El Camino de los Caimitos, de Bertha Novoa García

Cartas a Ofelia / Cronicas literarias

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Cubamatinal / París, 21 de septiembre de 2018.

Querida Ofelia:

Es difícil presentar con más claridad este libro, producto de la bella pluma de doña Bertha Novoa García, que como lo hizo Don Claudio Mariano Domínguez en el prólogo del mismo, por ese motivo te lo reproduzco a continuación :

«El camino de los caimitos es un libro surgido de una multitud de encontrados sentimientos, alegrías, vicisitudes y tragedias acumuladas a través de la vida de la autora. El título de la obra sugiere el bucólico entorno en el que se forja y crece una entrañable relación entre una niña y su adorado abuelo. La autora, en un estilo propio que refleja su vivaz personalidad, entremezcla los felices años de su niñez y juventud en una Cuba no exenta de pesar y dolor, con las dificultades y contratiempos afrontados al arribo de un régimen autoritario que troncha sus sueños y ambiciones. La autora utiliza la narrativa con acierto, para relatar el diario acontecer y momentos —unos tristes y otros memorables— vividos por su numerosa familia. Innumerables pasajes y vívidas anécdotas transitan desde la cotidianidad hasta lo dramático, extraordinario y místico.

En un estilo franco y llano, sin dejar espacio para la imaginación, resalta las incidencias familiares durante sus años de infancia, y su percepción de aquellos que significaron algo, o mucho, en su vida. Sus historias recorren el mundo fantasioso, tradicional, humorístico y doloroso, característico de la sociedad cubana de aquellos tiempos. Con el solo propósito de que sus descendientes conozcan cuál y cómo fue su vida y la de sus antepasados, relata las costumbres y aconteceres dentro del ámbito familiar peculiares de la familia cubana antes de los trágicos sucesos revolucionarios.

Los versos reflexivos que preceden cada capítulo, tomados del extenso poemario de Andrés (Andresito) Alarcón García —primo hermano de la autora—, son producto de una vida exenta de convencionalismos u otras formalidades. Andresito, artista innato, cuyo paso por este mundo siempre se ha regido por su libre albedrío, ha dado rienda suelta durante años a su alma poética de la que han emanado poemas que, sin proponérselo, han coincidido, magistralmente, con las historias familiares de la autora. Este libro no se limita a la historia de la autora y su familia.

A través de sus minuciosos relatos, algunos jocosos y otros desgarradores, la autora describe, diáfanamente, el ambiente y circunstancias que permeaban la sociedad cubana, dentro de las que se desarrollaban los hechos y acontecimientos familiares, proveyendo al lector una valiosa apreciación o visión de las costumbres y tradiciones de la época. La identidad de los pueblos radica en sus propias características, hábitos o usanzas, y son estos rasgos sociales los que, precisamente, se destacan en este libro.

Los sucesos que obligaron a cientos de miles de familias cubanas a abandonarlo todo y comenzar una nueva vida en otras tierras, son crudamente manifestados por la autora. Su familia no fue la excepción, al verse desposeída y carente de las libertades más elementales, obligándola a tomar el camino del destierro. Los sufrimientos y contrariedades propias del éxodo hacia un incierto futuro en suelo ajeno son, igualmente, relatados en forma realista y veraz.

Los hechos de Playa Girón que, en parte, tienen como protagonista al padre de la autora, reviven momentos históricos que nunca serán olvidados y que engrosan las páginas de la historia cubana. «El camino de los caimitos» será un obligado referente para los descendientes de la autora. Será, para ellos, un caudal de preciada información familiar que los enorgullecerá de sus orígenes y raíces. Para el resto de los lectores,resultará en una amena e interesante lectura de incidencias familiares influidas por las costumbres —algunas de ellas devenidas en leyendas— y aconteceres político-sociales al momento en que transcurrieron.”

 Estimo que somos numerosos los cubanos en el exilio que podríamos identificarnos y/o sentir empatía con la autora, debido a sus experiencias cubanas, las cuales narra con gran savoir-faire.

Ella nos cuenta una multitud de anécdotas simpáticas sobre numerosos personajes  de su infancia y adolescencia, como las de : el entierro del mudo vestido con un traje de Primera Comunión, los cuentos de don Tobías, el pirata de la parta de palo, el chino Maguán, el Día de Reyes organizado por el abuelo, las Nochebuenas pasadas en familia, el caballo Lipizzano “Moro”, el monito Chuchi ladrón de huevos en la Misa, el viaje a Mayabeque para veranear convertido en expedición, el gallo de Tancredo, el cocinero Vacaché y  Doña Pepa la gallega.

Otras anécdotas son dramáticas, como la de las muertes consecutivas de las tres hijas de Bertha María, con solo uno, dos o tres años de vida: Miriam Dolores, Lourdes y Miriam. El combate entre la madre de ellas con el ángel negro en el cuarto de baños, para salvar de la muerte a su niño Fernandito, es conmovedor, digno de una escena de terror cinematográfico.

La boda de Teresa y Arturo, éste último gravemente enfermo; el asesinato político de Aleida Chardiet en 1958; la muerte del doctor Zaldívar mientras practicaba la autopsia del mendigo Florentino; la Villa Bertha destruida por el ciclón de 1926; la bebita raptada en su cuna por la mona Cachita y llevada por ésta a la copa de una ceiba; todo ello y mucho más puebla con una multitud de personajes este magnífico libro de Memorias que nos engancha y por lo tanto,  es difícil de abandonar sin querer seguir leyéndolo para ver cómo termina cada historia.

El derrumbe del mundo en el que había vivido hasta el momento de la llegada al poder de Fidel Castro es magistralmente contado: el inicio de la represión, las delaciones, expoliaciones, humillaciones a los “gusanos” y el inicio del éxodo de los amigos, vecinos y de la familia en busca de la Libertad. Poco a poco la familia de la autora se va encontrando en un túnel del cual harán todo lo posible por escapar.

