¿Cuba con Coca Cola?

Selecciones Cubamatinal / Venturas y desventuras del trabajo por cuenta propia. Memoria y presente de un experimento social

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Cubamatinal/ Ahora que el gobierno de La Habana se empeña –no demasiado- en dar una imagen de cambio y apertura que, sinceramente, sólo es visible con lupa y con una gran predisposición a ver lo que no existe; sería bueno recordar la historia reciente de montajes similares.

Por Miguel A. Garcia Puñales

Madrid, 30 de septiembre , 2008/ Desde las primeras confiscaciones de propiedades por parte del actual desgobierno de Cuba, y a pesar de que verbalmente se dirigieron sólo a “los monopolios extranjeros, los explotadores vinculados a la tiranía, etc.”, se limitaron de manera drástica las posibilidades de que los ciudadanos pudieran ejercer de forma libre, no ya actividades económicas complejas, sino hasta un simple oficio.

El proceso de expropiación que tuvo su guillotinado final el 13 de marzo de 1968, con la promulgación de la “Ofensiva Revolucionaria”, permitió al Estado cubano no sólo el monopolio de la pequeña propiedad, sino también del trabajo ajeno.

No fue hasta mucho después —últimos años de los setenta y los dos primeros años de la década siguiente— que se otorgaron licencias para el desarrollo de actividades de trabajo por cuenta propia. Hasta esa fecha, sólo se mantuvieron como trabajadores independientes los pequeños agricultores —soportando las presiones para la entrega de las tierras a las cooperativas y con la comercialización de sus productos también monopolizada por el Estado— y algunos sectores de transportistas, que a duras penas subsistían.

“Merolicos”, el término con el que comenzaron a conocerse en esta etapa a los nuevos
comerciales urbanos, fue un bautismo popular adoptado de la terminología mexicana, popularizado por un bodrio de telenovela de la época: “Gotita de gente”.

Como llegó a ser regla no escrita, la tendencia de las diferentes manifestaciones del trabajo “cuentapropista” derivaron, por una parte, hacia la producción y comercialización de útiles de todo tipo, y por otra, hacia la producción artesanal “artística”. La primera, bajo control de los órganos económicos del Poder Popular y sus cuerpos de inspectores; la segunda, en el entorno de la Plaza de la Catedral, predio de Eusebio Leal.

En esta primera ola “liberalizadora”, cuando llegó el momento de “recoger cordel”, los primeros chivos expiatorios fueron los artesanos; antes, incluso, que se declarara por
decreto la extinción del Mercado Libre Campesino.

La “Operación Macramé” llevó a prisión en 1981 a numerosos artesanos, zapateros fundamentalmente-, que vieron asaltados sus hogares por la policía, en horas de la madrugada —en franca violación de la Ley de Procedimiento Penal que proscribe los
registros en horarios nocturnos y sin testigos, como fue el caso—, sólo antecedidos de
una pregunta: “¿Vive en la casa algún militante del Partido (comunista)?”. Una respuesta
en positivo invalidaba automáticamente la actuación policial.

Mucha gente fue a parar a prisión por ejercer con licencias de producción que no eran acompañadas, al momento de su emisión, por los mecanismos de comercialización de materias primas, indispensables para su puesta en marcha. Así, la inducción al delito por parte de las instituciones estatales terminó como siempre, rompiéndose por la parte más débil de la cuerda.

Sólo mucho tiempo después, y apremiado por la más profunda crisis de su accidentada  historia, el actual gobierno (¡Qué eufemismo, si desde que tenemos memoria es el mismo!) autorizó el renacer del trabajo privado.

Desde finales de 1992 se comenzó a percibir un resquebrajamiento de las normas coercitivas en el trasiego urbano. No así en el medio rural, donde nuevas leyes de expropiación de la tierra, como la penalización a la venta “ilícita” de productos del agro, se acompañaron de la militarización de grandes extensiones agrícolas y el establecimiento de guardas armados. Estos últimos, autores directos de más de un asesinato sobre la población hambrienta que intentaba redistribuir por su cuenta los muy escasos productos inexistentes en el mercado, a pesar de las “movilizaciones masivas”, los “contingentes agrícolas” o los “planes de alta tecnología”.

Incluso con salarios históricamente bajos, el dinero sin valor se acumuló en una población urbana que comenzaba a abandonar masivamente los puestos de trabajo, mitad por voluntad propia, mitad por el cierre impuesto de muchas empresas que se preparaban para la llamada “Opción Cero”. Era imprescindible crear un mecanismo de auto satisfacción de necesidades, ocupación laboral y mental del pueblo, para evitar un estallido social previsible; el cual llegó a producirse en alguna medida el 5 de agosto de1994, con el conocido como “El Maleconazo”.

Los apagones generalizados propiciaron lo que popularmente se bautizó como “la intifada”, es decir, el apedreamiento nocturno de cuanta institución, comercio o propiedad estatal pudiera ser objeto de la ira popular. El malestar tomó visos de rebelión urbana, controlada en parte por una fuerte ofensiva policial y por el cada vez más acentuado aislamiento informativo entre distintas zonas de las ciudades. Este impidió el “efecto dominó” entre los diferentes focos urbanos de resistencia; aunque sólo en parte, pues “radio bemba” y las transmisiones masivamente escuchadas de Radio Martí se encargaron que, sobre todo en la capital, fuera una verdadera bomba de relojería.

Quizás un día, cuando se pueda acceder a los archivos de la policía política, se sepa cuán cerca o no se estuvo del derrumbe del régimen en esos días y cuánto influyó directamente en la población la espeluznante narración radiada del crimen cometido con los tripulantes y pasajeros del remolcador 13 de Marzo, en julio de 1994.

Desde un año antes de esa fatídica fecha, se hizo cada vez más frecuente que grupos de merolicos aparecieran por todas las poblaciones del país, fundamentalmente en la capital, sin ser molestados por la policía, con el apoyo tácito de los delegados de barrio del Poder Popular. Estos últimos no sólo facilitaron espacios públicos para el desarrollo de ferias populares, sino que además cobraron un “impuesto” por el espacio ocupado, casi siempre bajo el control de un jefe de brigada, es decir, un merolico más, responsabilizado en tratar directamente con las autoridades.

Los parques Córdoba, en la barriada de La Víbora; Santos Suárez, algo más al norte; Palatino, en las inmediaciones de la Ciudad Deportiva; la céntrica esquina de Calzada del Cerro y la Avenida de Boyeros; la calle Factor, en el municipio capitalino de Plaza; la calle Serrano y un sin número de locaciones dentro de la ciudad, fueron invadidas en cuestión de muy pocos meses por miles de emprendedores que suministraban a la población aquellos artículos y servicios que durante años el Estado fue incapaz de proporcionar.

Numerosos centros de trabajo abrieron sus puertas determinado día de la semana para que se comercializara en directo a sus trabajadores, los mil y un artículos que los nuevos buhoneros eran capaces de mover sobre sus bicicletas. ¿Quién otorgó permiso a un administrador estatal para este tipo de relación con el trabajo privado?

