle – así se llama la mamá de Boguí- ir con ella al mercado que se encuentra cercano al puerto, pero no aceptó. Ante la insistencia de los niños, ella los dejó ir con nosotros. Pero solo llevábamos cien euros en efectivo, como solemos hacer al bajar del barco, por si nos roban.

No puedes imaginar la cantidad de ropa, sandalias y comida que pudimos comprar para los niños y la madre, ya que los precios son ridículos para un europeo. Ej. Un par de sandalias de cuero vale 1 euro, un jeans idem, una camiseta 20 céntimos de euro, etc.

Regresamos a la choza y cuando Gisèle vio a sus hijos cargados con nuestros modestos regalos, nos quería besar las manos.

Querían ver las fotos de nuestros hijos y nietos, les mostramos las que llevamos siempre en nuestras billeteras. Estaban asombrados, uno de los niños decía : “mira que zapatos tan lindos”.

Antes de entrar al mercado nos habíamos informado cuánto costaba el taxi tuk-tuk para regresar al barco y por ello nos quedaban los 5 euros de reserva.

Todos nos acompañaron hasta el tuk-tuk. Boguí se despidió diciéndonos: “yo quiero ir a vivir a Europa para poder ir a la escuela, tener zapatos y después poder llevar para allá a mi mamá y mis hermanitos”. Pocas veces he visto a mi esposa tan emocionada como en esa despedida.

Ahora estamos tratando de buscar a alguien que vaya a Tamatave como turista para ayudar a la familia de Boguí, pues por correo es inútil. Una señora francesa que iba cargada con regalos para una familia malgache, nos dijo que lo que ha enviado por correo nunca ha llegado a la familia que ella ayuda.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

Venezuela, Cuba y Estados Unidos

Opinión / Tres vértices de un triángulo más complicado que el de las Bermudas

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Foto: © Caraota digital

 

Cubamatinal / Venezuela: En enero de 1958 el dictador  Marcos Pérez Jiménez fue derrocado. En diciembre se realizaron las segundas elecciones libres en 158 años de independencia, período de caudillismos, cuartelazos y guerras civiles. La IV República arrancaba con la exclusión electoral (Pacto de Punto Fijo) de partidos de izquierda presuntos partidarios dela “dictadura del proletariado” soviética incompatible con la democracia occidental proyectada.

Por  Germán M. González

Bauta, Cuba, 3 de mayo de 2019/ CM/ El primer Presidente, Rómulo Betancourt, y sus sucesores actuaron como nacionalistas: en 1960 Venezuela impulsa la creación de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo);  en 1962 se inicia la nacionalización del petróleo con la creación de la Corporación Venezolana del Petróleo y en 1961 se dicta una Reforma Agraria.

Ya en 1975 se nacionaliza la industria del hierro y en 1976 se crea Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) la empresa Nº 39 del mundo y la 2ª de Latinoamérica por sus ventas (3,3 millones de barriles al día, 18 refinerías en el exterior y seis en Venezuela). Entre 1987-1990 adquiere CITGO en EE.UU. con 6 mil expendios, seis refinerías y 48 estaciones. PDVSA fue una empresa modelo por su funcionamiento y la complejidad de sus actividades internacionales.

Pero siglo y medio de caudillismo no se borran en medio siglo democrático y el país, a pesar de una infraestructura colosal, ciudades modernas y amplias posibilidades productivas extra petroleras, llegó a los años 90 con desigualdades y falta de servicios sociales para las capas más pobres. Estas contradicciones estallaron (el caracazo) en los 90s al caer los precios de los hidrocarburos,eso más un presidente corrupto sirvieron de pretexto para dinamitar las estructuras democráticas.

Cuba: Casi seis décadas de democracia interrumpida por la sublevación que provocó la segunda intervención estadounidense (28 meses), la prórroga de poderes de Gerardo Machado(tres años) y el cuartelazo de Fulgencio Batista (siete años). Con diez elecciones generales (1902-1948), una Constitución ejemplar y un desarrollo socioeconómico impetuoso pues en el período Republicano el País multiplica por cuatro la población, por diez la Renta Nacional (3ª en Latinoamérica), y crea reservas por más de 600 millones de pesos=USD.

Todas las personalidades cumbres de cada esfera social, cultural y económica se forman en la República y se gestan seis de las siete maravillas de la ingeniería cubana, ejecutándose totalmente cinco de ellas, la otra se termina en 1965 (antes de los contingentes y microbrigadas).Sistemas de salud y educacional nacionales, la inmensa mayoría de los hospitales actuales y varios más defenestrados existían en 1958, un médico cada 900 habitantes. Lo del 30% de analfabetismo es mentira (una más), solo el 13% según el censo de 1953 y muchos de ellos entre los 260 mil inmigrantes residentes. Moneda sólida, tasa migratoria favorable y cero deuda externa sintetizan la República; desigualdades y corrupción menores que las de hoy.

Al ser derrocado Batista el primer viaje de Fidel Castro es a Venezuela para agradecer la ayuda brindada a la insurrección. Pero la intención de lograr el poder absoluto y vitalicio de Fidel Castro chocó de inmediato con la Doctrina Betancourt de no reconocer gobiernos no electos y como en Cuba se desconocieron las promesas y pactos firmados sobre restablecimiento pleno de la Constitución del 40 y elecciones inmediatas se interrumpieron las relaciones.

Entre las primeras intervenciones de Fidel Castro en los asuntos internos de otros países sin distinguir dictaduras de democracias en 1962 se enviaron efectivos cubanos —entrenados con venezolanos— a desembarcar por Falcón(1). Al languidecer la lucha guerrillera por las derrotas y deserciones y ante el abandono del Partido Comunista de la lucha armada como método Fidel Castro impulsó la creación de otros movimientos subversivos.

En ese período miles de venezolanos estudiaron y se adoctrinaron en Cuba y al retorno lograron penetrar las FF AA venezolanas. Cuando se investiga los antecedentes políticos de Hugo Chávez se descubre que la colusión Chávez-Castro cuando la liberación del teniente coronel golpista y su posterior visita a La Habana no resultó casual, el recibimiento como Jefe de Estado—irrespetuoso con el gobierno legítimo de Venezuela— fue consecuencia de la historia común y preludio de lo que vino luego como resultado de la labor de zapa de cuatro décadas contra la frágil democracia venezolana.

Luego de la toma del poder por Chávez se intensificó la llegada de miles de venezolanos civiles, militares y de inteligencia a estudiar en instituciones cubanas. Hoy cada mando de cualquier esfera tiene grandes posibilidades de haberse formado en Cuba y tiene en el despacho contiguo un “asesor” cubano. Éstos mandan, basta con advertir al eslabón superior que el “asesorado” no cumple las indicaciones y éste es removido. Esto se aprendió de los soviéticos acá, mandan, pero por medio de “nativos” que cargan con las responsabilidades.

Estados Unidos: Durante la IV República venezolana las relaciones con EE.UU. se mantuvieron en normalidad que la nacionalización del petróleo, el hierro y otros recursos naturales no perturbó. Venezuela suministraba un tercio de su producción, más de un millón  de barriles al día, operaba sus empresas—fundamentalmente CITGO— en territorio estadounidense y todo se desenvolvía dentro los cánones de las relaciones comerciales usuales entre dos naciones democráticas(2).

Con Cuba el diferendo de seis décadas estaba  a punto de resolverse por la desaparición de la única razón para su existencia: el gobierno cubano que se debatía entre el propósito de aferrarse al poder y las convulsiones sociales que asomaban provocando el maleconazo y la fuga masiva hacia el exterior, entre otras manifestaciones.

Conclusión

Fidel Castro vio en Chávez dos posibilidades: salvar su gobierno en plena crisis por el derrumbe soviético y utilizar la petrochequera—ahíta por los altos precios del petróleo— para realizar sus ambiciones de Gran Potencia con geopolítica mundial. Chávez vio la oportunidad de florecer como líder más allá de sus fronteras de la mano de su mentor político y puso la plata y su indudable carisma en función de esos propósitos. Y fatalmente para Venezuela destruyó una relación mutuamente satisfactoria de muchas décadas con EE.UU.

Esos fueron los polvos, los lodos de hoy están compuestos por dos naciones una vez prósperas y con un futuro democrático que seguramente traería el desarrollo y bienestar de sus pueblos —lo demuestra la Historia de la humanidad— en plena quiebra social y económica, con deudas siderales, entregadas a los intereses más retrógrados de la política internacional (3) todo por los males que siempre ha padecido Nuestra América: el caudillismo y la falta de conciencia cívica de sus pueblos, propicios al populismo a la no-democracia y a la búsqueda de un enemigo que justifique todos los desmanes.

(1) Donde participaron el hoy mártir Antonio Briones Montoto y el multi condecorado y luego fusilado Arnaldo Ochoa, entre otros.
(2) En los dos siglos y cuarto de existencia nunca Estados Unidos ha tenido un conflicto directo con otra democracia, revisando la Historia se comprueba ese aserto.
(3) La democracia “dirigida” rusa de mafiosos-oligarcas-ex funcionarios soviéticos; la dictadura de burocracia del partido china y la teocracia iraní con legislación basada en dogmas religiosos medievales.

