El silencio de la cámara oscura de Richard Learoyd

Cartas a Ofelia / Fotografía 

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Foto: Richard Learoyd. A la manera de Ingres, 2011. © Richard Learoyd. Cortesía del artista y Fraenkel Gallery, San Francisco

Cubamatinal / Barcelona, 25 de mayo de 2019.

Querida Ofelia:

En una época en que la fotografía resulta trivial y abundante, las imágenes de Richard Learoyd poseen una cautivadora singularidad. Sus fotografías en color y blanco y negro, son resultado de un proceso artesanal con una cámara oscura construida por el mismo. Su obra, que hunde sus raíces en el pasado, tiene múltiples referencias a la historia de la pintura, tanto por los temas como por la técnica. Richard Learoyd, nacido en Nelson, Reino Unido, en 1966, es uno de los fotógrafos contemporáneos más reconocidos en la actualidad.

Esta exposición resume lo mejor de su trabajo realizado a lo largo de una década. La obra de Richard Learoyd consiste principalmente en retratos de modelos vestidos o desnudos hechos en su estudio, aunque el fotógrafo también ha abordado otros temas: fotografía de animalespaisajes o espejos oscuros. Todos ellos reciben la misma atención seria y tierna. Incluso, en algunos casos, el fotógrafo regresa al mismo lugar para fotografiarlo en diferentes estaciones del año. La personalidad de Learoyd transforma lo que él elige fotografiar con su particular forma de percepción.

La muestra presenta a Richard Learoyd en el punto álgido de su trayectoria, con una selección de 51 obras en color y en blanco y negro. Los temas tratados, responden a los géneros clásicos de la pintura tradicional: retratopaisaje y bodegón. En la muestra también se incluye uno de los paisajes realizados en España (en Lanzarote), resultado de un encargo de Fundación MAPFRE y que se incorpora a la Colección de Fotografía de la Fundación, que ya cuenta con otras dos obras del artista.

Su obra ha sido expuesta recientemente en el Victoria & Albert Museum de Londres (2015) y en el J. Paul Getty Museum de Los Ángeles (2016). Sus fotografías se encuentran en colecciones de los principales museos del mundo, entre los que destacan el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, el Centre Pompidou de París, el Victoria & Albert Museum y la Tate de Londres, el San Francisco Museum of Modern Art, el Nelson-Atkins Museum of Art de Kansas City (Missouri) o la National Gallery of Canada de Ottawa, así como en otras importantes instituciones y en numerosas colecciones privadas. Richard Learoyd estuvo representado por la McKee Gallery de Nueva York hasta su cierre en 2016. En la actualidad lo representan la Fraenkel Gallery de San Francisco y la Pace/MacGill Gallery de Nueva York.

Cámara Oscura: el artista inglés Richard Learoyd lleva aproximadamente veinte años realizando fotografías con su cámara oscura: una gran cámara de estudio de diseño propio basada en antiguos principios ópticos. Gracias a este instrumento sus retratos a color en gran escala no parecen fotografías. Tanto su forma de hacerlas como la de observarlas requiere una manera de mirar más detenida y atenta, una actividad más contemplativa que la inmediatez con la que solemos ver y fotografiar el mundo.

Obras únicas: una de las características más relevantes de las fotografías en color de Richard Learoyd es que se trata de obras únicas. Tras componer la imagen, coloca en la parte posterior de la cámara una hoja de papel fotográfico del tamaño de su máquina que se impresiona directamente al tomar la imagen. Tras un delicado proceso de revelado, el resultado es una sola copia. A pesar de su complejidad, esta tecnología le permite realizar obras muy características que poseen una calidad insólita de luz y de color. En estas fotografías no hay nada fortuito.