Visto en el tiempo, es fácil identificar que era sólo un remedio transitorio, no a las carencias populares, sino al malestar popular. Muchos miles de personas comenzaron entonces a ocupar su tiempo en tirar de sus más recónditas facultades creativas para producir y comercializar cuanto objeto fuera vendible. Esto era bueno para el Estado, que por propia conveniencia puso en marcha los mecanismos espontáneos de la producción mercantil, conocedor de que ésta se reproduce geométricamente.

“Hombre ocupado, enemigo anulado”; parecía ser la máxima de ese momento dentro de
la política del gobierno. Adicionalmente, se aprovechó la ola para dar la impresión exterior de que se abría a transformaciones liberalizadoras. Era muy común por esos días de 1993 observar grandes estampidas humanas de merolicos, al ver en
determinados momentos a un camarógrafo de la televisión grabando una feria. Todos
temían que fuera una encerrona de la policía para grabarlos y hacerles terminar como
sus homólogos de 1981.

Numerosos personeros del régimen —Carlos Lage, por ejemplo— fueron vistos en muchas de estas ferias acompañados por extranjeros. Hoy sabemos que “cabildeaban”
para convencer al mundo de que el gobierno cubano se estaba abriendo a su población,
cuando en realidad lo que les interesaba era sólo eso, convencer, para acceder a nuevas
fuentes de financiamiento, y ganar en credibilidad.

Las recomendaciones económicas del asesoramiento efectuado —a petición de la parte
cubana— por el ex ministro español de Economía Carlos Solchaga, se aplicaron al estilo
cubano. Es decir, se fabricó un bodrio ecléctico que permitió al entonces Ministro de
Exteriores -Robaina- propagar por el mundo que ya habíamos tocado fondo. Se le olvidó decir que el fondo cubano se comporta como los récords de Pipín: siempre pueden ser
superados en profundidad.

En ese mismo año de 1993 se decidió, al fin, legitimar el experimento. Fueron creados
los mecanismos de control, una agencia estatal específica para ello —ONAT—, que más
tarde serviría como aparato de estrangulación a los propios emprendedores, que sin
proponérselo sirvieron de mecanismo de compensación social a un sistema que se
encontraba en los estertores de la agonía.

De todos los espacios urbanos cubiertos por la nueva ola de comercialización, el más
importante, sin ninguna duda, fue la feria establecida en la calle G de la barriada de El
Vedado, en pleno corazón turístico de La Habana y a un kilómetro escaso de la Plaza
José Martí, es decir, a la vista del centro del poder estatal.

Sus orígenes, como los de otros grupos o “brigadas de artesanos”, estuvieron relacionados con funcionarios del Poder Popular, y además, con dirigentes intermedios de la Unión de Jóvenes Comunistas.

Lo cierto es que para fines de 1994 —a pocos meses de la válvula liberadora que significó para el régimen la salida masiva de balseros y el “renacimiento” del mercado campesino— la feria de la calle G desplazó en importancia a la de la Plaza de la Catedral. Esta última seguía siendo controlada por el grupo de Eusebio Leal, mediante algunos mecanismos legales fortalecidos a tales efectos, después de la “limpieza” de 1981. Estos eran el Fondo de Bienes Culturales y la Asociación Cubana de Artesanos Artistas.

Los organizadores de la feria de la calle G vieron el filón que podrían representar, en las
nuevas condiciones, las elitistas limitaciones impuestas por grupos interesados en nuevos ingresos a la feria de la Plaza de la Catedral, y al hecho cierto de que la calle 23 y la propia calle G eran el centro geográfico del movimiento turístico de La Habana.

Nada habría tenido de extraordinaria con relación a otras ferias establecidas en la ciudad, si no fuera por el hecho de que la dirección de la “brigada” seleccionaba cuidadosamente los productos artesanos que allí se exponían a la venta, y que en el ámbito de las condiciones del momento, en la práctica funcionaba sólo con las leyes del mercado.

En poco tiempo, por sí misma, se convirtió en un polo turístico de la ciudad. Los guías de
los autobuses de turismo —previo trato con la dirección de la feria— incluyeron en su
itinerario la visita al “rastro” habanero. Diversos grupos móviles de empresas estatales
comercializadoras de comida rápida se desplazaban los sábados y domingos a un mercado seguro, que movía grandes cantidades de divisas, donde eran clientes desde
los turistas hasta los visitantes nacionales y los propios comerciantes cubanos que allí
exponían sus mercancías.

Pronto la feria se expandió, comenzando en la calle 23. Avanzaba por todo el amplio
paseo de G hasta casi llegar a la altura del Ministerio de Relaciones Exteriores, varias
calles más abajo, en dirección hacia el malecón habanero.

Sin embargo, en el tramo de la calle 23 y hasta el mausoleo al presidente José Miguel
Gómez, se estableció una nueva versión de la feria controlada por el Poder Popular y la
ONAT, con productos menos elitistas, desde el punto de vista artístico, pero con mucha
salida popular, que abarcaron desde zapatos hechos a mano hasta útiles del hogar de
todo tipo y función.

En torno a estas dos secciones de la feria se tejieron, de manera asombrosamente rápida, negocios de prestación de servicios y suministros destinados al personal de la feria y al público que la mantenía con vida.

Los aparcamientos de bicicletas comenzaron a florecer, así como las casas dedicadas al almacenamiento de mercancías y de útiles de venta -mesas, sombrillas, etc. -. Muchos hogares de los alrededores comenzaron a facilitar el uso de los servicios sanitarios por un módico precio y con unas condiciones de limpieza, por decenios olvidadas en los pocos lugares públicos que sobrevivían en La Habana.

Los comerciantes, que debían mantenerse hasta once horas bajo un sol de justicia, protegidos sólo por una sombrilla de playa, podían adquirir en su propio puesto de trabajo apetitosos menús, bebidas o aperitivos, servidos por los vecinos de las inmediaciones.

Al progresar la feria, los propios comerciantes crearon con sus ganancias un servicio de
seguridad que bloqueaba las acciones de los ladrones —tironeros—, y para ello identificaron al personal encargado de la custodia con una camiseta confeccionada
especialmente para ese servicio, y se adquirió un sistema de comunicación inalámbrico
que facilitó la tarea de los guardas.

Numerosos diseñadores gráficos comenzaron a ofertar sus productos, tales como
tarjetas de presentación, bolsas impresas con logotipos comerciales, cajas de embalaje
y los mil y un renglones que pueden complementar una actividad comercial de este tipo.
Algunas asociaciones legales en el país comenzaron a ofertar servicios de publicidad en
las páginas de sus revistas, y ya se hablaba de contactos directos con asociaciones de
comerciantes ambulantes y de ferias de otros países para intercambiar experiencias.

En su casi totalidad, los comerciantes de esta feria eran profesionales universitarios o
técnicos medios de alta graduación. Muchos llegaron a decir que ahora estaban en
Cuba, pero con Coca Cola.