 

Artículos del Autor 

germanmgonzalez

Germán M. González

Economista, jubilado.  Trabajó en el sector agropecuario cubano, en la parte empresarial durante muchos años.

Columnista en Cubamatinal para las secciones de Economía y Opinión.

 

© Germán M. González

© Cubamatinal

Los fondos de la Guerra Civil Española de la Biblioteca Nacional de España

Cartas a Ofelia / Crónicas hispanas

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Cubamatinal / Madrid, 28 de marzo de 2019.

Querida Ofelia:

Los materiales y documentos más solicitados y consultados en la Biblioteca Nacional de España, sobre todo en el departamento de Bellas Artes, son los pertenecientes a la Guerra Civil Española. Los fondos de la Hemeroteca Digital son también una gran  fuente de información de toda la contienda.

En estos días (finales de marzo, principios de abril), se cumplen 80 años del fin de la Guerra Civil y los fondos que contiene la BNE relacionados con ella son inmensos. Alberga desde materiales de hemeroteca (diarios y revistas), a documentos, dibujos, carteles y por supuesto, fotografías. Durante el pasado año, 2018, la Biblioteca Digital Hispánica batió un record de visitantes a una colección de fotografías de la Guerra Civil que tuvo 3.414 de accesos durante el año.

Actualmente se están catalogando dos nuevas colecciones que contienen unas mil postales relacionadas con la guerra. Un primer fondo que solamente lo integran tarjetas del bando republicano y una segunda colección comprada a Ricardo Donoso, en el año 2011, que se conforma de postales tanto de la República como de la División Azul, pertenecientes año 1942, que combatió en la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial.

En esos fondos se pueden apreciar imágenes y temáticas de todo tipo. Las relacionadas con la guerra, como las de instrucción militar en las retaguardias o las de llamamiento a lucha para obtener la victoria frente a las fuerzas franquistas. Conmemorativas, como la que muestra UGT con motivo de su 50 aniversario. Otras, que reflejan la crudeza de la guerra, como las que incitan a la evacuación de los niños de Madrid para alejarlos del escenario de batalla.

En las postales también aparecen personajes relevantes de la época como Victoria Kent, Dolores Ibarruri (La Pasionaria), Largo Caballero o el General Miaja. Estas imágenes pertenecen a toda la geografía española (Madrid, Valencia, Barcelona) y a diferentes agrupaciones políticas, como la CNT, el Partido Comunista, las Brigadas Internacionales, entre otras, que una vez diseñadas y realizadas eran enviadas al frente con un gran valor propagandístico. Además, eran hechas por autores no solamente españoles, sino de otras nacionalidades del mundo que demuestran la gran cantidad de personas que acudió a España durante la contienda.

El mensaje que transmiten dichas postales muestra el esfuerzo de las fábricas, produciendo material bélico, la labor de la mujer en retaguardia y las correspondientes agrupaciones femeninas, el trabajo de instituciones como Cruz Roja, y otras imágenes relacionadas con discursos y conferencias durante el periodo de guerra.

Además de la colección de fotografías, la BNE posee mucho más material gráfico de toda la guerra. En lo que se refiere a los últimos días de la contienda, se pueden ver imágenes de las tropas nacionales entrando en ciudades recién ocupadas, actos religiosos, o desfiles triunfales, pero igualmente la crudeza de la guerra en el bando republicano con las evacuaciones de civiles, pueblos y ciudades arrasadas por los bombardeos o gente marchando al exilio.

Los periódicos y diarios de la Hemeroteca Digital muestran las dos caras de la moneda en ambos bandos. Por parte del bando franquista se exalta el triunfo y en los periódicos nacionales como Diario de IbizaEl Faro de Vigo o La Nueva España, se habla de las últimas operaciones militares en la zona de Levante, así como la situación de Madrid, ya ocupada y se publica el último parte de guerra realizado por el general Francisco Franco el 1 de abril de 1939.

Por parte del ejército republicano, los periódicos madrileños son los más destacados. Corresponden a los últimos días de marzo y en ellos se puede leer sus últimas publicaciones antes de ser ocupados por las tropas nacionales. El Heraldo de Madrid,La Libertad, hablan de la paz y de la rendición para finalizar la guerra.

Un gran abrazo desde nuestra querida y culta España,

Félix José Hernández.

 

 

La contradicción fundamental de nuestra época

Opinión/ No es entre el socialismo en ascenso y el capitalismo decadente, como decían los manuales de marxismo-leninismo soviéticos, es entre la democracia y la no-democracia.

2018 UN Human Development Report
Mapa mundial que muestra el índice de desarrollo humano basado en el Informe sobre Desarrollo Humano 2018 (elaborado con datos de 2017), del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. ( Leyenda)

Cubamatinal / (…) tanto pesa la papeleta del Presidente Arthur, que votó por los republicanos, como la del trabajador irlandés que vino después de él, y anuló su voto, puesto que votó, (…), por los demócratas. José Martí, O.C. t 10 pág. 122

Por Germán M. González

Bauta, 27 de abril de 2019 /CM / Gracias al progreso de las Ciencias Sociales apoyadas por el desarrollo de las herramientas matemáticas y de cómputo, hoy es posible medir cuantitativamente los resultados de diferentes sociedades. Un vistazo al listado de países por Índice de Desarrollo Humano (IDH) que elabora el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) «Human Development Report 2018» muestra en los primeros lugares a países con tradición democrática y reconocimiento pleno a los Derechos Humanos en los primeros lugares; expone comparando por  años el salto de casi todos los países ex socialistas europeos hacia los primeros lugares y las diferencias entre países divididos entre dos sistema, Corea y China, muy superior la parte con democracia y respeto por los derechos humanos  (Corea del Sur, Hong Kong, Macao y Taiwán).

Utilizando fuentes de organizaciones internacionales veamos la comparación entre los tres países más poderosos, de mayor población y diferentes historias en cuanto al tema. Rusia, que en los últimos dos siglos ha pasado del absolutismo zarista al totalitarismo soviético y es hoy una democracia “dirigida” con un binomio en el poder hace veinte años (hasta ahora). China, del Imperio y un gobierno de castas burocráticas de letrados al mismo sistema pero bajo el Partido Comunista cuyo mandarín se declaró vitalicio recientemente. Estados Unidos, con 222 años de constitución y reconocimiento de derechos, elecciones cada cuatro años ininterrumpidamente desde entonces y el mayor número de cargos públicos electos desde el condado hasta el gobierno federal (1).

Territorio, población y recursos naturales

Con 9,1 millones de Km2 EE UU es el 4º país en extensión; China el 3º con 9,6 mm Km2 y Rusia el 1º con 17,6 MM Km2. En población China es el 1º con 1´403,5 mm; EEUU el 3º con 325,7 mm y Rusia el 9º con 146,8 mm; en cuanto a densidad por Km2 China tiene 139,6 habitantes, EEUU en 32,8 habitantes y Rusia —con grandes extensiones deshabitadas— en 8,3 habitantes. El único con saldo migratorio favorable y crecimiento demográfico sostenido es EE.UU., Rusia tiende a decrecer su población y China se encuentra estancada. Tanto Rusia como EE.UU. con inmensos recursos naturales, China con menos relativamente.

Economía

El Producto Interno Bruto (PIB) generado, en dólares estadounidenses, es de 20,4 billones para EE.UU. el 1º en el mundo, para China 14,1 billones, 2º y para Rusia 1,7 billones el 11º mundial. Por habitante la diferencia se hace mucho mayor, con 62, 7 mil/hab. China 10,1 mil/hab. y Rusia 11,9 mil/hab. Es decir cada estadounidense produce 6,2 veces más que cada chino y 5,3 veces más que cada ruso.Creciendo el doble anualmente como promedio China necesita 64 y Rusia 58 años para igualar el PIB p/hab. de Estados Unidos.

En cuanto al PIB recalculado por capacidad de compra China tiene el 1º, con 25,2 billones, EE. UU. es el 2º con 20,4 billones y Rusia el 6º con 4,2 billones. El cálculo por habitante es también abrumadoramente superior para EE. UU.

El resto de los indicadores económicos muestran resultados similares, con abrumadora superioridad estadounidense en cuanto a consumo, sistemas educacionales y de salud, tasas de bienestar, y otros. Igualmente en la producción agroalimentaria, donde la superioridad estadounidense está presente en todas las ramas.

Misceláneas

Índice de Desarrollo Humano: Comprende acceso a la educación en todos los niveles, esperanza de vida como resumen de atención a la salud y riqueza disponible: EE.UU. puesto 13º (le anteceden 12 democracias) con 0,924 puntos, Rusia puesto 49º con 0,816 puntos (-108) y China el lugar 86º con 0,752 puntos (-172). Con este índice ajustado por igualdad de ingresos EE.UU. pasa a ocupar el 2º lugar mundial con 0.868 (solo superado por Noruega) y Rusia el 38 con 0,725 (-143), China no se calcula por falta de datos.

Innovación tecnológica: EE.UU. en primer lugar, cuenta entre los patentes vigentes con un millón 872 mil, el doble de China (828 mil) y muy distante Rusia con 147 mil patentes en vigor.EE. UU. mantendrá esa posición en el futuro previsible por conservar esas posiciones en solicitudes anuales y patentes otorgados en los últimos años,

Percepción de la corrupción: EE.UU. ocupa el lugar 18º entre un pelotón muy homogéneo de democracias, más distante China en el 79º y Rusia muy mal en el lugar 131º.