El padre Bertha fue de los primeros a partir, pero la familia no sabía que formaría parte de la expedición de La Bahía de Cochinos; al respecto la autora escribe:

“El lunes, 17 de abril de 1961, se produjo la ya esperada invasión de patriotas cubanos, la mayoría menores de 25 años, que desembarcaban en Playa Larga y Playa Girón al sur de la provincia de Las Villas.

Trágicamente, el tan necesario apoyo aéreo y de suministro fue, a última hora, cancelado por el gobierno del presidente Kennedy y la invasión fracasó en menos de 72 horas. Los invasores que habían quedado con vida, fueron detenidos y presos en las cárceles comunistas. Hasta ese momento, era todo lo que sabíamos. Fue, entonces, que nuestras dudas comenzaban a esclarecerse. Comenzamos a sospechar que mi padre era uno de los invasores.

Lo único que podíamos hacer era estar atentos a las noticias. Ni por un instante nos despegábamos de la radio o la televisión. Durante la noche del 19, Humberto y yo nos quedamos a oscuras en la sala para no molestar a sus padres, oyendo la entrevista que Carlos Rafael Rodríguez les hacía a los prisioneros. Ante uno de ellos, Carlos Rafael inquirió sobre el barco en que él venía. El prisionero relató:

 —Ya cerca de la costa de Cuba a punto de desembarcar, vimos un avión enemigo que volaba hacia nosotros. Comenzamos a dispararle. En la confusión reinante, no nos percatamos de que la ametralladora antiaérea no estaba sujeta a su pie.

El armamento se desplazó sobre la parte delantera de la embarcación donde se encontraban tres de nuestros combatientes: Adelkis Soto, Francisco Rolando Novoa y, el más jovencito del grupo, Tony Delgado. Los tres fueron alcanzados por las balas.

Tony fue herido mortalmente en la cabeza por una bala explosiva muriendo instantáneamente, y parte de su cráneo y cerebro cayendo sobre el pecho de Novoa quien cayó hacia atrás, siéndole destrozado el pie derecho por una de las balas. Un proyectil le entró por el vientre a AdelkisSoto, destrozándole los intestinos. El cuerpo de Tony Delgado fue arrojado al mar.

Novoa y Soto fueron rescatados por un destructor americano trasladados a la base naval de Guantánamo. El traspaso no fue nada fácil, pues una de las líneas de rescate que alzaban los dos hombres se quebró y los heridos quedaron colgados por los pies y sus cabezas casi tocando elmar.

Humberto y yo nos quedamos mudos. Mi angustia y desespero ponían en peligro mi embarazo de solo ocho semanas. Tenía que controlarme si quería tener a mi hijo. También tenía que avisarle a mamá lo que acababa de escuchar por la radio. Pero, ¿cómo? Era alrededor de las dos de la mañana y toda mi familia estaría dormida. No me quedaba más remedio que esperar a que amaneciera para avisarles.

También estaba preocupada por el ataque de asma tan severo que Humberto estaba padeciendo debido a la tensión nerviosa. Desde pequeño padeció de asma y, ahora, con esta desagradable noticia, se recrudeció hasta el punto en que pensé que teníamos que ir para la sala de emergencia del hospital más cercano. A gritos, llamé a Lolita, su mamá, para que me ayudara y me aconsejara. Entonces, entre las dos, le aplicamos unas toallas calientes en su espalda, dándole un fuerte masaje para ayudarlo a respirar. Humberto mejoró con los medicamentos y los masajes.

En cuanto amaneció, nos fuimos para mi casa en Güines a darle noticia a mamá y demás familiares. Mamá se sorprendió al vernos llegar tan temprano. Enseguida sospechó que traíamos noticias de papá. Le conté todo lo que había escuchado por la radio. Consolándola, le repetía que estaba vivo y que iba a estar bien. Así y todo, la noticia fue como un dardo encendido penetrando su corazón. Abuelo Herminio se despertó con el llanto de mi madre y le contamos que papá era uno de los combatientes y que estaba herido. Solo nos quedaba tener paciencia y esperar, aconsejó abuelo.”

El personaje central del libro es don Herminio García, abuelo de la autora, patriarca de la familia y cuya mirada en el aeropuerto José Martí de La Habana, en el momento de la despedida de su familia hacia las Tierras de Libertad, encierra el drama desgarrador de tantos seres queridos que quedarían atrás y nunca pudimos volver a abrazar.

“Me tranquilicé pensando que, al día siguiente, vería la luz. Sentiría, en mi pecho de niña adulta, los aires de libertad. Papá estaría esperándonos para llevarnos a un lugar libre del «pez gato» y los «tiburones».

Regresamos al salón principal. Divisé, asomado a los cristales, a mi cansado y viejo abuelo. Su rostro me pareció inexpresivo. Me miraba fijamente. Tal vez quería decirme muchas cosas. Cosas que, quizás había guardado durante toda su vida y que nunca me confesó.

Yo, también, necesitaba expresarle lo mucho que lo quería. Darle las gracias por todos sus cuidados, protección y amor, los cuales me brindó durante toda mi vida a su lado. Quería decirle que él era el hombre que más había querido, más que a mi propio padre.

¿Cómo era posible que, estando viviendo en su casa, nunca le confesé lo importante que había sido para mí? Sabía que nunca más volvería a verlo. ÉI estaba enfermo. Su corazón había sufrido demasiado. Se cansa pronto y dejaría de latir. Esta separación sería su final. No sé si la esperanza de conocer a mi hijo lo mantendría vivo.

Conmigo viajaban sus enseñanzas, su coraje, su valentía, su honestidad, sobre todo, su amor.