Se equivocaron, eran sólo la élite de un numeroso movimiento social de supervivencia utilizado por el gobierno para sus fines, y que tiene sus últimas gradaciones en el infeliz jubilado que vende los cigarrillos de su cuota para intentar reunir el dinero que lo salve de la inanición, en un país donde sin dólares o sin ingentes cantidades de dinero nacional no se puede siquiera mantener una alimentación básica, digan lo que digan las amañadas estadísticas estatales.

El segundo domingo de mayo de 1995 marcó la fecha exacta del fin del utópico sueño, en el que por enésima vez y por necesidad impuesta cayeron los más activos y emprendedores miembros de la población urbana.

El presidente del Poder Popular en la ciudad paseó con bastante mala cara la feria en toda su extensión. Ya existían referencias de pretextos sobre el supuesto maltrato al inexistente césped, así como propuestas concretas de los comerciantes para pagar la remodelación de toda la jardinería de la calle y su mantenimiento permanente.

Los trabajadores por cuenta propia pagaron de sus bolsillos a las brigadas de limpieza que reorganizaban el aspecto del lugar en tiempo récord, a pesar de cotizar impuestos por el espacio público utilizado.

Ese día se comunicó a todos los comerciantes que la feria desaparecía por orden del gobierno. Comenzó un largo camino de dislocación de sus miembros en micro espacios, con las peores condiciones y bajo la mirada controladora y ambiciosa de la más grande red de inspectores corruptos de la que se tenga memoria.

Era menester llenar las tiendas vacías del gobierno, darle de comer a toda una burocracia apática y menesterosa, y sobre todo, ayudar a mantener al mismo régimen que generó las condiciones de empobrecimiento del país. Ya se consideraba a salvo la misma dictadura que en 1992 exponía que se necesitaban dos años para sobrevivir a la caída del muro, ¡ni ellos mismos creían poder hacerlo!

Llegaba la hora de las tiendas en divisas, de los oficiales reconvertidos en gerentes -con hijos residiendo en el extranjero representando el negocio familiar- en fin, de la Cuba con Tropicola.

Y no es que la bebida americana sea algo excepcional. Es que la cubana, confeccionada con azúcar amarga, tiene un sabor algo raro, quizás como la catalogó García Márquez allá por la década de los sesenta. Decía El Gabo por aquella fecha que tenía varios e imprecisos sabores; el mejor de todos, el sabor de las alas de una cucaracha.


Información vinculada: 

El Timo del Salario en Cuba

Los tentáculos “solidarios” (III)

Selecciones Cubamatinal / Las redes mediáticas 

Xinhua-PL

 

Cubamatinal / La historia de los partidarios del régimen de La Habana, pasa obligatoriamente por las redes mediáticas. A diferencia de la propaganda en los países de gobiernos democráticos, en el que los diferentes partidos o agrupaciones políticas basan sus campañas en los programas electorales y por tanto en promesas mas o menos creíbles; la propaganda comunista fundamenta sus intervenciones en una supuesta superioridad moral –impuesta a priori a los destinatarios- que convierte sus promesas en la única alternativa posible.

Por Miguel A. Garcia Puñales

Madrid, 2 de mayo de 2005/ No es caso historiar las fabulaciones que convierten los supuestos propagandísticos en “verdades irrebatibles”, no al menos en este artículo; debería ser innecesario después de la apertura del Telón de Acero.

Sin embargo se torna ineludible advertir sobre sus mecanismos de expansión,              – cuando menos por un simple instinto de conservación –  avalado por la “Historia”, con mayúsculas.

Los estados totalitarios combinan con extraño éxito los bombardeos masivos de anuncio auto halagador, con la peligrosa tendencia de los gobiernos democráticos que se limitan a “dejar hacer” en el mejor de los casos, cuando no colaboran de forma entusiasta en la construcción de su propia fosa.

En 1938 el  fascismo alemán encuentra en la “conveniencia política” anglo-franco-americana un extraño aliado indirecto en su política anti-judía. Un convenio entre 39 naciones democráticas limitaba la ayuda a los refugiados hebreos; poco tiempo después se engendraron “la noche de los cristales rotos”, la “Guerra Relámpago” y en 1940  Hitler  se paseaba bajo el Arco de Triunfo.

Duro trabajo, ingentes recursos y muchos millones de vidas costaron a los Aliados su equivocada política de “apaciguamiento”. Sin embargo algunos años antes del fin de la II Guerra Mundial, -justo antes de su comienzo el 1º de septiembre de 1939- la maquinaria propagandística del Canciller alemán “demostró” con éxito a la prensa internacional las “bondades humanitarias” de sus campos de concentración. No fue hasta la entrada de los ejércitos aliados  – a finales de la guerra en 1945 –  a los campos de exterminios asentados en Polonia, que el gran público pudo comprender con horror que no eran fábulas los insistentes relatos llegados a occidente en boca de los refugiados; nacía entonces el reconocimiento del Holocausto.

Hace casi dos decenios presté a un amigo el libro “Doce años con Hitler”, escrito por el secretario de prensa del dictador alemán; sin comentarios previos le pedí que discutiríamos sobre el texto cuando lo terminara de leer.

Varios días después quiso convencerme que Fidel Castro era la reencarnación del cabo austriaco, le pedí paciencia y sin poder recuperar mi libro –aún circula por La Habana- le facilité entonces la Biografía de Stalin. El efecto fue demoledor, le tocó aprender de golpe algo que los amantes de la “Hechología” conocen de antaño, la similitud entre hechos históricos separados en el tiempo y el espacio siempre que se cumplan premisas socio-históricas similares.

Algún tiempo después cometí un ensañamiento informativo, le presté – para ser ojeado sólo en una noche a pesar de sus más de 700 páginas – la Biografía de Fidel Castro escrita por Tad Szulc; razonó entonces que el Bien y el Mal no son conceptos abstractos, que se encuentran además en la base de la propia naturaleza humana y que la mejor defensa contra las dictaduras pasa por las alertas constantes contra de ellas y sobre todo por no servirle de cómplices. Desde entonces es un devorador de información, aunque como muchos cubanos esconden su abulia social en el alcohol.

Me disgrego de los párrafos anteriores sólo para razonar cómo es posible que multitud de asociaciones se constituyen en red para apoyar las consecuencias de un sistema que obviamente no admitirían para sí mismos en sus países de origen. Evidentemente además de parte, son víctimas de la propia propaganda que ayudan a mantener.

El gobierno de Cuba, ha contado desde sus inicios con todas las facilidades – y con los recursos- que aporta el control absoluto de una nación, con las posibilidades agregadas de formar parte durante 30 años de un sistema social que llegó a ocupar una buena parte del globo terráqueo.

Posee una extensa red de medios -propios o asociados- que trabajan para ello. Desde la Agencia Prensa Latina, hasta numerosas editoriales en todo el orbe, Europa y los Estados Unidos incluso. Pude participar como funcionario vinculado a una editorial cubana de Ciencia y Técnica en reuniones, Ferias del Libro y sostener numerosos encuentros con editorialistas de todo el mundo que manifestaban con ingenua candidez el desconocimiento de lo que ellos llamaban “el socialismo real”. 