Índice de Progreso Social: Mide la extensión en la que los países satisfacen las necesidades sociales y medioambientales de sus ciudadanos. EE.UU. ocupa el lugar 16º entre un pelotón muy homogéneo de democracias, más distante Rusia en el lugar 71º y China en el 92º.

Índice de Competitividad Global: Mide la habilidad de los países de proveer altos niveles de prosperidad a sus ciudadanos. A su vez, esta habilidad depende de cuán productivamente un país utiliza sus recursos disponibles. EE. UU. ocupa el 2º lugar muy cerca de Suiza, en el lugar 27º se encuentra China y más alejada Rusia en el lugar 38º.

Como la democracia ha alcanzado el prestigio que otorgan resultados medibles en los países donde se ha convertido en modo de gobierno estable y prolongado, donde no la hay, porque falta el respeto por los derechos humanos, la transparencia electoral, donde se designa al presidente por los dos próximo períodos porque lo decide alguien cuyo “poder constitucional” le permite hacer esa designación, donde una dinastía se auto designa periódicamente, donde el jefe de estado se auto declara vitalicio, esos regímenes se auto denominan democracias pero solo son autocracias.

(1)Los datos se toman de Wikipedia revisados con las fuentes originales actualizadas.

 

Artículos del Autor 

germanmgonzalez

Germán M. González

Economista, jubilado. Trabajó en el sector agropecuario cubano, en la parte empresarial durante muchos años.

Columnista en Cubamatinal para las secciones de Economía y Opinión.

© Germán M. González 

© Mapa de cabecera: Allice Hunter 

© Cubamatinal

El grito silencioso. Millares sobre papel en el Centro Botín de Santander

Cartas a Ofelia / Crónicas hispanas 

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Manolo Millares. Pintura sobre papel. 70×95,5 cm

Cubamatinal / Querida Ofelia:

Santander, 22 de abril de 2019.

El Centro Botín presenta «El grito silencioso. Millares sobre papel», la primera exposición dedicada íntegramente a los trabajos sobre papel de Manolo Millares (Las Palmas de Gran Canaria, 1926 – Madrid, 1972). Concebida única y exclusivamente para el Centro Botín, gracias a esta muestra es posible disfrutar de numerosas obras inéditas y descubrir su trabajo a través de cuatro espacios que dividen de forma cronológica las diferentes etapas creativas de Millares.

Comisariada por María José Salazar, miembro de la Comisión Asesora de Artes Plásticas de la Fundación Botín, la muestra se inscribe en la línea de investigación encaminada al conocimiento y difusión del dibujo en el arte español iniciada por la Fundación Botín en 2006. Considerada una de las facetas más interesantes y fecundas de los grandes maestros de nuestro país desde el siglo XVI hasta nuestros días, el trabajo de la Fundación Botín se plasma en una línea editorial pionera, que pone en valor la obra en dibujo de los grandes maestros españoles, y en una serie de exposiciones monográficas dedicadas a los artistas objeto de la investigación, como es el caso de esta muestra de Manolo Millares.

La exposición, para cuyo desarrollo se ha contado con el apoyo y la colaboración de la familia del artista, podrá visitarse en el Centro Botín entre el 8 de junio y el 15 de septiembre, y reúne una selección de 100 trabajos que recorren cronológicamente la producción y las distintas etapas de Millares, aquellas que evidencian el nuevo concepto del dibujo que surge en esos momentos a nivel mundial y del que él es un claro exponente. Así, pueden verse creaciones de sus inicios en 1946, un tanto académicas, pasando por algunas de sus composiciones surrealistas, sus obras de influencia guanche y sus pictografías, hasta centrarse en la producción que desarrolla entre 1955, cuando se traslada a la Península, y 1971, meses antes de su temprano fallecimiento; obras de gran fuerza y personalidad, que le llevan a ser considerado uno de los creadores más importante de su época.

Manolo Millares, cofundador del grupo El Paso en 1957, — junto a otros grandes artistas españoles como Antonio Saura, Manuel Rivera o Rafael Canogar —, y célebre por el uso de arpilleras, sacos, cuerdas y otros materiales en sus obras, es transgresor y brillante en sus trabajos sobre papel, como lo es en toda su producción. Es el impulsor de un cambio conceptual en el dibujo, considerado como una disciplina menor, al romper con un método que hasta entonces había permanecido anclado en España en los cánones del siglo XIX. El artista canario incorpora los cambios de las vanguardias internacionales en sus trabajos sobre papel, en una obra en la que predomina y se valora el gesto, la fuerza y el pensamiento, rompiendo con todo lo establecido.

Toda su producción está basada en su entorno y es, sin lugar a dudas, un artista comprometido y en lucha constante con su momento histórico, social y cultural. Pertenece a ese grupo de creadores españoles que, con una infancia marcada por la guerra, surge en los oscuros años cincuenta conformando un movimiento que levanta la voz, mediante su obra, ante la situación social del país.

En su producción se pueden distinguir cuatro etapas: una primera autodidacta, de inicio y formación, de dibujo académico, naturalista (1945 – 1948); una segunda entre la investigación y la búsqueda, expresionista (1948 – 1954); una tercera de consolidación e innovación plena, en la que el trazo es ya testimonio vital (1955 – 1963); y una cuarta (1964 – 1971) de plenitud, denuncia y fuerza, en la que su obra finalmente alcanza la madurez y abre un camino nuevo al dibujo en nuestro país.

En sus trabajos sobre papel se detecta una constante a lo largo de toda su trayectoria, que sin duda desvela su evolución: desde retratos familiares con imágenes figurativas a composiciones de influencia surrealista o constructiva, para finalmente utilizar trazos deshechos, con grandes pinceladas, acordes con su pintura, empleando para ello tanto el grafito y la acuarela como la tinta china.

Millares abre con sus dibujos una nueva forma de expresión, anulándolo como disciplina dependiente de las otras artes: en aquella época, el dibujo era utilizado para manifestar de manera sencilla y espontánea un proceso mental ligado en todo momento a la pintura o la escultura, como soporte primero o boceto de origen de la obra, por lo que era considerado un trabajo menor. El artista propicia un cambio no solo conceptual, sino en su aspecto externo, en el que el trazo y el gesto adquieren primacía frente a la línea, espontánea (exceptuando sus primeros trabajos, anteriores a su llegada a la Península en 1955), con un claro predominio del sentimiento sobre la mera apariencia.

El dibujo se libera para dar paso a obras en las que prima el color, aplicado incluso con pincelada gestual, expresionista. Se representan objetos o paisajes, pero sin cerrarse en la forma, y se prima, por encima de la similitud o la apariencia, su poesía o su musicalidad, su expresión y comunicación. Prevalece, por encima de la representación, el pensamiento, la idea.

Las investigaciones sobre el potencial del dibujo llevadas a cabo por Jackson Pollock en los años cincuenta, influirán decisivamente en la forma de expresión y sistema de trabajo que desarrolla Millares en todas sus obras en papel, creando un conjunto acorde y consecuente que forma parte de la propia historia del dibujo en el siglo XX y que, a juicio de Mª José Salazar, comisaria de la muestra, retorna en cierto modo al pasado, a Extremo Oriente, con trabajos en los que unifica escritos caligráficos o poemas con imágenes, en tinta china o aguada.

Estas «pinturas sobre papel», son una constante a lo largo de su trayectoria y conforman un claro exponente del nuevo concepto del dibujo, evolucionando desde las formas académicas en las que se busca la semejanza con el natural, a una obra en la que prima el valor intelectual y que utiliza para plasmar ideas y pensamientos, en ocasiones como medio de comunicación y denuncia. Se produce en Millares una evolución pareja a sus momentos vitales, que desemboca en el exponente en nuestro país de los cambios que están surgiendo a nivel internacional.

Por todo ello, la obra sobre papel que se presenta en esta exposición es un claro testimonio del «grito silencioso» que dominó su espíritu y trascendió a su trabajo. Millares fue un creador que supo sobrevolar su tiempo y sus circunstancias con el grito desgarrador y silencioso de su obra.

Esta exposición se organiza en cuatro espacios que dividen de forma cronológica las diferentes etapas creativas de Manolo Millares.

  1. FORMACIÓN, INVESTIGACIÓN Y BÚSQUEDA (1945 – 1954)

En este espacio encontramos 24 dibujos pertenecientes a los primeros años de creación del artista, divididos en dos periodos: de 1945 a 1948, correspondiente a una etapa inicial de formación y caracterizada por sus dibujos académicos y naturalistas; y de 1948 a 1954, etapa más centrada en la investigación y la búsqueda, expresionista.

Manolo Millares nace en Las Palmas de Gran Canaria (1926) en el seno de una familia liberal y culta, pero carente de recursos. La tinta y el papel, materiales económicos, son por tanto su primer vehículo de expresión. Los trabajos más antiguos que se conservan del artista son sus retratos –como Retrato de su padre-, y autorretratos en los que ya deja ver su facilidad para el dibujo y su enorme personalidad.