El pobre Humberto se movía de un lado para el otro. Fumaba más que nunca. Miraba constantemente el reloj. Me tiraba besos con la mano. Me decía adiós una y otra vez. Así, en esa tortura emocional, pasaron horas.

Mis pies, hinchados, estaban a punto de reventar. Solo nos dieron agua para beber, nada de comer. Desde las ocho de la mañana estábamos esperando la orden de abordar. Era cerca de las seis de la tarde siquiera había señal alguna de que partiéramos. Íbamos al baño con miedo. Era mejor no movernos para pasar desapercibidos.

Los tiburones estaban hambrientos y, al menor descuido, podían atacar.

Alrededor de las seis y media de la tarde, una desagradable voz nos sacó de nuestros pensamientos.

Ordenaba que nos pusiéramos en fila en dirección hacia la salida trasera. Una puerta se abrió y, ante mis ojos, apareció el plateado pájaro de anchas alas.

Había llegado el momento de decir adiós a mi tierra, la que me vio nacer sin saber si me iba a ver morir. Mi niño se movió incómodo en mis entrañas. Él también sintió el desprendimiento de nuestro suelo.”

Bertha Sarah Novoa García, nació en Melena del Sur (Cuba). Se graduó de Bachiller en Letras en 1960 en Güines. Partió hacia los EE.UU. en 1961; desde entonces vive en la ciudad de Miami junto a su familia.

El Camino de los Caimitos. Bertha Novoa García. Editorial D’har Services. © 2018 Bertha S. Rivas.  15 x 23 centímetros – 489 páginas.  Ilustración de la cubierta : Don Herminio García, abuelo de la autora, con su caballo Bombón, por el Camino de los Caimitos, en el Central Amistad (Cuba), 1949. Edición en papel : 20 dólares. ISBN – 10 : 1986184196

Te lo haré llegar por la vía que suelo hacerlo, para que después de leerlo, lo hagas circular entre la familia y los amigos allá en nuestra querida San Cristóbal de La Habana.

Un gran abrazo desde estas lejanas tierras del Viejo Mundo,

Félix José Hernández.

 

Ave Maria, de Sinan Antoon

Cartas a Ofelia / Crónicas literarias

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Cubamatinal Paris le 29 juin 2018.

Magnifique roman, écrit avec la plume exceptionnelle de Sinan Antoon, qui nous offre plein d’espoir malgré les blessures de la guerre, et qui nous permet de mieux comprendre la vie dramatique d’une famille et d’un peuple. En toile de fond, les cicatrices de la « Libération d’Irak ». Sinan Antoon signe avec ce roman une ode à la Liberté, à la vie!

«Tu vis dans le passé, mon oncle !» m’a dit Maha d’un ton fébrile en quittant la salle de séjour après notre discussion animée. Lu’aï, son mari, a essayé de la retenir en lui criant, rouge de confusion: «Hé ! Maha, où vas-tu ? Allez Maha, reviens !»

Mais elle montait déjà à grandes enjambées l’escalier conduisant au deuxième étage. Il s’est excusé, le regard triste, et a ajouté d’une voix mouillée de honte et de regret :
«Excusez-la, oncle Youssef. Vous savez l’affection et le respect qu’elle vous porte. Mais ce n’est pas de sa faute. Elle est à bout.»

J’en étais encore à me demander ce que j’allais bien pouvoir dire quand la cascade de ses sanglots nous est tombée dessus de l’étage du haut. J’ai bredouillé vaguement :

«Pas de problème… Ce n’est rien… Montez vite la calmer et la réconforter.»

Il s’est levé du canapé gris sur lequel ils s’étaient assis, il s’est approché de ma chaise plantée devant la télé, puis, en se penchant pour me baiser la tête, il m’a dit, sa main posée sur mon épaule : «Pardon. Tout est de ma faute», avant de s’éloigner en montant doucement les marches de l’escalier.

Je suis resté seul sur ma chaise devant l’écran à l’intérieur duquel les voix du présentateur et de ses deux invités s’affrontaient dans un débat houleux. Mais je ne les entendais plus très bien. Leurs visages se brouillaient à ma vue, quasi effacés. Une seule phrase s’égrenait lentement dans ma tête : «Tu vis dans le passé.»

A Youssef est un vieil Irakien moyen de confession chrétienne. Célibataire endurci, très attaché à son mode de vie oriental, fidèle à ses amitiés multiconfessionnelles, il refuse obstinément de quitter Bagdad comme l’ont fait tant de chrétiens après l’invasion américaine de l’Irak en 2003. Par suite d’un attentat djihadiste, une proche parente, Maha, vient s’installer chez lui avec son mari, mais ne rêve, elle, que de partir loin, très loin, et le plus rapidement possible. La confrontation entre les deux principaux personnages du roman, Youssef et Maha, qui se relaient pour raconter leur histoire, oppose deux générations d’Irakiens, celle des nostalgiques d’un passé convivial, qui finissent par le payer de leur vie, et celle qui cherche par-dessus tout à fuir l’horreur du présent.

« J’en ai assez que tout et tout le monde me rappelle, à propos et hors de propos, que je suis la minorité. Même la croix en or que ma grand-mère m’a offerte pour ma première communion, je ne la mets plus à mon cou. Au début, je faisais bien attention de la cacher sous mes vêtements pour éviter les regards indiscrets. Puis, quand sa chaîne s’est cassée, je ne suis pas allée la faire réparer chez le bijoutier, je l’ai simplement remise avec sa chaîne cassée dans son étui d’origine en l’emportant chaque jour avec moi dans mon sac pour qu’elle me protège. Parfois, à la maison, je la sors, je l’embrasse, je pense à ma grand-mère et je pleure.