Los que dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo libre a efectuar un seguimiento de las redes publicitarias del gobierno cubano, reconocemos en su proliferación mediática en ascenso, un fenómeno que no nos era extraño dentro de la Isla; el “espontáneo”.

Al igual de lo que ocurre de tarde en tarde en los ruedos taurinos españoles, donde un aprendiz de torero sin la preparación correspondiente, salta al ruedo, casi siempre para dejarse en el empeño su bautismo de sangre y quizás la vida; es común en la Isla que numerosos profesionales, técnicos o simples trabajadores “den ideas” de cómo mejorar los mecanismos de control del gigantesco aparato represivo.

Nada tendría que ver si estuviéramos hablando de personas ideológicamente afines al sistema e incluso de simples “mangantes” en busca de recursos para el latrocinio, pero no, casi siempre estamos hablando de personas que en su seno íntimo -de familiares y amigos- son cáusticos críticos del sistema represivo que ayudan a perfeccionar. Cumplen así aquella parte oscura de la naturaleza humana que nos lleva a querer sobresalir. Como me estoy poniendo viejo  no me resisto a ser anecdótico.

Hace ya una buena porción de años conocí a una persona -crítico totalmente razonado del sistema- que sin embargo por iniciativa propia y en virtud de las facilidades que le ofrecía el desempeño de su profesión, situó escuchas electrónicas en un habitáculo donde solían confesar sus pecados a un cura católico jóvenes enfermos de SIDA. ¡Nadie le pidió que efectuara tamaña violación de los derechos de las personas! y por supuesto la iniciativa fue muy bien acogida por los funcionarios del aparato represivo.

De igual forma, numerosas asociaciones, ¡De todo tipo! aparecen constantemente en la escena internacional para dar apoyo mediático a la tiranía cubana. Muchas de esas asociaciones están integradas por personas que vomitarían sólo de imaginarse un estado de cosas similar en sus países de origen. Constituyen una mezcla de consumidores de las fábulas políticas isleñas, teorías izquierdistas trasnochadas y concepciones paternalistas para nada alejadas de estructuras mentales racistas.

Hace poco menos de un año, un amigo español, incrédulo de las explicaciones que le aportábamos, decidió aplicar el método más antiguo del conocimiento, el ensayo-error. De alguna forma logró vivir seis meses en Cuba, trató de hacerlo además sin el concurso de ingentes cantidades de divisas. El hombre que regresó a mi puerta, famélico, quemado por el sol y con evidentes muestras de nerviosismo en el movimiento de sus manos, es hoy uno de nuestros mejores activistas. Actualmente cuando habla de Cuba repite a cuantos quieran oírle que nuestros relatos son ciertos.

 En cierta medida somos los nuevos judíos, nos endilgaron epítetos denigrantes            – ¡Gusanos! Y se nos exige riguroso visado para huir a cualquier país del mundo, ¡incluso en aquel que hasta ayer admitía sin visados a miles y miles de emigrantes económicos de nuestro entorno geográfico!

Alguien podrá preguntarse ¿Para qué son necesarias esas Asociaciones a un estado como el cubano?, Pues por la sencilla razón que la base de este tipo de sistema totalitario -sobre todo del isleño- es la propaganda. No hay que olvidar que las asociaciones no gubernamentales –aunque muchas estén tele dirigidas nacionalmente a través de los sistemas de subvenciones- constituyen grupos de presión sobre sus respectivos gobiernos, como corresponde al entramado civilista al que pertenecen. No en balde el régimen de La Habana se empeña en impedir el renacimiento de las estructuras civilistas en la Perla de las Antillas.

Una simple búsqueda y tomando sólo como criterio el nombre de algunas de las innumerables asociaciones que son promocionadas en las páginas del actual desgobierno de la Isla, nos arroja el siguiente resultado:

Organizaciones de Solidaridad con “Cuba”:



Svensk-Kubanska Föreningen
  ( Asociación Sueca Cubana)