De este periodo juvenil es Autorretrato, interesante por la madurez en la manera de componer y concebir la obra, apoyándose para ello en la doble imagen de un espejo. Este recurso lo utilizará muchas veces a lo largo de su vida, con muy buenos trabajos en los años cuarenta (de influencia surrealista) y cincuenta (en los que ya percibimos los cambios en el aspecto creativo). Otro tema recurrente será el estudio de sus manos, de las que podemos ver en la muestra varios trabajos a línea. De fecha indeterminada, están trazados con bolígrafo azul de forma rápida y sencilla, pero no por ello dejan de ser de gran precisión.

En 1948, a partir de la lectura de Mi vida secreta de Salvador Dalí, se percibe una cierta y puntual influencia de este artista. Comienza un momento de transición (1948 – 1954) que el artista considera su segunda etapa de formación, claramente reflejado en el elegante Retrato de Elvireta. En esta época continúa dibujando intensamente al tiempo que incrementa su interés por la poesía, algo que será una seña de identidad en todos sus trabajos posteriores, llegando incluso a incluir como referencia en sus dibujos el texto poético de otros creadores.

A partir de 1951, comienza ya a elaborar una obra personal, identificativa con su entorno, que denomina Pictografías y que constituye una síntesis de su proceso creacional, en el que aúna el espíritu de sus artistas de preferencia, Joan Miró y Paul Klee, con su pasión por la arqueología y los signos e ideogramas primitivos canarios. Llama la atención el pequeño trabajo Pictografía y aborígenes, con clara influencia de Miró en la manera de componer y representar las figuras. Partiendo de la base de los aborígenes, concibe unas composiciones de temática guanche, un tanto áridas, en las que predominan los tonos de la tierra y en las que crea un universo mágico al que dota de cierto misterio; Pájaros y personajes es un claro referente de este momento, al igual que Sin título.

Presenta por primera vez una obra fuera de su entorno en la I Bienal de Arte Hispanoamericano que se celebra en Madrid en 1951, y lo hace precisamente con una Pictografía que denomina Aborigen nº 1, pintura que se considerará trascendental años más tarde en el desarrollo del arte abstracto en nuestro país.

En 1952 concibe unos cuadernos de prosa poética en los que dibuja obras en relación con la tauromaquia. Los titula El niño toro, la corrida que no vi, con imágenes dinámicas que se mantienen al margen de la rápida evolución que estaba procesando. Su composición es lineal, ligera, igual que la serie titulada Toros de un año más tarde, en la que incluye la imagen del picador, a la que volvería años más tarde en dos trabajos plenamente informalistas.

De este periodo es también el dibujo de un hombre a caballo, de cuya cabeza surge la «Cometa de mis sueños», como deja escrito en la caligrafía que esquematiza sobre el papel.

Millares retoma elementos figurativos entre 1953 y 1954, pero surgen en esta ocasión con una atmósfera más poética, de trazo más suelto, cercanos sin duda a Picasso. Se percibe este modo de componer en sus tintas chinas Campesinos y La castañera, dibujo nº7.

En 1953 contrae matrimonio con Elvireta Escobio y viaja por primera vez a la Península para asistir en Santander al curso “Arte abstracto”, que le abre las puertas en todos los sentidos y encauza su trabajo de forma definitiva. Emprende en 1954 un nuevo camino con un conjunto de obras, Muros y perforaciones, en las que simplifica las imágenes eliminando cualquier anécdota y, aunque permanece latente en ellas su mundo canario, se adentra en formas constructivas, más simplificadas y ciertamente cercanas a la abstracción.

  1. MADUREZ ARTÍSTICA (1955 – 1963)

Millares comienza un periodo de gran fuerza creadora que denota claramente su ruptura y su nuevo camino. Hay todo un proceso de depuración formal a medida que se adentra en el conocimiento del arte del momento, anclado en el informalismo. En la muestra podemos ver 12 dibujos pertenecientes a esta etapa.

En 1955 se traslada definitivamente a la Península. Esta ruptura supone una nueva etapa, más madura y reflexiva, más comprometida y acorde, desde el punto de vista estético, con el desarrollo de la vanguardia internacional y en la que la expresión y la materia dominan su trabajo.

El año 1956 es clave en su evolución, ya que tras entrar en contacto con el arte de su entorno decide romper toda barrera estética y decantarse por la materia, incorporando en sus pinturas telas de saco y abriéndose a un nuevo mundo creativo: dota a sus pinturas de volumen, las rasga buscando la máxima expresividad. Es posible que esta utilización de la arpillera como soporte tenga su origen en las telas que envolvían las momias guanches que, sin duda, pudo contemplar en sus visitas al Museo Canario, como indican diversos estudios sobre el artista.

En estos años sus trabajos en papel disminuyen, pero los que realiza guardan un resabio de trasfondo matérico: si perfora la arpillera, en sus papeles traza signos, pequeños círculos semejando oquedades. Sus obras son también muy parejas en composición y tonalidad. En el primer caso, prima la materia misma del soporte; en el segundo, la idea primigenia que marca su trazo, siempre en tonos oscuros, negros, betunes, muy cercanos a la abstracción y de formas sencillas, a las que no otorga título alguno.

Va depurando formas en lo que ya podemos denominar «pinturas sobre papel», etapa puramente transitoria, ya que dos años más tarde ejecuta obras claramente informalistas en las que la impronta del gesto es básica e incorpora las tintas chinas que esquematiza con pincel.

Millares alcanza en estos años su madurez y desarrolla su propio lenguaje artístico, potencia con energía y vitalidad la línea, dominada por el gesto físico, en el que transmite sus propias vivencias.

En 1957 participa en la creación del grupo El Paso y expone en la IV Bienal Internacional de São Paulo, lo que le consagra como una de las grandes figuras del arte internacional.

Durante esta época elimina los títulos de todas las obras, también en sus trabajos en papel, que simplemente cataloga como Sin título.

En 1958 crea los Homúnculos, que para algunos críticos representa al hombre destruido por la guerra, mientras que para otros es una rememoración de las momias aborígenes del Museo Canario. Es el momento en el que incorpora el color rojo a sus creaciones, como nuevo sentimiento, que quedará como tono distintivo de su trabajo. Sin embargo, este color no surge en sus pinturas sobre papel hasta entrados los años sesenta y con él logra brillantes y armoniosas composiciones.

Son escasos, pero muy interesantes los trabajos de este momento, en los que predominan el gesto y el negro como gama dominante, lo que está muy acorde con su generación. Entre ellos se encuentra uno dedicado a Georges Mathieu, rodeado incluso con un poema que debió de crear con motivo de la exposición del artista en las salas del Ateneo de Madrid.

En un determinado momento, Millares entiende, al igual que el resto de los artistas de El Paso, que es utilizado culturalmente por el régimen político para dar internacionalmente una imagen de aperturismo, por lo que toma la drástica decisión de no volver a participar en ninguna muestra oficial. Se decanta por un arte comprometido, de denuncia, y participa activamente en defensa de los derechos sociales, civiles y culturales.

Así entendemos sus trabajos para Ruedo Ibérico, la editorial más potente y significativa del exilio español que en 1962 crea los Cuadernos de Ruedo Ibérico; Millares ilustra los números de octubre y noviembre de 1965 con siete dibujos que titula de un modo muy significativo: Paredón, Hombre caído o Elegía a la paz.

Con este mismo sentido desarrolla, entre 1963 y 1965, una dura serie denominada Los curas, con un lenguaje alejado de su obra anterior. Retoma en este periodo una figuración un tanto expresionista, quizá para dar más fuerza a los personajes; y, aunque trazados en blanco y negro, se sirve en ocasiones del rojo para acentuar bien al personaje o determinados aspectos del mismo.

  1. MOMENTO DE PLENITUD (1964 – 1968)

En esta etapa de su proceso creador, ya de plena y total madurez, el artista se sirve de su obra para denunciar la situación política y social del país en un gesto de rebeldía y protesta, de ahí la potencia y la fuerza del trazo, junto a la agresividad del color en toda su producción. En esta muestra del Centro Botín se incluyen 31 dibujos de este periodo.

El negro es la nota dominante de una obra que es más que nunca la potente expresión de su pensamiento. Son años en los que hace, incluso, una revisión de nuestra historia en relación a Felipe II y a la Inquisición. Su rabia contenida encuentra una salida en las caricaturas que traza de personajes políticos y del mundo del arte, duras, de excepcional semejanza. Queda en ellas palpable su fino sentido del humor en trazos rápidos a grafito o tinta.

Paralelamente, ejecuta trabajos en los que el sexo está muy explícito, como en Eva o Adán, en los que la imagen se vuelve algo más realista, con unos personajes aplastados por la propia existencia.

En 1964 realiza obras en tres dimensiones, Artefactos para la paz, como respuesta a la conmemoración de los veinticinco años de paz franquista, que tienen su reflejo en varios dramáticos trabajos Sin título, en los que la fuerza y la potencia de una tercera dimensión parece querer surgir de la propia obra.