Je voudrais vivre libre et pouvoir me mettre ce que j’ai envie autour du cou, porter des robes longues ou courtes. Combien de fois Youssef m’a fait remarquer qu’aller habiter dans un pays en majorité chrétien ne résoudrait pas tous les problèmes et toutes les difficultés et ne voudrait pas dire que je ne m’y sentirais pas là aussi en minorité, que je n’y serais pas en butte au racisme en tant qu’Arabe. On croirait à l’entendre qu’il a toujours vécu là-bas alors que ça fait des années qu’il n’a pas décollé d’ici et qu’il n’a visité ces pays qu’au sein de délégations officielles et pour de courtes durées. Je lui dis que je suis prête à tout accepter et à tout supporter si c’est pour être enfin libre et vivre loin des voitures piégées, du terrorisme et du communautarisme. Il marmonne entre ses dents : Libre à toi, ma petite !… »

Après Seul le grenadier, très bien accueilli par la presse en France comme ailleurs, Sinan Antoon poursuit dans Ave Maria son exploration de la violence qui s’est emparée de son pays, dressant ses composantes confessionnelles les unes contre les autres. Il restitue un moment particulièrement douloureux, celui où l’Irak était en train de se vider de sa communauté chrétienne qui y était pourtant enracinée depuis deux millénaires.

« Ave Maria est un hymne à la réconciliation. » Jean-Claude Perrier, Livres Hebdo

« Avec Ave Maria, le romancier Sinan Antoon lève le voile sur la situation des chrétiens d’Irak.»L’Express

Sinan Antoon est né à Bagdad en 1967. Après des études dans l’université de sa ville natale puis à Georgetown à Washington, il a obtenu en 2006 un Ph. D de la Harvard University en études arabes et islamiques. Poète, traducteur et romancier, il a publié trois romans qui l’ont propulsé au premier rang des écrivains irakiens de sa génération. Sa traduction anglaise de Mahmoud Darwich lui a valu en 2012 le prix de l’American Literary Translators Association. Seul le grenadier, paru en 2016 chez Sinbad / Actes Sud a reçu le prix de la littérature arabe 2017.

Ave Maria. Sinan Antoon. Roman traduit de l’arabe (Irak) par : Philippe Vigreux. © ACTES SUD, 2018 pour la traduction française. Photographie de couverture : © Paolo Pellegrin / Magnun Photos (détail). 13,5 x 21,5 / 192 pages / 21, 00€ / 15,99€ numérique. ISBN : 978-2-330-10628-7

Félix José Hernández.


© Felix Jose Hernandez

 
Ⓒ Cubamatinal 2006-2018

El reglamento, de Tony Peake

Cartas a Ofelia / Crónicas literarias

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Cubamatinal / París, 26 de junio de 2018.

Magnífica novela sobre la vida de un grupo de chicos en un internado de África del Sur en los años sesenta, bajo el apartheid. La pluma brillante de Tony Peake nos ofrece una novela magistral sobre la formación de la personalidad de su personaje en un entorno poco favorable, entre manipulaciones y deseos de ser, de madurar, de encontrar un puesto en medio del grupo.

“Y todo por si se les ocurría decir cosas que el gobier¬no no deseaba que se supieran. O creer en cosas que el gobierno no deseaba que la gente creyera. Como, por ejemplo, hacer extensibles los derechos civiles a todos los ciudadanos del país.

—¡Simon, por favor! —exclamó el padre Ashley—. ¡Ya sólo falta que la emprendas contra la Ley de Supresión del Comunismo!

—Sí, y espero de todo corazón, hijo mío —afirmó Peggy—, que no estés insinuando que debamos dejar de luchar contra el comunismo. Sería muy estrecho de miras por tu parte.

Entonces Douglas desvió la conversación hacia un tal Nelson Mandela, un prófugo de la justicia por lo que parecía, al que hacía poco habían detenido en una carretera de la provincia de Natal y estaba a punto de ser juzgado por salir del país ilegalmente, sin pasaporte, además de por incitación a la huelga.

—No olvidemos —dijo— que ese CNA suyo apo¬ya actos de sabotaje. Como lo de aquella bomba que explotó en el centro de Johannesburgo a principios de año, por la que acaban de condenar a ese tal… ¿cómo se llama?

—Turok —intervino Simon—. Benjamin Turok. —El gobierno no puede quedarse de brazos cruzados. No queremos una anarquía.

—De acuerdo, señor Harvey, pero esa huelga que organizó, y desde una forzosa clandestinidad por si fuera poco, sólo pretendía ser una protesta contra la nueva república y nuestras leyes raciales”

Durante una intensa semana de octubre de 1962, la crisis de los misiles en Cuba trajo consigo un aumento de la tensión política mundial. En la otra cara del planeta, en un prestigioso internado de Pretoria, los colegiales escrutaban el horizonte en busca de signos de que el mundo se acababa. También entre ellos hay tensión, luchas y crueldades, un reflejo de la Sudáfrica profundamente dividida, sobre todo en vísperas de que se inicie el juicio contra Nelson Mandela. Uno de los alumnos, Paul Harvey, sensible, solitario y ansioso por integrarse en el internado, hará lo que sea para complacer al líder de la clase y poder entrar en el club que éste capitanea y cuyo reglamento tendrá que aceptar. Una experiencia simultánea a su despertar sexual.

“—Perdone, señor Spier, pero antes de que apague la luz, ¿nos haría el favor de explicarnos qué es lo que está pasando, por favor? ¿Por qué está todo el mundo tan raro?

Spier bajó la mano y paseó la vista por el dormitorio, saltando de una cama a otra, como sopesando el efecto que podrían tener sus palabras. Luego dijo, en tono tan claro como serio:

—Esta mañana nos hemos enterado de que el presidente Kennedy salió anoche en televisión anunciando que se habían descubierto misiles soviéticos en Cuba.

La revelación fue recibida con un silencio expectante, roto finalmente por Eedes.