http://www.svensk-kubanska.se/cubava/index.html
Ordförande ( Presidente)
Martin Österlin
tel 031-711 07 99
martin.cuba@sverige.nu 
• Associazione di Solidarietà Internazionalista con Cuba (ASICUBA)
c.p. 7, 45032 Bergantino (RO) Italia
Tel. e fax. +39 425 87358
E-mail: asicuba@ecn.org
Web: http://www.ecn.org/asicuba/
• CUBASI
Kleima Alexanderstr. 28
10178 Berlin
Germany
tel: 030-24009455
fax: 030-24009409
• KAMPAGNEN TANKER TIL CUBA
c/o Murerarbejdsmaendenes Fagforliing
Wesselsgade 17
220 ON
tel: 40419616
fax31390864
• NETZWERK CUBA
Reuterstrasse 44
53113 Bonn 
Germany
tel/fax: 0228-241505
• CUBAGRUPPE OFFENBURG 
c/o Dorothee Piermont; 
Postfach 2173; 
77611 Offenburg 
E-mail: CUBARED@PDSLL.COMLINK.DE
http://ix.urz.uni-heidelberg.de/~pklee/
Info: Netzwerk Cuba in Bonn Tel./ Fax 0228 241505
• COORDINADORA DE SOLIDARIDAD CON CUBA Y AMERICA
Ungheria
tel: 0036-1-2585 fax: 0036-1-1805462
• SDRUZENI CESKO-KUBANSKEHO PRATELSTVI PRI VELVYSLANECTVI KUBANSKE REPUBLIKY
Pani Veslava Kodykova
Sibirske nam. 1
160 00  Praha 6
Ceska Rep.
• MEDICUBA
c/o Prof. F. Cavalli
Dept. Oncology
Osp. S. Giovanni
6500 Bellinzona
tel.: 0041-91-8208666
fax: 00418209044
• ASSOCIATION SUISSE-CUBA
Coordination Nazionale
case postale 1136
CH 
1211 Geneve 1
fax: 0041-35371980
• ASOCIACION AMISTAD AUSTRIA CUBA
INTERNATIONAL INSTITUTE OF PEACE
N, Ioiiwaldpiatz 5
1040 Vienna
Austria
tel: 0043-1-5053236
• MALTA-CUBA SOCIETY
14/8 Vincenti Buildings, Strait Strect
Valletta Malta
tel: 0035-6-232311
fax: 0035-6-249508
• ASOCIACION DE AMISTAD HELENO-CUBANA
Bubulinas 28
106.82 
Atene 
tel: 0030-1-8214916
• ASOCIACION DE AMISTAD CHIPRE-CUBA
fax: 2461574
• ONG SOLIDARITE LUXEMBURGO-CUBA
30 rue Guillaume Schneider 1
2522 Luxemburg
tel/fax: 352-472798
• CUBASI
Buyskade 39 G
1051 HT Amsterdam
Holland
tel: (0031-20) 6849876
fax: 6880366
•DANISH CUBAN FRIENDSHIP ASSSCIATIN
Griffenfeldsgade 35
2200 Kobenahaven 
tel: 0045-31351050
fax: 0045-35371980
• ASOCIACION DE AMISTAD ISLAS FEROE-CUBA
PO Box 2055 FR.16 
Argir Koiigagotu II, 
I 00 Torshavn
Foroyar ( Islas Feroe)
• ASOCIACION NORUEGO-CUBANA
Postboks 6840 
StOlavs pi.
0130 Oslo
Norway
tel: 22203981
• NORVEGIAN CONFEDERATION OF TRADE UNION
Yotings gale 11
0181 Oslo
Norvegia
• SUOMI-KUUBA-SEURA  r.y.
Unionimkatu 45 B 41
00170 HELSINKI 
FINLAND
Tel. +358-9-1356449
Fax. +358-9-1356819
• ASSOCIAÇÃO DE AMIZADE PORTUGAL-CUBA
 R. Rodrigo Fonseca 107 R/C
1070 Lisboa
Portugal
Membros de la Associação:
– Laurentino Barbosa
Avenida da Boavista
4100 Porto
Portugal
E-mail: pcp.dorp@mail.telepac.pt
http://www.dorp.pcp.pt (Partido Comunista Portugues Regional)
– Paulo J. S. Mauricio
Rua Peixinho Junior, 23, 4º D
Paco de Arcos, Oeiras
2780 Paco de Arcos
Portugal
E-mail: paumau@mail.tel
•ASOC.AMISTAD GADITANO-CUBANA 
Sta  .M  Cabeza,11 Duplic.Esc.Izda.3ºB 
Apdo.1043
11007 Cadiz 
Tel … -281010 PAR. 278434 
fax … -211100
•ASOC.AMIST.HISPANO-CUBA”B.DE LAS CASAS”
Plza.Duque,11 Piso 3º C 
41001 Sevilla
Tel 955-564274/ PAR.5600032 
fax 955-4480250
•ASOC. DE AMISTAD CON CUBA PUERTO REAL
Glta .Ingeniero La Cierva,4- Piso11
11010 Cadiz 
Tel … -830934 
fax … -837601
 •COLEC.SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO CUBANO 
Atarfe ,12
14012 Cordoba 
Tel 957-475892 / 271805 
fax 957-405661 / 486408
 •ASOC.AMISTAD Y SOLIDARIDAD”VA POR CUBA”  
Huelva
Tel … -255933     247276/77 
fax … -233516     261998
•PLATAFORMA “ALMERIA POR CUBA” ANDALUCIA 
Alcalde Muñoz, 4-5º 1 
04004 Almeria 
Tel … -2313043 (CHARO LAMBER) 
CC.OO.MALG.228803/4
•DEFENSEM CUBA
Diputació 88
Ppal. 2a 
08015 Barcelona
España
tel: 93- 3253656
• ASOCIACION AMISTAD HISPANO CUBANA
Libertad 22 
28004 Madrid 
Tel.: 0034-1-5222025
fax: 0034-1-5223168
• AMIGOS DE CUBA
Apdo. Correos 391
36080 Pontevedra
• ASOCIACION DE AMISTAD CON CUBA DE LEON
c/ Reino de Leon 9  – 11
tel/ fax: 209308
• ASOCIACION EXTREMENO-CUBANA DE SOLIDARIDAD
Apartado 127 
06800 Mérida 
tel: 924314464
• CASAL D’AMISTAD AMB CUBA DE BADALONA
Apart de Corretis 47
Badaiona 0891
tel: 0034-3-4602378
fax: 0034-3-4602190
• ASOCIACION HISPANO CUBANA PAZ Y AMISTAD
Apartado de correos 457
c/ Rui Perez 3
1a a izquierda 
33400 Aviles
Asturia España
tel: 0034-98-5566466
fax: 0034-98-5550954
•COMITÊ DE DEFESA DA REVOLUÇÃO CUBANA -BRAILIA-
Caixa Postal 4544, 
Brasilia- DF
Tel: 061-9837628/9833609
E-mail: Afonso@BRNet.com.br
http://www.brnet.com.br/pages/afonso/capahp.html
•COMITE DE SOLIDARIDAD CON CUBA EN PUERTO RICO
Rapresentante:El Gallego
E-mail: Jordi@coqui.net
•AMIGOS DE CUBA, CANADA
Responsable: Nino Pagliccia
E-mail: pagli@powerline.chspr.ubc.ca
•NOVA SCOTIA-CUBA ASSOC. (NSCUBA)
PO Box 632, Halifax Central
Halifax, N.S. B3J 2T2 Canada
Fax: 902-422-4586
http://www.chebucto.ns.ca/CommunitySupport/NSCUBA/index.html
E-mail: nscuba@web.apc.org
Responsable: Sherry  Cline  
E-mail: Sherri.Cline@StMarys.ca
•ASSOCIAZONE NAZIONALE DI AMICIZIA ITALIA-CUBA
Sede Nazionale (Milano):
http://www.clarence.com/assoc/amicuba/
E-mail: asitcuba@mbox.vol.it
– Teo (Circolo di Bergamo)
E-mail: teo@mediacom.it
-Federico Anfusio (Circolo di Torino)
E-mail: fanfusio@cdc.it
– Alessandro Folghera (Circolo di Brescia)
E-mail: Ale.Ramon@numerica.it

 
¡Cómo muestra, un botón!. Por otra parte las movilizaciones internacionales de apoyo a la dictadura se consideran fundamentales en el entramado de inteligencia para el cumplimiento de los objetivos políticos a largo plazo. El régimen de Castro tiene un solo e importante superobjetivo; mantenerse en el poder, a él supedita los otros dos objetivos de su estrategia internacional, a saber: el ataque constante contra Estados Unidos y la expansión del sistema más allá de sus fronteras.

El ataque permanente a los Estados Unidos de América le facilita ante todo el pretexto de sus propios fracasos, amén de la “justificación” de sus medidas coercitivas y la violación constante de los derechos a su población, al menos con aquella parte del planeta que está dispuesta a aceptar por buenas esas medidas con tal de que se siga presentando como “bandera anti-imperialista”. La expansión –desestabilización – más allá de las fronteras nacionales, le permite a la par que crear aliados –el caso de Chávez en Venezuela no sólo es evidente sino que se ha ejecutado de la forma más chulesca posible- sobre todo, alejar los conflictos de sus fronteras. Mientras más postergado se siente el dictador triturando a su pueblo, más seguro se sabe.

Las conocidas relaciones del gobierno cubano con numerosos intelectuales, periodistas, editores -cineastas incluidos-, se complementan con el gasto desmesurado en propaganda política allende sus fronteras nacionales, e incluso continentales. La difusión del Canal Cuba Visión a través de la cadena Digital Plus, le permite por ejemplo situar las Mesas Redondas y los megalómanos discursos del senil dictador en las pantallas españolas, sin que exista reciprocidad alguna en una nación donde se prohíben las recepciones de televisión extranjeras no controladas por los canales estatales; en donde incluso se sobrevuelan las ciudades con helicópteros –sobre todo en La Habana- para detectar  entre la población las prohibidas antenas parabólicas.