Fotografía y pintura: tanto por su carácter único, como por los temas tratados, la referencia a la historia de la pintura en la obra de Richard Learoyd es constante. Además de fijarse en los grandes artistas del Renacimiento, Learoyd ha estudiado a pintores del siglo XIX, como Jean-Auguste-Dominique Ingres, un retratista especialmente elegante. Ingres también fue un gran maestro del desnudo y algunos de los cuadros que creó resuenan en las imágenes de figuras del fotógrafo. También la fotógrafa victoriana Julia Margaret Cameron es un referente singular para Learoyd.

Retratos, bodegones y paisajes: otra conexión directa entre pintura y fotografía en la producción de Richard Learoyd son los temas que aborda y abarca: retratos, bodegones y paisajes. Aunque Learoyd comenzó como un fotógrafo de paisajes que hacía fotografías clásicas en blanco y negro, su trayectoria se ha dirigido principalmente a los retratos. Las personas que vemos en las fotografías de estudio de Learoyd parecen muy contemporáneas, como si se hubieran sentado ahí hace un momento y estuviesen esperando a que acabe de ajustar su curiosa y voluminosa cámara. Sin embargo, estas figuras también poseen una cualidad atemporal que recuerda al arte del pasado. Learoyd ha repensado la «naturaleza muerta» dando especial énfasis al significado del término: se trata de vidas que han sido detenidas.

Richard Learoyd. El silencio de la cámara oscura.

Exposición en Barcelona. Sala Fundación MAPFRE Casa Garriga Nogués

Información práctica

Fecha de inicio: 05/06/2019

Fecha de fin: 08/09/2019

Localización: Diputació, 250. 08007 Barcelona.

La exposición, que recorre los diez últimos años de su producción, está organizada por Fundación MAPFRE y comisariada por Sandra Phillips, y cuenta con 51 obras provenientes de importantes colecciones públicas y privadas, y del propio estudio del fotógrafo. En la muestra también se incluye un paisaje realizado en España por encargo de Fundación MAPFRE y que se incorpora a la Colección de fotografía, que ya cuenta con dos obras del autor.

La muestra se podrá ver en la Salas de Fundación MAPFRE de Barcelona y de Madrid y viajará también al Fotomuseum Den Haag de La Haya.

Un gran abrazo desde bella y culta capital de Cataluña,

Félix José Hernández.

Exposición de Anthony Hernández en la Sala Fundación MAPFRE de Madrid

Cartas a Ofelia / Crónicas hispanas

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Anthony Hernández.Discarded #50 [Descartes n.º 50], 2014.
Cortesía del artista © Anthony Hernández.

Cubamatinal / Madrid, 12 de enero de 2019.

Querida Ofelia:

Nacido en Los Ángeles en 1947, Hernández, hijo de padres mexicanos emigrados y sin formación específica en fotografía ni estudios superiores, comenzó su trayectoria en las calles de su ciudad natal a finales de la década de 1960. Tras sus inicios en el contexto de la gran tradición norteamericana de fotografía de calle, su obra rápidamente evolucionó hacia otro tipo de planteamientos técnicos y estéticos.

En la primera parte de su trayectoria trabajó la fotografía en blanco y negro, poniendo el énfasis en la figura humana. Pasó del formato de 35 mm al gran formato y a partir de 1984 dio un giro a la fotografía en color, excluyendo a las personas de sus imágenes hasta llegar a fotografiar detalles casi abstractos. Su trabajo en diferentes series, que pueden abarcar varios años, mantiene la coherencia gracias a su mirada dura y directa, pero llena de belleza formal. Hernández, hoy en día, sigue mostrando interés por cosas o lugares que no parecen destinados a ser fotografiados.

En sus fotografías de Los Ángeles, Hernández huye de todo cliché capturando con su cámara a los ciudadanos invisibles, lidiando en la calle, esperando los autobuses o sumidos en placeres sencillos con los que sobrellevar su vida diaria. El fotógrafo tampoco rehúye temas tan desoladores como la falta de hogar, los desahucios o la desesperanza de los afectados por las crisis económicas. Pero sus imágenes van mucho más allá del documento social, en toda su obra se mantiene un interés por la belleza formal y la composición.