—¿«Soviéticos», señor Spier? —preguntó.

—¡Sí, rusos, Eedes, rusos! Ya tendrías que saberlo. —Lo siento, señor Spier.

—Misiles balísticos de varios tipos, tanto de alcan¬ce medio como intermedio, según parece —añadió, con la misma claridad y seriedad de antes.

—¿«Balísticos»? —se atrevió a preguntar Strover—. ¿Qué significa eso, señor Spier?

—En suma, que se trata de proyectiles con cierta potencia nuclear. —Spier recorrió de nuevo las camas con la mirada—. Y Cuba, para quienes ni siquiera sepáis eso, es una isla del Caribe, muy cercana a Estados Unidos, pero amiga de la Unión Soviética.

—Señor Spier, cuando dice «nuclear» —insistió Strover—, ¿quiere decir como la bomba atómica? ¿Cómo Hiroshima?

—Lamento decir que sí, a eso me refiero exactamente —respondió Spier—. Parece que hay bastantes posibilidades de que alguien apriete el botón. Lo siento.”

«Una hermosa y conmovedora novela.» Edmund White

«Un retrato fascinante de una infancia y de un país.» The Bookbag

«Una novela de aprendizaje aguda y absorbente.» A life in Books

«La nueva y fascinante novela de Tony Peake hace de lo político algo personal. … Elegíaca, una obra lograda, llena de encanto, a la que su quieta ira y sus so¬breentendidos la vuelven muy poderosa.» Shena Mackay

Tony Peake nació en Sudáfrica y, tras licenciarse en la Rhodes University, se mudó a Londres, donde trabajó como productor en el Open Space Theatre. Además de agente literario, es autor de la biografia del director de cine Derek Jarman, de tres novelas y de varios relatos publicados en antologías. En El re¬glamento, una maravillosa novela de formación, Peake narra las vicisitudes de un adolescente de origen inglés que, pese a vivir protegido de la realidad, se verá salpicado por la enrarecida atmósfera de la Sudáfrica del apartheid.

El reglamento. Tony Peake. Traducción de Victoria Alonso Blanco, 2018. Novela literaria. Reservados todos los derechos de esta edición para Tusquets Editores, S.A. Colección Andanzas. Diseño de la colección: Guillemot-Navares. Ilustración de la cubierta : Cricket (2011), de Andrew Macara, óleo sobre lienzo. Private Collection. © Bridgemen Images. Rústica con solapas. 15 x 22,5 cm. 256 páginas. 17.00€.
ISBN: 978-84-9066-518-3

Félix José Hernández.

 

Maleza, de Daniel Ruiz

Cartas a Ofelia/ Literatura social y realista

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Cubamatinal / París, 24 de abril de 2018.

La pluma de Daniel Ruiz nos ofrece un excelente tríptico  de literatura social y realista, logrado después de 15 años de trabajo. Al haber vivido en un barrio periférico de Sevilla, conoce bien la dificultad para ascender socialmente de los habitantes, a los cuales separa del centro de las ciudades una especie de muro virtual. Con gran savoir faire el autor busca y encuentra en los barrios de extrarradio, la belleza de los valores humanos entre tanta realidad sucia, entre la falta de colores, donde todo parece estar en blanco y negro. Se trata de una novela  profundamente humana.

Tres historias con personajes que se entrecruzan en un mismo espacio. Un retablo imborrable del extrarradio.

 “Llegó todo alterado Chamaquito, la lengua hecha una estraza, contando que junto al canalón le habían reventado a Bruto. Pegaba cabezazos y lloriqueaba, los demás tenían que verlo, estaba junto al pilón, desventrado como una vaca de carnicería, los ojillos aún húmedos como dos coquinas muertas. Cucho acababa de dar lumbre a un dos papeles, bellotón de apaleado, así que ninguno estaba para mucho movimiento. Todos dijeron vale pero también dijeron pásalo, se te queman las uñas, y ahí Chamaquito empezó a berrear y a mentar a los muertos. Me cago en vuestras madres, hijos de la reputa. Pobre Chamaco, en la plazoleta se le quiere pero el cariño no da para tanto, cualquiera le quita al Panceta el pito de sus dedos mantecosos. Panceta, gordo de mierda, el niño no se contuvo y empezó a soltar la lengua, la diana de su ira era el Panceta, que entretanto no hacía sino sonreír, exhibiendo las encías negruzcas mientras dejaba escapar el humo entre sus labios con demora, como si a la bocanada le diera vergüenza salir de su cuerpo. Chamaquito se sentó en el suelo, junto a la banca, y con los ojos hincados en las colillas empezó a bisbisar solo, mi Brutín, Brutito mío. El Panceta le pasó el petardo a Lucio, sonriendo y con dos nubarrones instalados en sus pupilas. Pero ya Lucio andaba incómodo, fíjate en Chamaquito, está cabeceando sobre las rodillas, parece que tirita. Si tirita no es por frío, que con diez años ya ha tenido tiempo de acostumbrarse a la falta de abrigo. Tirita porque quisiera arrancarle a alguien el corazón a bocados, está ansioso por masticarlo y después arrojarlo al desagüe, junto a los jirones de Bruto. Lucio dio tres caladas y lo pasó a Cucho, golpeó con las manos los bolsillos del vaquero a modo de resolución y entonces lo propuso, vamos al pilón, comprobemos lo del perro. Pero Cucho acababa de tomar el canuto, la primera fumada rebuscaba ya en sus pulmones, vas a ir tú yo no me muevo. Tú eres una maricona, y tú, un comemierda, y tu madre una guarra, y tu abuela más guarra todavía, los dos se liaron a insultos y por detrás el Panceta se carcajeaba, su papada titilando como una gelatina. Chamaquito se levantó y con sus enormes ojos de charco miraba a su primo y a Cucho esperando algún dictamen. Aún no había dejado de llorar, seguía pensando en el vientre abierto de Brutillo y en sus ojos huecos de vida. En el desconcierto de la trifulca el Panceta  aprovechó para descolgarle el canuto a Cucho y darle un par de nuevas fumadas. Al final se decidió que Chamaco iría al desagüe y se traería al chucho, porque nadie iba a moverse de la plazoleta para comprobar algo que probablemente fuese mentira. A Chamaquito le volvió el llanto, esta vez violento y a raudales, lo que le valió a Cucho para argumentar que lo del perro muerto era una nueva fantasía del niño, como cuando le dio por decir que Marcelo  bajaba del cielo para verlo, que lo hacía siempre de madrugada y le preguntaba por la gente de la plazoleta. Cómo anda mi primo, le interrogaba, y el manteca de Panceta, y el canijo de Cucho, y qué tal el equipo, y después Chamaquito lo contaba en el banco, anoche mi hermano bajó de las nubes, preguntó por vosotros. La herida aún estaba reciente y por un tiempo todos creyeron, el bueno de Marcelo debe de estar disfrutando de lo lindo ahí arriba, seguro que anda todo rodeado de guayabas desnudas, de hembras de película paseándose en tanga.”