Otro nivel poco conocido de estas cadenas mediáticas lo constituyen, las vías informales de transmisión de datos, que sin embargo son perfectamente diseñadas por los estrategas de la propaganda política de Castro. Lo que en Cuba se denomina “Radio Bemba”, es decir la transmisión  boca a boca, es parte importante de la  configuración propagandística del gobierno.

Durante mucho tiempo y hasta que comenzaron a proliferar los movimientos de Derechos Humanos en el país, la población empezara a perder el miedo  y las cantidades de turistas fueran tales que se hace imposible literalmente controlar a cada uno de ellos, absolutamente todos los visitantes extranjeros al país, fueran turistas o no, eran víctimas de un montaje mediático donde la figura principal de tal pantomima era siempre el “acompañante” cubano del visitante. El principal esfuerzo de ese paradigma con anterioridad a la entrada masiva de turistas al país, lo constituyó el “Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes” de 1978.

En el momento actual se torna extremadamente difícil esconder la realidad del país a los millones de turistas que según las propias cifras –probablemente exageradas- aporta el gobierno. Se puede afirmar sin temor a equivocación que los principales   anti-propagandistas de la realidad oficial cubana, lo han formado los visitantes extranjeros que visitan el país con ánimo de conocer de primera mano la realidad y contactan directamente con la población. Es el precio que paga la dictadura por acopiar los millones de dólares que ingresa por esa vía.

Sin embargo, aprovechando la explotación de mano de obra nacional en contratos suscritos fuera de las fronteras nacionales, se desarrolla en estos momentos toda una campaña, sobre todo con Latinoamérica de propaganda política y tráfico de influencias.

Los miles de profesionales cubanos, -sobre todo médicos- que se encuentran desarrollando sus actividades  en el entorno latinoamericano, por ejemplo en Venezuela, Paraguay, Guatemala, Brasil, Bolivia, Ecuador, Costa Rica etc. son, en dependencia de las facilidades políticas de cada país, agentes de propaganda indirecta –a veces no tan indirecta-  del gobierno de Castro. Con sólo revisar las funciones de los miles de técnicos cubanos en Venezuela se tendrá una idea aproximada de hasta dónde se siguen cumpliendo las máximas aplicables en otra época a la población cubana que aceptaba misiones internacionalistas.

He conversado en Madrid con decenas de emigrantes económicos latinoamericanos, la última ola corresponde a los emigrantes paraguayos. Además de simpáticos y de conservar en su totalidad la lengua Guaraní, comparten con el cubano el temprano sentimiento de desarraigo no bien ponen pie en tierra extranjera. Resultan  de una sana ingenuidad y de un desconocimiento absoluto por lo que ocurre en Cuba; muchos de ellos comentan las listas de hijos o familiares que están anotados en la embajada caribeña para ir a estudiar a Cuba.

La fábula del buen samaritano que hace renacer de sus cenizas los viejos planes educacionales para estudiantes extranjeros, en el juego de billar creo la llamarían “carambola”. A saber;

a) Forman personal seleccionado procedentes de los países sobre los cuales quieren ejercer influencias –hay que recordar que en ONU cada país es un voto, incluso las dictaduras, ¡incluso en la Comisión de Derechos Humanos, integrada en parte por las dictaduras que violan esos derechos!-

b) Obtienen recursos de organismos internacionales a la vez que prestigio por contribuir a la “lucha contra el subdesarrollo”, c) diseminan en los respectivos países leyendas difíciles de desmontar e d) ingresan divisas por la mano de obra barata que emplean. Carambola total.

Adicionalmente, crean redes de “solidaridad con Cuba”, es decir, con el gobierno de Castro. Eso unido a los intereses de los países ricos en sus inversiones cubanas, termina de configurar el entramado político largamente tejido durante algo más de 46 años, pero ese amigo lector es tema de la última parte de este artículo. 

 

Los tentáculos “solidarios” (I)

Selecciones Cubamatinal/ La Hidra comunista y sus relaciones globales

CRIMENESDELCOMUNISMO

Cubamatinal / Una de las virtudes que caracterizan  a una parte de la población española es su capacidad para conectar con el dolor ajeno. Todavía recuerdo en 1998 la monumental movilización de recursos donados por el pueblo ibero a las víctimas del huracán Mitch y cómo numerosas ONGs, con Cruz Roja a la cabeza se lanzaron a la calle en fructíferas campañas de sensibilización ciudadana.

Por Miguel A. Garcia Puñales

Madrid, 10 de marzo de 2005/ Sin embargo esa virtud la hace reo de manipulaciones inconfesables. Poco se tarda en comprender que en España los sentimientos solidarios son objeto de bochornosas maniobras. La prensa destapa de vez en vez a instituciones que tras su apariencia solidaria se ocupan de asuntos menos altruistas.

Durante años, también el gobierno de Cuba ha aprovechado ampliamente esa capacidad que poseen las democracias occidentales para comportarse de manera totalmente ingenua ante el más sofisticado de los sistemas de manipulación; la doctrina comunista.

No vamos a hacer de este artículo una lista interminable de las entidades que bajo el manto de la solidaridad y la hermandad entre los pueblos, inundan la geografía española a favor de la más antigua dictadura del planeta. Sólo haremos referencia a dos de ellas, hijas legítimas de dos momentos igualmente aberrantes de la llamada “revolución cubana”.

En  1967 se celebra en La Habana el más grande cónclave de la subversión mundial; La Conferencia Tricontinental. A ella acudieron como moscas -por supuesto subvencionados por el gobierno cubano-, las más connotadas fuerzas de la extrema izquierda violenta internacional. Fue en esa reunión donde se entronizó, el decano de los  fraudes mediáticos de nuestro tiempo, la “carta de despedida” de Ernesto “Che” Guevara.

Precisamente y como uno de los frutos propagandísticos de esa gigantesca movida, se funda la Organización de Solidaridad para la Liberación de los Pueblos de Asia, África y América Latina, la que pasando los años eliminaría de su nombre la referencia a “la liberación”, ya se sabe, para hacerla más light; al menos de alias.

Esta “asociación”, mantiene su domicilio mundial en La Habana y su línea de mando radica en la Asociación Cubana de Amistad con los Pueblos (ICAP), con sede en la calle Paseo, aunque en realidad las verdaderas órdenes se generan unas calles más abajo -en  Línea y A- asiento de  la Dirección de Inteligencia del Ministerio del Interior cubano.

Sin embargo, no aparenta el ICAP, nada de lo que en realidad es; un inmenso aparato de propaganda y penetración política. Pues desde la casona donde asienta sus reales   –por cierto una de las más logradas joyas arquitectónicas de La Habana- sirve de estandarte a políticos, escritores, artistas y megalómanos de todo género que encuentran en ella no sólo numerosas recepciones y cócteles sino además los apoyos a sus diferentes proyectos, a cambio “sólo” de repetir la historia del doctor Fausto.