Ese mismo año, y provocado por el fallecimiento de su padre, Millares concibe la carpeta Mutilados de paz, con cuatro serigrafías y un poema de Rafael Alberti, que dedica a su progenitor, «primer mutilado de paz que conocí», y que presenta por primera vez en la galería Pierre Matisse de Nueva York, en 1965. Con este mismo título, concibe cuatro trabajos entre 1965 y 1967.

En esta época crea un gran número de pinturas sobre papel, trabajos en los que vierte su angustia y su tristeza, en composiciones desgarradas, donde predominan grandes masas negras como componente esencial y máxima expresión de su rabia contenida. Como trasfondo subyace su admiración por Goya y por sus pinturas negras, que están sin duda en la raíz de su trabajo.

  1. LOS AÑOS FINALES. LA LUZ EN SUS OBRAS (1969 – 1971)

De este último periodo se recogen 33 dibujos en la exposición; obras más luminosas, más poéticas, pero igualmente enérgicas.

En 1969 se celebra el bicentenario de la gesta en el Orinoco del geógrafo, humanista y explorador alemán Alexander von Humboldt, por el que Millares siempre sintió admiración. Es por ello que crea diecinueve arpilleras que denomina Humboldt en el Orinoco y ocho ilustraciones. Realiza también un viaje trascendental al Sahara con Elvireta y un grupo de amigos; la luz del desierto y la fuerza de los paisajes trasciende a su obra en un aclaramiento de su paleta, en formas más dulcificadas, pero no por ello menos expresivas.

A partir de este momento, el blanco domina su vida; surge con fuerza en toda su producción e, incluso, forma parte integral de la composición, tanto en las arpilleras como en los papeles que denomina Animales en el desierto, en los que traza a tinta china restos de animales, recuerdos y vivencias de su viaje, de forma ligera pero segura. Frente al barroquismo anterior, y aún con el negro como tono dominante, surgen obras más acordes con su nuevo espíritu más aposentado.

En la casa de Matisse, en la Costa Azul, a donde acude con la idea de conocer a Picasso, inicia la serie de aguafuertes denominada Antropofauna (1970), trabajada primero sobre papel y más tarde en arpillera; de nuevo la luz del lugar juega un papel fundamental en la claridad de la serie, en las que surgen de forma predominante las caligrafías y una nueva figuración.

Concibe en este tiempo un gran número de obras, Sin título, en las que aúna la luminosidad del color con la armonía del trazo, y la utilización de la caligrafía como parte esencial de las mismas. En uno de estos trabajos utiliza como fondo un poema de Manuel Padorno escrito para la carpeta de obra gráfica Torquemada (1970), que hemos de leer de forma transversal, creando una armoniosa composición; en otros trabajos aparece su grafía con textos inspirados en documentos antiguos arqueológicos, pero siempre más sencillos en apariencia, y en los que domina un espíritu más poético que en trabajos anteriores.

Dibuja a tinta china, sobre fondo blanco, animales descompuestos, formas amorfas, distorsionadas, sugerentes. Estos trabajos en papel tienen en cierto modo su correspondencia o relación con las arpilleras, aunque el material y el soporte establezcan las lógicas diferencias.

Millares continúa por el camino de la lucha y la denuncia y, en 1971, recrea la serie Mussolini con tintas chinas, en la que plasma de forma ágil y desgarrada el final de este personaje, colgado tras su ejecución en la plaza del Duomo de Milán junto a su amante, Clara Petacci.

Ese mismo año, el Musée d’Art Moderne de la Ville de París organiza la exposición más importante sobre Millares realizada hasta el momento, de tal manera que el propio artista la considera la culminación de su trayectoriaEsta muestra es considerada por Juan Manuel Bonet como un «auténtico testamento estético», porque entiende que toda su última producción condensa en ella, de un modo magistral, su experiencia humana y artística. Y parece, en cierto modo, una premonición, ya que Millares fallece en Madrid en 1972.

El trabajo de Manolo Millares es como un «grito silencioso», expresivo pero callado, en el que prevalece el gesto. Un grito de denuncia, potente y dramático que clama en tiempos oscuros, ante el momento que le ha tocado vivir.

«El grito silencioso. Millares sobre papel» reúne obras del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, de la Fundación Juan March, del Museo Municipal de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife, del Centro Atlántico de Arte Moderno de Las Palmas de Gran Canarias, de Caja Canarias y de coleccionistas particulares.

EL GRITO SILENCIOSO. MILLARES SOBRE PAPEL

Fechas: del 8 de junio al 15 de septiembre de 2019

Comisaria: María José Salazar, miembro de la comisión asesora de artes plásticas de la Fundación Botín.

Centro Botín. Muelle de Albareda, s/n. 39004 Santander.

Un gran abrazo desde nuestra querida y culta España,

Félix José Hernández.

Giorgio Morandi y los Maestros Antiguos en el Museo Guggenheim Bilbao

Cartas a Ofelia/ Crónicas hispanas 

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Giorgio Morandi Naturaleza muerta (Natura morta), 1956. Óleo sobre lienzo 36 x 45,7 cm. Fondation Mattioli Rossi, Suiza © Giorgio Morandi, VEGAP, Bilbao, 2019

 

Cubamatinal / Bilbao, 21 de abril de 2019.

Querida Ofelia;

El Museo Guggenheim Bilbao presenta Una mirada atrás: Giorgio Morandi y los Maestros Antiguos, un amplio recorrido por la obra de uno de los grandes pintores italianos del siglo XX que revela las relaciones entre sus naturalezas muertas y algunos de sus principales referentes en la historia de arte. Patrocinada por Iberdrola, esta muestra reúne por primera vez una amplia selección de las excepcionales pinturas de Morandi y algunas de las obras los Maestros Antiguos que influyeron en su práctica artística a lo largo de cuatro décadas, desde el período de entreguerras y hasta principios de la década de 1960.

Sentí que solo la comprensión de las obras más vitales que la pintura había producido a lo largo de los siglos pasados podría guiarme a la hora de encontrar mi camino.” –Giorgio Morandi.

Morandi es un perspicaz estudioso de historia del arte, que tiene en cuenta múltiples referentes para formarse como creador. Esta presentación investiga tres de sus ascendientes, cada uno de diferente procedencia, centrándose en las referencias premodernas anteriores al siglo XIX: la pintura española del siglo XVII y la tradición del bodegón; los pintores boloñeses desde finales del siglo XVI hasta comienzos del XVIII; y las naturalezas muertas del artista francés del siglo XVIII Jean-Baptiste Siméon Chardin. Cada sección facilita una nueva apreciación de algunas de las características más destacadas de la obra de Morandi: la teatralidad de los españoles, el naturalismo del Seicento italiano, y la intimidad y la geometría de Chardin.

Nacido en Bolonia, Giorgio Morandi (1890–1964) se dedica desde 1920 a la investigación de la realidad objetual (botellas, jarrones, cajas, latas) y paisajística, que él reduce a sus formas esenciales. El artista configura sus objetos predilectos una y otra vez de maneras sutilmente diferentes, centrándose en las posibilidades infinitas que ofrece la representación de artículos domésticos triviales. Su pintura figurativa se diferencia del resto del arte pictórico del siglo XX por poseer una intensidad, belleza y atemporalidad únicas. Inspirados en los objetos más cotidianos, los bodegones de Morandi, extraordinariamente personales en cuanto a la composición, cromatismo y luz, llevan al extremo el afán de pureza, concentración y esencialismo del artista.

A lo largo de su práctica, Morandi estudia diferentes escuelas dela pintura europea. Las naturalezas muertas que realiza desde la década de 1920 hasta la de 1960 revela nel influjo del arte que estudió. Sin embargo, Morandi vio en persona tan solo unas pocas de aquellas pinturas que le inspiraron en museos y exposiciones; la mayoría las descubrió a través de reproducciones fotográficas, ilustraciones de libros y revistas o a través de historiadores de arte.

RECORRIDO POR LA EXPOSICIÓN

Sala 305. Morandi y la tradición del bodegón.

El conocimiento de Morandi delos artistas del Siglo de Oro español coincide con el redescubrimiento en Italia de estos maestros. El crítico e historiador del arte Roberto Longhi, que era amigo de Morandi, ya había llamado la atención sobre Diego Velázquez y Francisco de Zurbarán en sus escritos. A comienzos de la década de 1910, el artista y crítico florentino Ardengo Soffici reaviva el interés por Zurbarán, al que califica de vanguardista en un artículo que aparece en su revista moderna La Voce, publicación que Morandi leía. En 1930 Longhi comisaría la exposición Gli antichi pittori spagnoli della collezione Contini-Bonacossien la Galería Nacional de Arte Moderno de Roma, que es la colección de Maestros Antiguos más extensa de toda Italia, e incluye un conjunto impresionante de cuadros españoles del Greco, Murillo, Velázquez y Zurbarán. Su emplazamiento es significativo, ya que se trata del principal museo italiano de arte de los siglos XIX y XX, por lo que exhibir la obra de estos pintores en este espacio los categoriza como “vanguardia”. En la introducción al catálogo de la muestra de Contini Bonacossi, Longhi pone de relieve la importancia de la exposición especialmente para los artistas contemporáneos y describe a Zurbarán como el “mayor constructor de formas mediante la luz, detrás de Caravaggio y por delante de Cézanne”, calificándole como artista proto-moderno.