Uno de los grandes logros de la fotografía subversiva y reflexiva de Hernández es que nos ayuda a pensar de modo diferente sobre los lugares y las personas que nos rodean, así como de las consecuencias de nuestra forma de representarlos. En la actualidad, como artista consagrado, continúa trabajando con tesón entre Idaho y su insustituible Los Ángeles.

Influencias: durante los catorce meses que estuvo destinado en Vietnam su tía le enviaba ejemplares de la revista Artforum, publicación que se convirtió en su única formación artística antes de dedicarse a la fotografía. Volvió a casa con la idea de ser fotógrafo y realizó su primera serie influenciado por Edward Weston.

Hernández se implicó conscientemente en la tradición americana de la fotografía de calle, definida por fotógrafos como Robert Frank y Garry Winogrand, a quien conoció personalmente en su primer viaje a Nueva York, y Lee Friedlander. Su relación de amistad con Lewis Baltz influyó de manera determinante en su carrera.

Lugares: Los Ángeles y sus alrededores han sido y siguen siendo el contexto que mejor conoce, el territorio de gran parte de su producción; pero Hernández ha fotografiado también en otras ciudades estadounidenses como Oakland o East Baltimore y en capitales europeas como Londres, Roma o Madrid.

El objeto: La fotografía de Anthony Hernández ha ido evolucionando considerablemente a lo largo de su carrera, aunque el autor ha sabido mantener la coherencia pese a trabajar en series tan diferentes entre sí. El nexo de unión entre unas y otras se encuentra en su preocupación social que se mantiene a lo largo de toda su obra y en su mirada, directa, sin trucos visuales y conscientemente “dura”, como él mismo la ha catalogado.

Reafirmación: A pesar de los cambios drásticos a lo largo de toda su carrera, Hernández se sigue considerando un fotógrafo de calle, que sale sin una idea preconcebida de lo que encontrará y elige sitios en los que pasar el tiempo buscando. Curiosamente, disfruta del proceso de descubrimiento y ve la fotografía como un medio para experimentar y comprender el mundo que lo rodea.

Anthony Hernandez. Exposición en Madrid. Sala Fundación MAPFRE Bárbara de Braganza. Del 31/01/2019 al 12/05/2019.  En Bárbara de Braganza, 13. 28004 Madrid

Anthony Hernández ha sido organizada por el Museo de Arte Moderno de San Francisco en colaboración con Fundación MAPFRE.

Un gran abrazo desde nuestra querida y culta Madrid,

Félix José Hernández.

 

Redescubriendo el Mediterráneo en Madrid

Cartas a Ofelia / Cronicas hispanas

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Théo van Rysselberghe . La punta Saint-Pierre en Saint-Tropez, 1896. 
© Musée National d’Histoire et d’Art Luxembourg. Colección Émile Mayrisch.
 

 

Cubamatinal / Madrid, 8 de septiembre de 2018.

Querida Ofelia :

El Mediterráneo como tema, pero también como referencia al pasado, es la propuesta de esta exposición con obras de Claude Monet, Vincent Van Gogh, Paul Cézanne, Pablo Picasso, Auguste Renoir, Pierre Bonnard, Joaquín Sorolla, Joaquim Sunyer, Julio González o Giorgio de Chirico entre otros, que se podrá disfrutar del 10 de octubre al 13 de enero de 2019 en la Sala Fundación MAPFRE Recoletos de Madrid.

La exposición, producida por Fundación MAPFRE, ha sido posible únicamente gracias al apoyo de los más de setenta prestadores que hancolaborado en ella. Entre ellos destacan el Musée d’Orsay, Musée national Picasso-Paris, el Musée Matisse Nice, el Centre Georges Pompidou, el Musée d’art moderne de la Ville de Paris, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Kunstmuseum Winterthur, el Columbus Museum of Art o el Museo di Arte Moderna e Contemporanea di Trento e Rovereto. También ha sido imprescindible la generosa y extraordinaria disposición de las colecciones particulares que han accedido a prestar obras de una calidad extraordinaria.