De esta forma, es posible ver como una “asociación” -fruto directo de la Guerra Fría en su más  álgida etapa- se extiende cual cándida damisela por el globo terráqueo. Sólo con teclear la palabra OSPAAAL en cualquier buscador de Internet, quedaremos asombrados de la inmensa cantidad de referencias en los cinco continentes, a esta gigantesca entidad de propaganda. Obviamente su principal función es la de servir de grupo de presión política además de generar recursos para sus fines o crear estados de opinión a través de su máquina diversionista.

No es extraño pues que los vínculos de estas asociaciones con los Partidos Comunistas sean evidentes a tal punto que en oportunidades comparten locales comunes.

 Observemos por ejemplo el facsímil del siguiente pasquín  

Organización de Solidaridad con los Pueblos de Asia, África y América Latina

TRIBUNA ABIERTA DE OSPAAAL: EL MUNDO HOY: ¿GUERRA O PAZ?

Intervendrán:

Gaspar Llamazares, Coordinador General de IU

Spojmai Zariab, escritora afgana en el exilio

John Catalinotto, International Actino Center, EE.UU

Jeremy Corbyn, diputado laborista británico

Alberto Moncada, sociólogo

Isabel Allende, Embajadora de la Rep. de Cuba

Mohamed Abdul Assis Hossein, Embajador de la Rep. de Iraq

Nabil Maaruf, Embajador de Palestina

Moderador: Jaime Ballesteros, Presidente de OSPAAAL

Saludarán:

Joseba Echevarría, Sª Internacional de UGT

Miguel Luiña, Sª Internacional de CC.OO

Viernes 23 noviembre, 18 horas. Salón de actos de UGT, Avda. de América, 25. MADRID

Metro Avda. de América / Autobús EMT 1

Para más información: OSPAAAL-Solidaridad: Tlf.: 91 523 1829; 659519854, osp@urbs.org

Como puede observarse claramente, en esta convocatoria, el gobierno cubano, él por entonces aún embajador de Sadam Hussein etc., hablarían de paz. Por supuesto que no se hizo una convocatoria de este tipo cuando las tropas cubanas invadían África y llenaban de minas antipersonales el territorio Subsahariano, ni mucho menos cuando Sadam gaseaba a la población Kurda, allá por 1991. Ni de lejos tampoco a los grupos terroristas palestinos, esos como si no existieran; es más, hacer referencia a las estructuras de terror del pañuelo con pintas es políticamente incorrecto, sólo es dable señalar los excesos de la parte contraria, el antisemitismo sigue siendo una buena tarjeta de crédito.

Esta “ONG”, no sólo es legal y despliega a todo trapo sus campañas de propaganda en suelo español sino que amparada por un partido político nacional, accede a cuanta posibilidad de ayuda o subvenciones estatales o autonómicas estén disponibles.

En el Diario Digital “Rebelión”, ¿Les suena el nombre?, apareció en el año 2003 la siguiente nota:

“Declaración de la OSPAAAL con motivo del 44 aniversario del triunfo de la revolución cubana
El Primero de Enero de 1959, hace 44 años, el triunfo de la Revolución Cubana puso fin a más de medio siglo de explotación neocolonial, impuesta a Cuba por el gobierno de Estados Unidos, en infame contubernio con sectores reaccionarios antinacionales locales.
 Aquella seudorrepública neocolonial fue sucedánea de la dominación colonial española, contra la cual lucharon heroicamente por tres décadas los patriotas cubanos –en su última etapa guiados por el Apóstol de la independencia de Cuba, José Martí, cuyo sesquicentenario de su nacimiento conmemoraremos también este año– con el propósito de lograr la emancipación nacional, y con ella instaurar una auténtica república cuya ley primera fuera el respeto la dignidad plena del hombre.
 A más de cuatro décadas de su victoria definitiva, el pueblo cubano, conducido por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, a pesar de todas las agresiones, del bloqueo y del período especial que se vio obligado a adoptar para garantizar su sobre vivencia, ha experimentado, en los últimos años, un proceso sostenido de recuperación económica y de avances sociales indiscutibles, en medio de un escenario internacional donde imperan la recesión y la crisis, fruto de la globalización neoliberal, agudizadas después de los trágicos acontecimientos del 11 de septiembre en Estados Unidos.
 Esta gesta ha estado acompañada de grandes batallas en el campo de las ideas y de la puesta en marcha de una verdadera revolución educacional y cultural, a pesar del acrecentamiento de la política agresiva desatada por la administración de George W. Bush, en connivencia con la contrarrevolución cubano-americana y la ultraderecha del Congreso norteamericano.
La más reciente infamia que ha cometido el gobierno imperialista de Estados Unidos contra Cuba ha sido la condena injusta de cinco heroicos patriotas cubanos, considerados culpables en un juicio amañado en la ciudad de Miami, transgrediendo las propias leyes norteamericanas sobre un debido proceso, por supuestos delitos que no cometieron, ya que estos valerosos jóvenes sólo trataban de descubrir y prevenir los actos terroristas de la mafia cubano- americana, que contra su patria se organizan, financian y toleran en territorio estadounidense, preservando con ello también la vida de ciudadanos norteamericanos.
 La firme resistencia y la unidad en torno a su Revolución y su fe en la justeza de los ideales que defiende han permitido al pueblo cubano sortear de manera exitosa, a costa de grandes sacrificios, todos los obstáculos generados por más de cuatro decenios de aplicación de la política criminal del gobierno de los Estados Unidos. Esta postura digna y soberana le ha granjeado la admiración, el respeto y el apoyo de vastos sectores de la opinión pública y comunidad internacionales.
Ello quedó evidenciado en la pasada votación en la Asamblea General de las Naciones Unidas donde la abrumadora mayoría de sus miembros votaron, por undécima vez, una resolución que demanda al gobierno de Estados Unidos el cese del inhumano bloqueo económico, comercial y financiero que a lo largo de más de cuarenta años ha mantenido contra el pueblo cubano. La Organización de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina (OSPAAAL), junto a los pueblos de todo el orbe, ratifica a Cuba y a su pueblo que seremos un solo haz en la defensa del derecho inalienable de la Patria de Martí a continuar construyendo un futuro de justicia y de paz para la felicidad de todos sus hijos, y de su preciado y justo anhelo por ver retornar a su amada tierra a los cinco héroes prisioneros en cárceles norteamericanas.
 HASTA LA VICTORIA SIEMPRE
SECRETARIADO EJECUTIVO DE LA OSPAAAL
1ro. de enero de 2003”

El simple término de Organización No Gubernamental, le queda grande. ¿Cómo puede ser considerada como tal una organización que responde directamente al diseño propagandístico de un estado?, cuyo máximo responsable en la central cubana es nada más y nada menos que un connotado agente gubernamental del mundo de la cultura, con amplias responsabilidades en el Comité Central del partido Comunista Cubano.

¿Puede alguien imaginarse qué sucedería si en España, por ejemplo, un alto directivo de un partido liberal*, presidiese una organización de este tipo?, Sería el acabóse, sin embargo la lateralidad y parcialización manifiesta de esta institución, lejos de perjudicarla le otorga créditos. 