El interés de Morandi por los artistas del Siglo de Oro español se pone en evidencia a través de un episodio particularmente revelador en torno al Greco que tiene lugar hacia 1918–19. El crítico literario Giuseppe Raimondi, amigo de Morandi, recuerda una visita que había hecho a casa del pintor, en la que éste vio un pequeño libro sobre el Greco y, señalando una reproducción de una Asunción o una Anunciación del tamaño de un sello postal, Morandi había dirigido la atención de su amigo hacia unas flores ubicadas a los pies de los ángeles y los santos, afirmando: “Ningún pintor moderno ha pintado unas flores como estas. Tal vez solo Renoir…”. La atención que presta a las flores realizadas por el Greco es palpable en algunas de sus propias pinturas de flores. En esta primera se yuxtaponen los jarrones de Morandi con una copia del siglo XVII del Greco que demuestra el virtuosismo del Maestro Antiguo para la representación de plantas, la hiedra en este caso. También se incluyen en este espacio algunos bodegones de Morandi que evocan la composición armoniosa de las obras de artistas como Zurbarán y Meléndez.

Sala 306. Morandi. Un nuevo incamminato

En 1935, Robert Longhi publica su historia de la Escuela de Bolonia bajo el título Momenti della pittura bolognese. En él postula que la característica dominante de la pintura boloñesa es la interpretación inmediata y expresiva del naturalismo. Resulta significativo que concluya su análisis con Giorgio Morandi, describiendo su obra como la de un nuevo incamminato (encaminado). Según la historia de Longhi, tras el Trecento y el arte anticlásico y expresionista que crea Vitale da Bologna, los “héroes” habían sido los tres hermanos Carracci: Annibale, Agostino y Ludovico, pintores barrocos en activo durante los últimos años del siglo XVI y comienzos del XVII .Los postulados de los Carracci perduran en la escuela de arte que fundan hacia 1582, la “Accademia degli Incamminati,”donde enseñan un estilo pictórico moderno construido sobre la base de las tradiciones artísticas establecidas. Asimismo, Longhi subraya el hecho de que Morandi indague en el pasado para encontrar su camino a través de la “aridez sumamente problemática” de la pintura moderna.

Morandi presta atención a sus antecedentes barrocos e influencias posteriores, aunque se centra en elementos muy concretos de estas imágenes. El historiador del arte Francesco Arcangeli, también amigo del artista, recuerda que cuando estaba visitando la Pinacoteca Nacional de Bolonia, al contemplar la obra maestra de Guido Reni Virgen con el Niño en gloria y los santos patronos de Bolonia (también conocida como Retablo de la peste, 1630), Morandi se detuvo en un detalle pequeño y trivial de la parte inferior del cuadro: una representación de la ciudad de Bolonia cuyo tratamiento relacionó con sus propias ideas en torno a la composición. Aún más reveladora resulta la presencia de cuatro pequeños cuadros de Giuseppe Maria Crespi, artista boloñés que Longhi había destacado por su genialidad en su Momenti della pittura bolognese. Las escenas de género de Crespi a menudo muestran naturalezas muertas. En esta sala se reúnen algunas pinturas de Crespi en diálogo con las naturalezas muertas de Morandi.

Sala 307: Espacio y matière: Chardin y Morandi

Entre los Maestros Antiguos, Morandi admira profundamente al pintor francés de género Jean-Baptiste Siméon Chardin. Morandi es profético en su juicio, ya que el artista del siglo XVIII había sido, en gran medida, ignorado en Italia durante el período anterior a la Segunda Guerra Mundial. En las primeras indagaciones que hace sobre Chardin a través de publicaciones, Morandi pudo haber leído el artículo que el crítico de arte Henri de Prureaux publicó en 1911 en la revista de vanguardia La Voce, donde argumenta que Chardin había inventado la naturaleza muerta moderna autorreferente. Morandi ve por primera vez las reproducciones de las pinturas de Chardin en revistas francesas, como L’Amour de l’Art, durante la década de 1920. Por aquel entonces, en 1932, la revista Valori Plastici produce y distribuye (en Italia) una edición de la monografía profusamente ilustrada de André de Ridder sobre Chardin.

Morandi cuelga algunas de las ilustraciones del libro de De Ridder en las paredes de su estudio para tenerlas como modelos constantemente a la vista. Más reveladora resulta su visita al Kunstmuseum de Winterthur en junio de 1956. Durante su estancia, el artista visita la colección de Oskar Reinhart, donde puede ver dos Chardins: Naturaleza muerta con granadas y uvas (1763) y una versión de El castillo de naipes (después de 1735). De esta última, Morandi se fija especialmente en la “disposición de las cartas”, según el director del Kunstmuseum, Heinz Keller, que acompaña al artista durante su visita. Morandi reproduce después una serie de obras que evocan aspectos compositivos que aparecen en El castillo de naipes, de Chardin (ca. 1736–37), enfatizando la idea de serialidad que comparten ambos artistas.

En esta sala se expone una selección de naturalezas muertas de Morandi al lado de una naturaleza muerta de Chardin, cuya composición incluye elementos similares. Más interesantes serán las obras de Chardin donde un joven está construyendo un castillo de naipes. Morandi emula las formas geométricas de dichos castillos de naipes en la disposición de las cajas que aparecen en muchas de las obras que se exponen en esta sala.

Nacido en Bolonia, Giorgio Morandi (1890–1964) realiza sus intemporales bodegones, jarrones de flores y paisajes desde su estudio-dormitorio en su ciudad natal. Entre 1907 y 1913 asiste a la Academia de Bellas Artes de Bolonia y tiene un fugaz contacto con el Futurismo italiano, la vanguardia iconoclasta de su país. En 1919–20 se une a figuras como Carlo Carrà y Mario Sironi, así como a Giorgio de Chirico, en el efímero movimiento de la Pittura Metafísica. Tras este interludio, Morandi se embarca en una búsqueda artística personal a través de la exploración del género de la naturaleza muerta y acaba por imbuir a los objetos inanimados de sus contenidas composiciones de una presencia casi antropomorfa. Coexistiendo con el surgimiento de la abstracción, el regreso al orden y la heterodoxia artística a nivel internacional que caracteriza la época posterior a la Segunda Guerra Mundial, la obra de Morandi desafía cualquier clasificación.

DIDAKTIKA

El espacio didáctico de esta exposición presenta varios juegos de observación con el título de Las miradas de Morandi. Una experiencia que parte del análisis de varias obras del artista que nos permiten ver en su trayectoria más allá del bodegón para incluir autorretratos o paisajes que esconden sus miradas a grandes maestros como Giovanni Bellini, Paul Cézanne, Giovanni Costa, Giotto, Nicolas Poussino Henri Rousseau. Participando de esta experiencia se descubren las formas de Morandi, su empleo de la luz y la sombra, la arquitectura de Bolonia, sus técnicas que van del óleo sobre lienzo al grabado, sus visitas en Florencia a museos o galerías como los Uffizi, junto con el estudio de obras clásicas a través de publicaciones o postales de la época.

Actividades

Reflexiones compartidas

Visitas únicas realizadas por profesionales del Museo.

  • Visión curatorial con Petra Joos, Comisaria de la exposición (8 mayo).
  • Conceptos clave con Luz Maguregui, Coordinadora de Educación (15 de mayo).

*Patrocina Fundación Vizcaína Aguirre. Ciclo de cine: Tardes de cine “alla Morandi” (25-26 mayo).

Una selección de obras maestras de la cinematografía en los que la impronta de Morandi se hace patente: de Federico Fellini a Luca Guadagnino pasando por Michelangelo Antonioni.

Sesión creativa: Una mirada fotográfica a los bodegones de Morandi (17y 24 de mayo).

Taller de iniciación a la fotografía con el bodegón como estrella invitada. Jarrones, velas, flores, frutas, calaveras y la particular mirada sobre Morandi de la artista Elssie Ansareo, cuya obra forma parte de la Colección Propia del Museo.

Un gran abrazo desde la culta Bilbao,

Félix José Hernández.

Quitando soportes vitales a enfermo en estado de coma

Política/  Nuevas disposiciones del Embargo

nacionalizaciones forzosas
Expropiaciones forzosas y sin indemnización. Detonante del embargo
Cubamatinal / Las nuevas medidas del gobierno estadounidense cortan el oxígeno a una economía en ruinas, que hasta ahora no hizo implosión pero tampoco despegó ¿Hasta dónde descenderá?

Por: Germán M. González

Bauta, Provincia Artemisa, 20 de abril de 2019/ CM / Cuando triunfó Donald Trump en la presidenciales del 2016 el partido & gobierno en Cuba tomó una actitud de distanciamiento expresada en el hecho de que los medios de propaganda mantuvieron una escueta información en los primeros momentos y limitaron sus habituales ataques a los mandatarios estadounidenses. Luego de la toma de posesión del nuevo mandatario esa actitud se mantuvo hasta que resultó evidente el acercamiento entre el magnate presidente y los políticos cubanoamericanos.

No obstante el nuevo gobierno no tomó en los primeros momentos actitudes más duras, incluso se mantuvieron las políticas del gobierno anterior en cuanto a los asuntos que de veras interesa a La Habana: remesas, turismo, viajes a Cuba de cubanoamericanos y de cubanos a EE. UU. para visitar familiares y otros propósitos económicos (trabajar, importar, etc.).