Nadie dijo que la vida fuera fácil. Pero lo es mucho menos en Balseras, barrio de la periferia. En ese paisaje reconocible en cualquiera de las ciudades españolas, los personajes de estas tres historias luchan por evitar que sus gritos se ahoguen en la densa maleza de la falta de oportunidades y la invisibilidad. Un niño huérfano busca al asesino de su perro Bruto, con la ayuda de su primo otros amigos, miembros de una banda que a pesar de su juventud conoció tiempos mejores. Un comercial de electrodomésticos se topa en una de sus habituales carreras nocturnas con una mano amputada de mujer, y decide, contra cualquier asomo de cordura, llevársela a casa. Un disminuido psíquico trabaja en el mantenimiento de una comunidad de vecinos de alto nivel donde vive la niña Sonia, por la que estaría dispuesto a dejarlo todo. Tres nouvelles que configuran un tríptico salvaje, violento y extrañamente lírico.

Daniel Ruiz nos habla sobre «Maleza»:

 

«Daniel Ruiz maneja el humor y el sarcasmo con verdadera maestría.»Ana Rodríguez Fisher, BABELIA (El País)

Daniel Ruiz (Sevilla 1976) es escritor, periodista y especialista en comunicación. Su primera novela, Chatarra, obtuvo el Premio de Novela Corta de la Universidad Politécnica de Madrid y, años después, inspiró un corto cinematográfico  preseleccionado para los Oscar en 2006. Le siguieron cinco novelas, que le han valido reconocimientos como el V Premio de Novela Corta Villa de Oria, el Premio Onuba de Novela, además de ser finalistas en premios como el Ojo Crítico de RNE. Sus últimas novelas son Todo está bien (2015), que fue recibida con entusiasmo entre los lectores por su fuerza crítica, su frescura y mordacidad, y La gran ola, merecedora del XII Premio de Novela Tusquets Editores.

Maleza. Daniel Ruiz. Novela literaria. Colección Andanzas 915.Diseño de la colección: Guillemot-Navares. Reservados todos los derechos de esta edición para Tusquets Editores, S.A.  Ilustración de cubierta: © Jennifer Kapala – Arcangel Images. 14,8 x 22,5. 288 páginas.  18,00 euros. Rústica con solapas. Ebook disponible. ISBN: 978-84-9066-499-5.

Félix José Hernández.

Libertad de palabra por Timothy Garton Ash

Cartas a Ofelia/ Crónicas literarias

Cubamatinal / París, 12 de junio de 2017.

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Querida Ofelia:

Acabo de leer un libro extraordinario, que recomiendo a todos, pues su tema principal es la Libertad, palabra que como bien sabes, siempre escribo con mayúscula.

En su inmortal obra el Manco de Lepanto pone en boca de Don Quijote las siguientes palabras: «La Libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.» Miguel de Cervantes Saavedra.

 

El análisis serio y profundo que lleva a cabo Timothy Garton Ash, hacen de este libro una obra fundamental para conocer cómo ese pilar de la Democracia que es la Libertad de expresión, puede y es utilizado por muchos.

Basta recordar las palabras escritas por el más universal de los franceses: “La libertad, la libertad. ¡Salvemos la libertad! La libertad salva lo demás. » Víctor Hugo

 

La libertad de expresión nunca ha tenido tantas oportunidades como en la actualidad: gracias a internet, todos podemos propagar cualquier idea y alcanzar una audiencia potencialmente millonaria. Pero tampoco ha sido nunca tan fácil expandir los males de la expresión ilimitada: intimidaciones, graves violaciones de la privacidad o difusión de falsedades e incitaciones al odio que pronto adquieren un carácter viral.

Timothy Garton Ash, experto conocedor de las dictaduras y la disidencia política, argumenta en estas páginas que, en nuestro mundo conectado —la nueva Cosmópolis—, la combinación de libertad y diversidad implica disponer de más y mejor libertad de palabra. En un planeta dominado por las divisiones culturales, ¿cómo encontrar formas civilizadas de estar en desacuerdo? Garton Ash dirige un proyecto global online freespeechdebate.com—, en el que invita a reflexionar sobre los conflictos relativos a la libertad de palabra: desde la censura orwelliana en China hasta la controversia acerca de las caricaturas de Mahoma en Charlie-Hebdo; desde la detención de periodistas incómodos con el poder o la persecución de los activistas pro derechos humanos hasta los riesgos que conlleva el imperio de las grandes empresas tecnológicas.