Esta agrupación tiene todas las posibilidades del mundo para el acceso a las ayudas que desde la Agencia de Cooperación Española se ofrecen a las Asociaciones No Gubernamentales; tiene el reconocimiento de la contra-parte política en el territorio donde efectúa sus acciones. Si se lo propone, puede instrumentar con el gobierno de Fidel Castro, pongamos por caso un proyecto para el desarrollo de un plan lechero y obtener recursos para ello, aunque los niños cubanos sigan sin probar la leche desde que cumplen siete años y un día de nacidos.

Otras asociaciones, sin embargo deben luchar duramente por el contrasentido de que al no poder ofrecer una contraparte legal dentro de territorio cubano, prácticamente se les desconoce. ¡No digamos ya si la prensa favorable a la dictadura cubana, les acusa de “organizaciones anti castristas”!, Ese es el no va más de los apelativos infamantes en esa suerte de vocabulario “políticamente correcto” que durante años se ha entronizado en suelo español en lo referente al caso cubano.

Pero vayamos ahora a otro ejemplo, este, nacido al amparo de la actual situación del país, el llamado “Período Especial”; Me estoy refiriendo a la red de agencias, constituidas como ONGs y que son digitadas desde el Ministerio de Salud Pública cubano, concretamente desde la empresa de importación y exportación de productos médico farmacéuticos MEDICUBA. 

Este es ya el colmo de la aberración semántica. Ni siquiera se han tomado el trabajo de cambiar el nombre de la central que organiza la red de “ONGs”. Pondré ejemplos.

Los vínculos de MEDICUBA -es decir la central cubana- con las estructuras “no gubernamentales” organizadas no sólo en suelo español, sino en numerosos países, fundamentalmente de Europa, pasan siempre por las estructuras paralelas del llamado “Turismo de salud”.

 En teoría, estas ONGs, trabajan por el envío a suelo cubano de los medicamentos que son deficitarios en la Isla, sin embargo los funcionarios cubanos que se ocupan de estos envíos son a la vez los funcionarios del MINSAP cubano que se ocupan de la red internacional de captación de pacientes para los centros asistenciales cubanos dolarizados.

El pasado año llegó en “misión de trabajo” a España, el Dr. Jeremías Hernández Ojito**, funcionario encargado de los contactos para la actividad de la red MEDICUBA. Sin embargo si algún lector curioso quiere teclear en su buscador de la Red y husmea en las paginas oficiales de la Corporación Cubanacán o de la Embajada Cubana en Bolivia, podrá verificar que el mencionado Dr. Aparece oficialmente registrado como representante en Bolivia de la Corporación Cubanacán para su sección de Turismo de Salud, a la vez que delegado del MINSAP en la mencionada representación diplomática.

¿Puede alguien acusarnos de suspicaz por creer, que los medicamentos generosamente colectados por las ONGs europeas, puedan estar engrosando las farmacias de los hospitales y otras instituciones especializadas en la atención a turistas extranjeros? . Pondré un ejemplo:

En más de una oportunidad los fondos del Proyecto HBL de OPS, destinados a la Adquisición y Diseminación de Literatura Científica para el personal médico y paramédico cubano, eran desviados hacia otras “prioridades” del MINSAP, por supuesto que sin dar parte a OPS, a la que sin embargo se le presentaban informes que justificaban el empleo de los recursos de las partidas en las áreas y con los fines acordados con la agencia de cooperación. Esos informes eran redactados y firmados por la misma persona que hoy visita a la red que colecta medicamentos ¿Casualidad o premio a la experiencia?.

Siendo poco importante que la mano ejecutora sea más o menos conocida, lo cierto es que la práctica pordiosera del gobierno cubano de ir de mendicante por todo el mundo, está brindando muy buenos frutos. Capta recursos a modo de donativos y a la vez crea de manera totalmente legal cadenas de asociaciones que sirven ante todo de abanderados promotores del desatino cubano.

Sólo hay que leer en sus Web con qué entusiasmo se refieren a la tarea en la que sinceramente creen. Es un caso de ingenuidad similar a la de algunos turistas que visitan la Isla y regresan casados. Hay diferencia entre hacer la calle en la Casa de Campo y hacerla en La Habana, sobre todo para el que no es capaz de diferenciar a una hetaira de otra. Con perdón de las meretrices por la comparación a la que les someto con las estructuras gubernamentales cubanas.

La lista podría ser interminable; asociaciones culturales, de hermanamiento de ciudades y un largo etcétera, pero hemos preferido tomar estos dos ejemplos pues son puntas bien visibles del iceberg.

La penetración de las estructuras gubernamentales cubanas en la sociedad española viene de antaño, pero en los últimos tiempos se ha incrementado. Ya se sabe que el estado cubano exporta capitales hacia Europa en las más variadas formas, desde asociaciones mixtas entre la empresa estatal Cubanacán y empresas españolas para regentar afamados restaurantes de postín (por cierto en cierre desde hace algún tiempo), hasta la creación de empresas constructoras al amparo de los arreglos internacionales de la empresa UNECA; en todos los casos con importación de mano de obra cubana mediante la utilización de mecanismos nada claros desde el punto de vista legal y que alguna vez han saltado a la prensa como formas encubiertas de esclavización de los trabajadores ¡En el propio territorio español!. 

 En todos los casos -da igual la agrupación política española que esté en el poder, viene ocurriendo desde hace muchos años, aunque en las circunstancias actuales presumiblemente se incrementarán- el hecho de que un gobierno con el que se mantienen relaciones diplomáticas avale la actividad de una “asociación”, le otorga a esta  cierto grado de legitimidad, complementado después por la inscripción legal de la entidad, bien sea como “no gubernamental” o “empresarial”. 

Todo ello a pesar de que los principales partidos políticos –matices más o menos- no tardan en calificar al gobierno cubano como una dictadura. Algunos políticos –justo es decirlo-  se sienten obligados a proclamar a los cuatro vientos su admiración por el tirano e invitar a una comida de lujo a su canciller, donde evidentemente no le servirán picadillo de soja ni le servirán café mezclado con chícharos. 

 Presumiblemente se verán unos incrementos notables de las ayudas  mediante la AECI (Agencia Española de Cooperación Internacional), que irán a parar a numerosas asociaciones creadas en la Isla, por supuesto, todas, “no gubernamentales” y eso lo certificará obviamente el propio estado cubano, otro tanto ocurrirá con las asociaciones que por estas tierras sean creadas con tales fines y apoyos. Ya se encuentra el eurodiputado Miguel A. Martínez creando grupos de sostén “solidarios” a los “cinco héroes” del espionaje cubano y cuenta con las manifiestas simpatías de numerosos miembros del entramado “solidario”. ¡Cosas veredes!.

Notas del autor:

*El termino “liberal” no tiene el mismo significado en Europa que en los Estados Unidos; facilito algunas lecturas definitorias al respecto:

** Ya fallecido (1938-2013)