Pero a partir de la cada vez más aguda contradicción con el equipo gobernante en Venezuela, y la cada vez más evidente presencia rusa que va desde lo más publicitado —presencia militar— hasta el menos, la apropiación rusa de activos venezolanos para asegurar préstamos e inversiones. Hay que recordar que esos activos incluyen o pueden incluir a CITGO, filial de PDVSA, que tiene múltiples propiedades y expende hasta el 10% de los combustibles consumidos en estaciones de servicio dispersas por todo el territorio estadounidense. Es decir, la intromisión no es solamente en el “patio trasero” sino en el interior del hogar, lo cual resulta inédito y aprensivo para los estadounidenses.

Ese hecho estaba presente cuando aún en el mandato Obama se declaró a Venezuela una inusual amenaza a la seguridad nacional y se aceleró la escalada de hostilidad, que sin embargo y no sabemos por qué, no incluyó a Cuba hasta recientemente, con la inclusión ¿Causa o efecto? en el equipo gobernante de viejos halcones “especialistas” en América Latina y en Cuba en particular.

Recientemente EE. UU. canceló el acuerdo firmado entre las Grandes Ligas y la Federación Cubana de Béisbol para contratar atletas arguyendo ser la Federación (que obtendría ingresos como agente) entidad gubernamental. También fueron sancionados cargueros de la compañía PDVSA y varias compañías internacionales que transportan petróleo desde Venezuela golpeando un aspecto vital para el régimen cubano. La medida supone congelar los activos bajo jurisdicción estadounidense, impedirles sus transacciones financieras e impedir su acceso a puertos estadounidenses.

Durante la visita del consejero de Seguridad Nacional John Bolton a Miami para un almuerzo con miembros de la Brigada 2506 en ocasión del aniversario de la derrota de esa fuerza invasora contra el gobierno de Fidel Castro el día 17 de abril de 1961, se dio a conocer las nuevas o endurecidas sanciones aplicadas por la Casa Blanca, algo que en la mañana del propio día adelantaba el Departamento de Estado, las siguientes son las descritas pero no son todas las que se tomarán según declaraciones:

Implementar el Título III y activar el IV de la Ley Helms-Burton.

Permite demandar en tribunales estadounidenses a compañías que trafiquen con propiedades confiscadas por el régimen. La cláusula se ha suspendido cada seis meses por 23 años, el próximo plazo se vence el 1ro de mayo.

En el caso de los cubanoamericanos se incluye desde gigantescas compañías como Bacardí—anualmente factura más de 33 mil millones de dólares, tres veces el valor de las exportaciones cubanas— hasta viviendas personales, autos, efectos domésticos y personales confiscados bajo la filosofía expresada por Che Guevara de considerar propiedad privada “el cepillo de dientes”.

La Unión Europea y Canadá han anunciado contramedidas para defender sus intereses, que no son otra cosa que manejar las ramas que generan ingresos en divisas por sus compañías nacionales, turismo, aeropuertos, ZED Mariel, minería, y otras como resultados de la “reconversión” de la enorme deuda cubana con esos países. Esto resulta interesante pues los europeos y sobre todo Canadá acompañan a Trum&Cía. en su cruzada contra Maduro y les preocupa la introducción de Rusia en el escenario occidental.

Además se anunció la activación del Título IV  de la propia legislación que establece represalias contra personas naturales y sus allegados por violar lo establecido en la susodicha Ley; algo que puede ser muy sensible para empresarios en este mundo global y sobre todo tratándose de la mayor potencia económica mundial.

Restricción de viajes y remesas.

Cuba recibió en el 2018 unos 638 mil viajeros estadounidenses y 521 mil cubanoamericanos, incremento superior al 20 % en ambos grupos. Las remesas anuales  -efectivo y mercancías-  ascienden a $6,500 millones, según The Havana Consulting Group. Es la segunda entrada de divisas frescas al País luego de la renta de fuerza de trabajo. La medida limitará el flujo de viajeros y remesas (mil dólares trimestrales)e impedirá las operaciones de cruceros que se asocien con el uso de propiedades confiscadas.

Ampliar listado de compañías cubanas restringidas.

Actualmente hay más de 200 entidades cubanas sujetas a sanciones económicas de Estados Unidos. La lista fue creada en noviembre de 2017 y ampliada el pasado marzo; ahora se anuncia la inclusión de seis entidades más, entre ellas Aerogaviota. La normativa prohíbe las transacciones financieras de ciudadanos y firmas estadounidenses con esas entidades administradas por las Fuerzas Armadas (FAR) o el Ministerio del Interior (MININT).

Retorno de Cuba a la lista de patrocinadores del terrorismo.

Esta medida y varias más no se han instrumentado pero se espera que en la próxima ocasión que el Departamento de Estado envíe el listado al Congreso se incluya a Cuba.

Los países designados en esta lista negra están sometidos a un severo escrutinio de sus transacciones financieras en la banca internacional.

A la vez, personas, compañías y países que intervengan en intercambios comerciales podrían ser penalizados. La medida implicaría también mayores exigencias en el procesamiento de las visas y además, las universidades estatales de Florida tendrían que cancelar sus programas de intercambio con instituciones académicas cubanas y los viajes de sus estudiantes a la isla.

Esta decisión de la administración Trump se basaría en la presencia de personal militar y de inteligencia de Cuba en Venezuela como apoyo al régimen de Maduro.Además de los estrechos vínculos de la élite cubana con organizaciones como las FARC y el ELN de Colombia, y la cercana relación de La Habana con Irán, Corea del Norte y Siria, naciones designadas como terroristas por el Departamento de Estado.

Cuba permaneció en la lista de 1982 al 2015, cuando fue excluida por el presidente Obama para el restablecimiento de relaciones diplomáticas.

Además de para Cuba se anunciaron sanciones para el Banco Central de Venezuela y un banco nicaragüense, y para un hijo de Daniel Ortega.

Conclusión

Los claros indicios de la llegada del Período Especial II (no se sabe por qué llamado así, pues Cuba lleva 60 años en más o menos ese estado) se agudizan con estas noticias, las consecuencias y posibles escenarios meritan un comentario aparte; pero si algo se ve más claro cada día es la necesidad de democratizar al País y reconocerle plenos derechos, incluyendo civiles, políticos y económicos a todos los cubanos, donde quiera que residan.
Al no actuar en esa dirección el partido & gobierno está sacrificando la propia existencia de nuestra nacionalidad a favor de intereses de castas y a un sistema político-económico que nunca ha funcionado.
Artículos del Autor 

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Germán M. González

Economista, jubilado.  Trabajó en el sector agropecuario cubano, en la parte empresarial durante muchos años.

Columnista en Cubamatinal para las secciones de Economía y Opinión.

© Germán M. González 

© Cubamatinal

La escapada, de Gonzalo Hidalgo Bayal

Cartas a Ofelia / Crónicas literarias

 

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La escapada, de Gonzalo Hidalgo Bayal
Cubamatinal / París, 20 de abril de 2019.La excelente pluma de Gonzalo Hidalgo Bayal, nos ofrece una magnifica novela sobre el regreso al pasado, gracias al reencuentro con un amigo de juventud, con los sueños de juventud y una época que estuvo llena de desaliento. Una nueva obra maestra del autor sobre el tiempo que pasa inexorablemente y… que suele vencernos.”

“El caso es que de pronto, hace dos meses, un sábado a media mañana, justo cuando acababa de comprobar que Los rateros seguían en el montón y cuando, libro en mano, me disponía a iniciar el rito de costumbre (el abuelo dijo, Boon Hogganbeck, 276 páginas y dijo Everbe), advertí que alguien se situaba a mi lado y miraba de perfil el libro con la misma estrategia subrepticia con que en el metro algunos viajeros leen los titulares del periódico por encima del hombro del vecino (cuando se leían periódicos en el metro, cabría añadir y, teniendo en cuenta lo que sigue, no sería ningún despropósito añadirlo). Pensé que tal vez fuera el comprador accidental que los rateros llevaban esperando ya varias semanas y, como no quería que el librero perdiera una venta por mi azaroso pasatiempo (tampoco había asistido nunca in situ al desenlace del juego e ignoraba qué sensación me produciría el expolio, ver ¡con mis propios ojos! cómo Los rateros se alejaban definitivamente en otras manos), dejé de lado los restantes ingredientes del rito y me apresuré a devolver el libro al montón. Me equivocaba, sin embargo.

No se trataba de un comprador y enseguida pude además comprobar que tampoco era exactamente el libro lo que había llamado la atención del paseante. Fue en el momento en que solté el libro y fue porque habló. Al miserable nunca le abandona la miseria, dijo. Me volví entonces, con precaución, y me encontré (ganas me dan de recurrir a la antigua prosa enclítica: volvime y encontreme, incluso de abatir tan ascéticos pretéritos bajo sus viejas tildes: volvíme y encontréme) frente a un individuo un poco, muy poco, más alto que yo, cetrino, oscuro se diría, y desconocido. Hay gente pintoresca en todas partes y tal vez sobre todo en Madrid, en el centro de Madrid, de modo que pensé que me encontraba ante alguien de ese gremio del desvarío callejero.