Esta exposición forma parte del proyecto internacional Picasso-Mediterráneo, una iniciativa del Musée national Picasso-Paris. Este programa de exposiciones, actividades e intercambios científicos se desarrolla entre 2017 y 2019 y en él participan más de setenta instituciones internacionales.

El cambio de siglo trajo a toda Europa un redescubrimiento del mar, y en concreto del Mediterráneo, que no se había dado hasta el momento; y no fue solo en el ámbito estético. Se pusieron de moda los baños de sol, beneficiosos para la salud tanto del cuerpo como del alma, y los herederos del impresionismo buscaron la luz y el color vibrante de las olas.

El Mediterráneo como paisaje, como espacio geográfico, pero también como cultura, como idea. Con todos sus matices, el Mediterráneo se convirtió en motor de renovación del arte para pintores como Monet, Renoir, Cézanne, Seurat, Derain, Braque, Bonnard, Matisse, Joaquín Sorolla, Ignacio Pinazo, Joaquim Mir, Joaquim Sunyer, Picasso, Giorgio de Chirico o Carlo Carrà, por citar sólo algunos nombres.

La exposición Redescubriendo el Mediterráneo pretende hacer un recorrido a través de pinturas y esculturas de aquellos artistas que, en ese periodo, encontraron un momento feliz en el modo de hacer arte y de representarlo. El Mediterráneo como reconciliación con el pasado pero también como lugar de libertad artística se convertirá en una de las grandes referencias para la creación y evolución de un arte moderno.

España: Valencia, Cataluña y Palma de Mallorca son algunos de los lugares en los que por su ubicación geográfica la pintura moderna española encontró, desde mediados del siglo XIX, uno de sus referentes. Comenzaron a valorarse la naturaleza y las actividades playeras junto al turismo y el veraneo. Ignacio Pinazo y Joaquín Sorolla fueron algunos de los artistas que, durante estos años, dirigieron su mirada al Mediterráneo.

Francia: El sur de Francia se convirtió a partir de 1880 en uno de los destinos preferidos por los pintores que buscaban nuevos horizontes. El Midi [el mediodía o sur francés] se convirtió en una especie de taller a cielo abierto para varias generaciones de pintores que huyen de los embates del mundo urbano. La identificación fue tal que cuando hoy en día hablamos de “los talleres del Midi” nos cuesta disociar a los artistas de los lugares en los que residieron: Aix-en Provence con Cézanne, Arles con Van Gogh, Niza con Matisse, Cannet con Bonnard o Cagnes-sur-Mer con Renoir.

Italia: Las obras de los artistas italianos parecen inherentes a la cultura mediterránea. Más allá del tema o la escena que representan, prevalece la idea que cada uno de estos artistas traslada a sus pinturas, como si se tratara de recuperar un pasado mítico que, por derecho propio, les pertenece. Los artistas italianos que presentamos en esta exposición basarán sus ideas en la recuperación de lo antiguo, el mito y el clasicismo sin olvidar la reconciliación con la pintura moderna en la que ellos mismos se inscriben.

Matisse y Picasso: Tanto la obra de Matisse como la de Picasso parecen aglutinar aspectos de buena parte de los artistas presentes en la exposición. La placidez que transmiten las composiciones de Matisse, recogen aspectos de Bonnard, de algunos fauves e incluso de ciertos artistas valencianos y catalanes. Por otro lado, la ambivalencia de las obras de Picasso: narrativas algunas, clásicas y primitivas a un tiempo, muestran toda la agresividad y la melancolía del artista, de una vida.

Con gran cariño desde nuestra querida y culta Madrid,

Félix José Hernández