“Un manifiesto necesario sobre la libertad de expresión y los nuevos retos de la comunicación en la era digital.” Casadellibro.com

 

“Si mi padre regresara a la Tierra, quedaría asombrado al descubrir que tenemos esta cajita mágica en nuestro bolsillo desde la que acceder a tanta información y difundir cualquier idea al instante.” Timothy Garton AshEl País

Timothy Garton Ash (Reino Unido, 1955) es historiador y politólogo, autor de nueve libros sobre el declive de los regímenes comunistas europeos y otras «historias del presente» entre los que destacan, publicados por Tusquets Editores, El expediente, Historia del presente, Mundo libre y Los hechos son subversivos. Profesor en las universidades de Oxford y Stanford, Garton Ash colabora regularmente en medios como The New York Review of Books, The Guardian o El País. Libertad de palabra ha sido seleccionado por The Economist como uno de los mejores libros de 2016.

Libertad de palabra. Diez principios para un mundo conectado. Timothy Garton Ash. Título original: Free Speech. Ten Principles for a Connected World. © de la traducción: Araceli Maira Benítez. Tusquets Editores, S.A. 1ª edición abril de 2017.Colección Ensayo. 624 páginas. 15 x 22,5 cm.  24,90 euros. Rústica con solapas. ISBN : 978-84-9066-398-1

Felicito a Tusquets Editores por haber tenido la feliz idea de editar el presente libro.

Te lo enviaré para que lo disfrutes y lo hagas circular después entre nuestra familia y amigos.

Un gran abrazo desde estas lejanas tierras allende los mares,

Félix José Hernández.


Copyright 2011 Cartas a Ofelia. Félix José Hernández Valdés

Ⓒ Cubamatinal

Glosario ilustrado de fortificaciones por Tamara Blanes Martín

Cartas a Ofelia/ Crónicas literarias

Glosario ilustrado de fortificaciones. Tamara Blanes Martin

Cubamatinal / París, 27 de mayo de 2017.

Querida Ofelia:

Acabo de disfrutar mucho, leyendo el libro de esa encantadora y culta cubana que es Tamara Blanes Martín.  Pero, quién mejor que la autora, para hablarnos sobre su libro:

El glosario ilustrado de fortificaciones, concebido con 328 términos y 100 dibujos a mano alzada, tuvo como antecedente apoyar el libro de esta autora titulado Fortificaciones  del Caribe,publicado por la editorial Letras Cubanas en el año 2001. En esta edición fueron seleccionados 126 términos y 40 dibujos que fueron esenciales para familiarizarse con el contenido del libro; en esa fecha, el resto del glosario estaba en proceso.

 

Para rescatar la integridad y conservar la autenticidad de estos valiosos  monumentos es preciso conocer su evolución y las características formales y conceptuales que se generan en cada período histórico, por ello se deben identificar las diferentes tipologías de la arquitectura militar y de sus elementos constructivos. Desde el punto de vista metodológico, estos aspectos son importantes de conocer ya que las tipologías  tienen determinadas particularidades que, si se tienen de ellas un conocimiento previo, llegado el caso de haberse perdido parte de sus elementos constructivos, pueden salvarse; o si existen y no se conocen, corren el riesgo de perderse durante acciones de consolidación y/o restauración en dichos inmuebles.

 

Por esas razones, este material de consulta está dirigido en especial a los equipos multidisciplinarios que trabajan en labores de conservación y restauración de las fortificaciones como arqueólogos, historiadores, arquitectos, ingenieros, antropólogos y otros especialistas y técnicos. Además, a los guías de turismo que son los que trasmiten directamente los conocimientos a un público heterogéneo y ávido de conocer la historia y características de estas monumentales edificaciones que a simple vista no muestran la belleza de sus diseños. Los ingenieros militares emplearon rigurosos cálculos matemáticos para levantar las fortalezas cuyos elementos tenían que estar compatibles con el desarrollo de la tecnología armamentista y de las nuevas  estrategias empleadas para defender una ciudad.

 

El uso del glosario igualmente es importante para los maestros que deben difundir esta disciplina en las aulas y estimular a los estudiantes a que la estudien por sus  valores históricos, estéticos, culturales y patrimoniales. Esto contribuiría a formar futuros talentos para su preservación.

 

La arquitectura militar es compleja si la comparamos con otras tipologías de caráctercivil, doméstica, religiosa o industrial. Basta mencionar las siguientes terminologías comunes como: «sanitario o retrete», «patio», «balcón», «pasillo», «escalón», “ventana» y otra infinidad de términos, que pueden ser identificados fácilmente en cualquiera otra tipología arquitectónica mencionada arriba. Sin embargo, en las fortificaciones adoptan un nombre y una función diferente. Si seguimos el orden de estas palabras diríamos: «común o necesaria», «plaza de armas», «garita», «pasadizo», «banqueta» y «casamata».

 

Se añade la diversidad de elementos defensivos que únicamente son empleados en las fortificaciones, como saeteras, almenas, parapetos, troneras, baluartes, contraguardias, revellines, medias lunas, redientes, y otra buena cantidad de términos que solamente en un manual de este tipo o un diccionario de arquitectura militar, puede explicar su magnitud. Y por otra parte, la variedad de tipologías como reductos, bate­rías, hornabeques, fortines y polvorines, entre otras.

 

Se torna más compleja la arquitectura militar cuando se trata de definir palabras tan elementales como «fortificación», «fortaleza», «fuerte» y «castillo»; en sentido  general tienen la misma significación excepto la última que tiene sus particularidades. En ocasiones, si leemos la literatura de siglos anteriores sobre este tema rápidamente se evidencia las contradicciones entre los clásicos tratadistas de la arquitectura militar y los ingenieros militares cuando identifican una fortificación; con frecuencia estos últimos hacían caso omiso de las distinciones de algunas tipologías.