Me incomodó que el sujeto siguiera mirándome y decidí largarme. Fue entonces, ante mi perplejidad, cuando volvió a hablar. Bayal, dijo. Lo miré con desconcierto e incluso con vergüenza. Y no tuve otra reacción que recuperar, como escudo, Los rateros. Es cierto que en algunas, muy raras, ocasiones alguien me ha reconocido, en territorio cultural, cabría decir, y siempre me ha abrumado ese reconocimiento. Nunca, sin embargo, me había ocurrido con tan extravagante retórica. Ahora, además, tanto las primeras palabras del sujeto (la miseria de los miserables), como la sonrisa con que pronunció mi apellido, que me pareció moderadamente irónica, me hicieron pensar que no se trataba de un lector, sino de alguien a quien conocía.

Podía tratarse de un antiguo alumno, pensé enseguida, alguien acaso sometido a las sevicias gramaticales y polivalentes del antiguo bachillerato (tuve en tiempos alumnos de mi edad, e incluso mayores, alumnos de horario nocturno, aunque no creo que me llamaran nunca Bayal). De modo que allí estábamos los dos, ante Los rateros y, para mi vergüenza, incapaz de reconocer al pronto a quien me interpelaba y con la certeza de que tenía la obligación de reconocerlo.

Quien te habla con esa confianza y ese humor o te conoce o es un bromista irredento. Y quien me hablaba no tenía aspecto de lo segundo. Bien conocido es el prototipo de simpático maleducado, un individuo verdaderamente insoportable. Con todo, recordando un reciente propósito, me contuve. Fue, creo, en primavera cuando alguien me llamó por mi nombre (solo el nombre) en el Postigo de San Martín. ¿Nos conocemos?, pregunté. Y nunca me arrepentiré lo suficiente de esa respuesta mía, aunque no era una respuesta culpable. Explicaré por qué. Soy mal fisonomista y más de una vez y más de dos me he visto en el trance de no reconocer a quien me saludaba (por lo general, como digo, algún antiguo alumno: es siempre mi primera idea) y, peor aún, de saludar a quien creía reconocer sin conocer.

De ahí que en esta ocasión pretendiera recuperar del pasado la imagen de quien me hablaba. No era el caso. No nos conocíamos. Un lector, dijo. Y no hubo más. Se fue alejando y yo quedé (o quedeme) apesadumbrado. Porque supuse que había entendido de modo torcido mi pregunta, no como un intento de fijar el pasado, sino como una forma grosera de quitármelo de encima: ¿acaso nos conocemos como para que me llames por mi nombre en plena calle?, esto es, como propia de un antipático maleducado, que es acaso categoría peor (así piensan los maestros).

Me propuse entonces reaccionar siempre con prudencia y con buen humor en tales circunstancias, si es que acaso volvían a producirse. Ahí estaba, pues, ahora, en el pasadizo de San Ginés mirando a quien acababa de pronunciar la palabra «miseria» y la palabra «miserable» y sabiendo que esas palabras sí provenían del pasado pero sin conseguir fijarlas en qué tiempo ni en qué lugar. Fue entonces cuando dijo su nombre, no su nombre oficial, que tal vez en ese momento yo no hubiera recordado ni reconocido (el solo nombre, digo, sin apellidos, que por el hilo siempre se llega al ovillo), sino el nombre con que sabía que le llamábamos nosotros a sus espaldas tiempo atrás, mucho tiempo atrás. Foneto, dijo.

Y me costó acomodar el semblante presente con la imagen antigua que no sé si recordaba o que se había ido acomodando con el tiempo en mi cabeza. Siempre he sabido que sería incapaz de trazar un retrato robot como testigo accidental de un crimen, ese al que luego persiguen con saña los asesinos para que no pueda prestar testimonio ante el jurado, y por eso tengo grabada con tinta indeleble en la memoria una frase de Poe: «Reconocemos a nuestro vecino, pero no sabemos dar razón de ese reconocimiento». Pues bien, allí estaba yo con el ejemplar de Los rateros nuevamente en la mano y allí estaba Foneto frente a mí y no era desde luego el Foneto que yo recordaba, aunque todo se hizo presente de pronto, actualización de un déjà vu remoto y subterráneo.”

El encuentro casual con un antiguo compañero de universidad del que no ha tenido noticia en cuarenta años sirve de estímulo al narrador para recuperar recuerdos y episodios de los viejos tiempos. Enseguida descubre que, en lugar de la brillante carrera intelectual que habría merecido, su amigo terminó hallando refugio en el quiosco que heredó de un tío, un negocio que ahora, recién jubilado, y sin continuidad comercial posible, dada la inexorable decadencia de la prensa, se muestra como ocupación propia de un tiempo extinguido. Después, mientras recorren los antiguos escenarios del Madrid de su juventud, el amigo evoca las relaciones ingenuas y remotas con las tres únicas mujeres que dejaron huella en su memoria. Hidalgo Bayal nos lleva a una época en la que dos amigos lo tenían todo por hacer y parecían vivir sin aliento, justo antes de que sus vidas tomaran el rumbo definitivo.

«Siempre que leo un libro nuevo de Gonzalo Hidalgo Bayal, me reafirmo en que es uno de los más destacados novelistas españoles de las últimas décadas. No entiendo cómo todavía no ha obtenido un gran premio.» J. Ernesto Ayala-Dip, Babelia (El País)

“Averiguar por qué “un hombre brillante echa a perder su brillantez” hasta acabar de quiosquero en una ciudad de provincias es uno de los hilos narrativos de La escapada, la línea épico-bufa teñida de tonos melancólicos, a la que se suma la biografía lírico-amorosa, no menos desdichada, pues en esa indagación la vida aflora como un “aprendizaje de la frustración o, en último extremo, de la desolación”. Y aun así, seguimos merodeando. Acaso porque de vez en cuando en el escaparate de una librería a uno le detiene un título: La escapada. ¿De Faulkner o de Hidalgo Bayal?» Ana Rodríguez Fischer. Babelia (El País)

Gonzalo Hidalgo Bayal nació en Higuera de Albalat (Cáceres) en 1950. Es licenciado en filología románica y en ciencias de la imagen por la Universidad Complutense de Madrid, y ha sido profesor de literatura en Plasencia. Es autor de las novelas Paradoja del interventorCampo de amapolas blancasEl espíritu ásperoLa sed de sal y Nemo, y de los libros de relatos Conversación y La princesa y la muerte.

La escapada. Gonzalo Hidalgo Bayal. Tusquets Editores. Colección Andanzas 937. © Gonzalo Hidalgo Bayal, 2019. Rústica con solapas – 14,8 x 22,5 cm – 304 páginas – 18,00 euros – ISBN: 978-84-9066-639-5

Félix José Hernández.

 

Editado en Francia el Tomo XXIV de “Desde las Orillas del Sena”. N° 44 de la Serie Cartas a Ofelia

Cartas a Ofelia Nº 44/ Crónicas Coleccionables. Tomo XXIV “Desde las Orillas del Sena”

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Foto:El autor en Le Pont de l’Alma

Cubamatinal / París, 19 de abril de 2019.

Querida Ofelia:

Acaba de ser editado en Francia mi libro de crónicas N° 44 de la Serie “Cartas a Ofelia” con el título de “Desde las orillas del Sena” (Tomo XXIV). Contiene 87 crónicas escritas en español, francés e italiano en 494 páginas.

Puedes encontrar todas esas crónicas y los 44 libros en mi sitio web www.cartasaofelia.com cuyo webmaster es el ingeniero don Leonel Mena Valdés.

Gracias al historiador cubano don Ferrán Núñez, director de Espa1@oles de Cuba, se pueden leer todas las crónicas en su página web https://www.facebook.com/diariolamarina/ y también descargar gratuitamente en Google Drive los cuarenta y cuatro libros que reúnen todas las crónicas que he escrito desde mayo de 1981 hasta abril de 2019, en español, francés e italiano en la siguiente dirección:

https://drive.google.com/drive/folders/0B2JGTV0Z-vJ5fkwyck1hbENQT2pDWC1ZLUFqZTBqVjZNQUR4aGJWblllT09kYmpWeUhlSGc

Todos los libros se pueden encontrar también en el sitio web de Bibliocuba, gracias a su director don Miguel Ángel García Puñales, historiador y sociólogo cubano, presidente de la ONGD Ceninfec (Centro de Información y Documentación de Estudios Cubanos):

https://bibliocuba.net/ediciones-bibliocuba/cronicas-coleccionables-libros-cartas-a-ofelia/

Desde Miami las ha publicado don Roberto A. Solera director de Cuba en el Mundo, en www.cubaenelmundo.com

Desde las orillas del Sena. Tomo XXIV. Número 44 de la Serie “Cartas a Ofelia” Depósito Legal, abril de 2019. © Versión PDF para la web y edición en papel; diseño, maquetación, montaje y foto de la portada: Félix José Hernández Valdés. Editado en París, abril de 2019. Foto de la portada: El autor en Le Pont de l’Alma.

Un gran abrazo desde la espléndida Ciudad Luz,

Félix José Hernández.