 

Por eso se pretende que el glosario ilustrado de fortificaciones pueda esclarecer esta particularísima arquitectura y que sea un instrumento válido para elevar su conocimiento  y garantizar la salvaguarda de tan relevante patrimonio cultural.

Es imprescindible señalar lo siguiente:

 

1) Este material contempla fundamentalmente los términos arquitectónicos y en menor medida incluye otros elementos que de una forma u otra han repercutido directamente en la fortificación en determinadas etapas, o forman parte obligada en esta edificación de carácter militar como son las principales técnicas y materiales de construcción. Existen valores agregados de carácter  utilitario como son las cureñas, las armas de fuego y las embarcaciones cuyo desarrollo hacen posible transformar gradualmente a la arquitectura militar y a la poliorcética.

 

2) Los términos escritos en español fueron traducidos al francés y al inglés. Algunos se les hicieron la observación que devenían de palabras árabes y del francés. A pesar de las dificultades idiomáticas, se espera que pueda beneficiar a un sector de  profesionales que trabaja en esta disciplina y que de una forma u otra tiene que asumir aquellos dos últimos idiomas como lenguas oficiales.

 

3)Los ejemplos mostrados están enfocados en las fortificaciones de España y del Caribe porque en esta región España depositó un fuerte dispositivo militar para  proteger a sus principales puertos comerciales, desde el siglo XVI hasta el siglo XIX; también, por la transferencia de esquemas constructivos europeos que fueron adaptados magistralmente a una región con sus particularidades geográficas y estratégicas.

 

4) Se trató de utilizar un lenguaje claro y sencillo que, apoyado con las ilustraciones, se pudiera tener una adecuada comprensión del tema; y por otra parte, se seleccionó una bibliografía básicay accesible al pie de cada término para posibilitar una consulta más profunda.

 

Mi agradecimiento a Hilda Magadán, autora de los dibujos que han ilustrado los principalestérminos del glosario y a David Delgado, del Centro Nacional de Conservación, Restauracióny Museología, del Ministerio de Cultura de la República de Cuba.

 

A José María Ezquiaga, Gemma Peribáñez Ayala, Javier Barros Guerton y Elena Royo González,por el asesoramiento en la traducción y apoyo incondicional del equipo  de Ezquiaga. Arquitectura, Sociedad y Territorio S.L., con sede en Madrid, España.

 

A Philippe Bragard, profesor de arquitectura y urbanismo de la universidad  Católica de Loavain y vicepresidente de ICOFORT, que ayudó con la traducción de algunos términos alfrancés en tiempo record y de igual manera a Milagros Flores, presidenta de ICOFORT.

 

A Sarah León López, profesora infatigable que ayudó con la traducción al inglés.

 

A Germán Segura García que, como conocedor del tema militar, auxilió en la  revisión de estaedición con admirable profesionalidad.

 

Y por último, un sincero y profundo agradecimiento a Carmen Fusté Bigorra, presi­denta de laAsociación Amigos del Castillo de Montjuïc, de Barcelona, que ha hecho posible la publicación de este modesto glosario.”Tamara Blanes Martín

 

  1. La Asociación de Amigos del Castillo de Montjuïc, es una organización sin ánimo de lucro fundada en 2005, declarada de Utilidad Pública en 2010 por la Generalitat de Catalunya, miembro activo del Comité Científico Internacional de ICOMOS sobre Fortificaciones y Patrimonio – ICOFORT (International Scientific Committee on Fortifications and Military Heritage) desde 2013, cuyo principal objetivo, es lograr el acercamiento de la ciudadanía al Castillo-Fortaleza de Montjuïc, además de preservar el valor universal de la Fortaleza-Castillo de Montjuïc y todas las fortificaciones en los términos de autenticidad, integridad y gestión del bien propuesto.

Tamara Blanes Martín. Licenciada en Historia del Arte, Máster en Conservación, Doctora en Ciencias Técnicos, Investigadora y Profesora Emérito. de la Cátedra regional UNESCO de Ciencias para la Conservación Integral de los Bienes Culturales para América Latina y el Caribe.

Se ha especializado en estadios de la arquitectura militar del Caribe, en Rutas Cultuales y en Proyectosde Cooperación para el Desarrollo, con numerosas investigaciones, publicaciones y reconocimientos nacionales e internacionales.

Ha sido profesora y conferencista en Cuba, Puerto Rico, Haití, Venezuela, Colombia, Estados Unidos, México, Ecuador, Panamá, España, Italia, Portugal, África y China y ha participado en misiones técnicas como asesora y consultora de ICOMOS-UNESCO en Ecua­dor, Haití, España, Perú y Panamá.

Es miembro de la Unión Nacional de Escritores yArtistas deCuba (UNEAC), miembro de número de la Cátedra «Gonzalo de Cárdenas» de Arquitectura Vernácula, de ICOMOS Cuba, del Comité Científico  Internacional de Itinerarios Culturales (CIIC) y Coordinadora de América  en el Comité Científico Internacional de Fortificaciones y Patrimonio Militar (ICOFORT), de ICOMOS.

Muy gentilmente la autora  me dedicó el presente libro con hermosas palabras, por tal motivo no te lo enviaré a San Cristóbal de La Habana como suelo hacer con todos los que leo en español. Te haré llegar otro que compraré. Estoy seguro de que a partir de que lo hayas leído, podrás admirar con miradas diferentes nuestros castillos: Los Tres Reyes del Morro, San Carlos de la  Cabaña, de la Real  Fuerza, el Torreón de San Lázaro, San Salvador de la Punta, etc.

Glosario ilustrado de fortificaciones. Tamara Blanes Martín. Editorial Galland Books, Barcelona, 2015.   © Tamara Blanes Martín para los textos. © Hilda Madagán para las ilustraciones. Diseño y maquetación : Ione Muñoz. ISBN: 978-84-16200-10-8

 

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

 

Félix José Hernández.